Se diseña un revolucionario modelo de edificio en Skólkovo

El ‘Hipercubo’ se ha diseñado bajo estas cuatro premisas: economía, ecología, ergonomía y eficiencia energética. Fuente: PressPhoto.

El ‘Hipercubo’ se ha diseñado bajo estas cuatro premisas: economía, ecología, ergonomía y eficiencia energética. Fuente: PressPhoto.

La palabra ‘Hipercubo’ a menudo se asocia al thriller del mismo nombre ‘El Cubo’. La película de Andrzej Sekula se desarrolla en un fantasmagórico edificio con forma de cubo creado por un genio desconocido. Por dentro está dividido en cubículos cúbicos: cada una de las celdas posee unas propiedades únicas, en algunas el tiempo pasa más rápido y en otras el espacio se contrae. Los protagonistas que han caído en él tienen que escaparse lo más rápido posible y no todos lo consiguen.

El arquitecto del ‘Hipercubo’ de Skólkovo, Borís Bernaskoni, puede que se inspirara en esta película al diseñar el concepto general, sin embargo su creación tiene una relación mucho más amistosa con sus huéspedes. Por lo demás la idea principal se ha mantenido inalterable: una sobriedad interior y exterior claramente marcada junto a una tremenda concentración de soluciones innovadoras por metro cuadrado de edificio.  Se trata del proyecto emblemático del centro de innovación de Skólkovo, así que es normal que tenga toda la alta tecnología posible.

El ‘Hipercubo’ se ha diseñado bajo estas cuatro premisas: economía, ecología, ergonomía y eficiencia energética. La interesante del edificio es que es prácticamente autónomo en sus comunicaciones. Solo se trae electricidad de la red externa. En una de las paredes del ‘Cubo’ se han instalado baterías solares, pero la energía que se obtiene con ellas no es suficiente para todo el edificio. Es más, la electricidad que se genera con las baterías tan solo da para iluminar una sola de las dos plantas durante la noche. La calefacción se realiza con ayuda de bombas de calor que utilizan energía geotérmica, en las habitaciones no se ven los habituales calefactores, en su lugar hay un sistema de ventilación especial en el techo para la calefacción. El abastecimiento de agua también es inusual: el agua se obtiene de pozos, pero una vez usada, pasa por una compleja depuración y es utilizada para el riego de plantas. Las ventanas son grandes, se puede decir incluso que gigantes: esto permite utilizar al máximo la luz del día para la iluminación del edificio. Normalmente no se instalan ventanas de estas dimensiones en nuestras latitudes por miedo a perder el valioso calor. Sin embargo unos calentadores especiales instalados en el edificio, crean una cortina de calor y la temperatura en el interior se mantiene siempre estable. Además de eso se han instalado claraboyas a través de la cuales entran los rayos de sol en la sala central del edificio. La solución al problema de los residuos ha sido inteligente: se procesan ahí mismo, en el lugar y se convierten en gas doméstico.

La fachada del edificio también tiene su función: a escasa distancia de la fachada principal de hormigón y piezas de vidrio se alza otra complementaria, una malla de acero inoxidable. Esta malla convierte al edificio en una pantalla gigante, sobre el muro se pueden mostrar las más variadas imágenes, presentaciones y comunicados para los habitantes del centro de innovación.

El director general de la administración de Skólkovo, Antón Yakovenko, nos cuenta: El ‘Hipercubo’ es el primer edificio que se ha levantado dentro del centro de innovación. Está, a decir verdad, en medio de la nada por eso todas las soluciones tecnológicas dirigidas a la autonomía del edificio fueron dictadas por las condiciones de vida. Nos esforzamos por mantener al máximo la sobriedad en la decoración, tanto externa como interna. Dentro está dividido en secciones exactas, decidimos evitar acabados extravagantes y en lugar de eso creamos paredes desnudas de hormigón. “Por otro lado creo que en breve todo el mundo podrá admirar el interior: hemos creado un juego de ordenador donde el protagonista se mueve por todos los pisos del edificio".

El edificio tiene siete pisos. En el primer piso se instalará la recepción y la cafetería. En el segundo piso se instalarán los principales socios de Skólkovo: IBM, Cisco y otras grandes corporaciones internacionales. En el tercer piso las empresas que desarrollen los proyectos de innovación con el apoyo del fondo estatal. La cuarta planta estará dedicada en su totalidad a una gigantesca sala de conferencias, que se podrá adaptar a las necesidades de cualquier tipo de evento. En los otros tres pisos lo más probable es que se instalen también las empresas que entren en el inicio del proyecto de Skólkovo (tan solo obtuvieron el derecho a instalarse en el edificio 16 empresas).

 

Maxím Kiselev, director de desarrollo del parque tecnológico, nos explica: "El Hipercubo tiene un significado muy importante para todas las empresas, para su crecimiento, ya que de hecho será un enorme escaparate para todos los que trabajen allí. El edificio y toda la infraestructura del ‘Hipercubo’ están diseñados siguiendo los principios de innovación y de espacios abiertos, deberían convertirse en un ejemplo de organización del ecosistema de "Skólkovo". Será precisamente al ‘Hipercubo’ donde llegarán las delegaciones y los visitantes del más alto nivel, al igual que los dirigentes de otros países y los representantes de las sociedades internacionales de inversión. Esto es algo muy importante para los residentes, ya que ahí se podrán encontrar con sus potenciales inversores.

 

A pesar de que oficialmente el edificio se abrirá a finales de septiembre, algunos residentes ya han compartido impresiones sobre su nuevo lugar de trabajo. El director de la Sociedad Limitada "Sputniks", Andréi Potapov, opina que el potencial tecnológico del ‘Hipercubo’ es alto, un espacio abierto a la transformación asegura una increíble libertad de redistribución. Potapov está convencido de que "además, el primer edificio del centro de innovación está lleno de sorpresas y posibilidades ocultas, que ni los residentes ni los creadores no podemos más que imaginar".  

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