“La muerte del embajador era evitable”

El presidente de EE.UU. Barak Obama. Fuente: AP

El presidente de EE.UU. Barak Obama. Fuente: AP

El martes, 11 de septiembre, en la ciudad libia de Bengasi, murió el embajador de los EEUU, Christopher Stevens junto con tres de sus colaboradores de la misión diplomática, como resultado de un lanzamiento de misil. El ataque fue realizado por miembros del grupo Ansar Al-Sharia. A juzgar por sus declaraciones, el ataque era la respuesta a la aparición en internet de la película La inocencia de los musulmanes rodada en EE UU en la que, según consideran los milicianos, el profeta Mahoma es representado de forma ofensiva. La representación diplomática de los EE UU en Egipto también había sufrido un ataque el día anterior.

La última vez que había sucedido algo parecido con un diplomático americano fue en 1979, cuando secuestraron y mataron al embajador de EE UU Adolph Dubs en Afganistán. Su asesinato provocó un fuerte endurecimiento de la política de Washington en relación a Afganistán y se convirtió en una de las razones que posteriormente provocaron la guerra en este país.

Benjamín Popov,  antiguo embajador de Rusia en Libia y actual director de relaciones internacionales del Fondo de Apoyo a la Cultura, Ciencia y Educación Musulmana, nos habla sobre si cambiarán las relaciones entre Washington y Trípoli, cuáles son las auténticas razones de la tragedia y qué lecciones puede extraer EEUU.

¿Romperá EEUU las relaciones diplomáticas con Libia?

No lo creo. Libia es un país muy rico. Tienen el preciado petróleo así que no creo que los estadounidenses se vayan de allí. Ahora intentarán minimizar la importancia de estos hechos, recalcando la cooperación con Libia, etc, etc.

Kris Stivens. Ex embajador de EE.UU. Fuente: AP

¿Se congelarán los programas de ayuda a Libia?

Durante algún tiempo actuarán de forma más cuidadosa, porque tienen que reaccionar de alguna manera. Si no hacen ningún gesto, significa que el día de mañana les dispararán y les matarán. Y eso no puede ser. Si disparas a diplomáticos, ¿cómo se puede llevar a cabo un diálogo?

Otros ataques a embajadores

A finales de julio de 2012 la jefa de la misión diplomática de Venezuela en Kenia, Olga Fonseca, fue estrangulada en su propia casa Nairobi. En septiembre de 2008, en un atentado en Islamabad (Pakistán) murió el embajador de la República Checa, Ivo Zdarek.

En julio de 2005 en Bagdad murieron al mismo tiempo los jefes de dos misiones diplomáticas: el embajador de Argelia, Ali Belarusi y el embajador de Egipto, Ihab as-Sherif.

En la primavera de 2003 en la capital de Costa de Marfil fue asesinado el embajador de Arabia Saudí, Mohamed Ahmed Rahisd. 

¿Qué posibilidades hay de que el poder central descubra a los atacantes?

Bengasi no es una ciudad tan grande como para que la gente no sepa quién lo ha hecho. Creo que los encontrarán, pero la pregunta es si los arrestarán. En Libia había unas inmensas reservas de armas que se han dispersado. Ahora todo el mundo está armado.

¿No se tirarán ahora de los pelos los estadounidenses por haber ayudado ciegamente a los insurgentes en Libia hace un año, lo que ha provocado el florecimiento de Al-Qaeda en el país?

Los norteamericanos y la OTAN bombardearon Libia. Ellos mismos sufrieron bajas. Estos son los frutos de sus propios bombardeos. El país está aislado. No se sabe si se mantendrá unido en un estado. En diferentes regiones muchas de las tribus proclaman la independencia.

La embajada de EE.UU en Libia. Fuente: AP

Nuestros socios europeos y estadounidenses tienen razones para pensarse bien lo que hacen en Siria, donde están apoyando a Al-Qaeda y a todo tipo de elementos extremistas. Según datos de AFP, hay más de 6.000 partidarios de Al-Qaeda.

Es una política miope. Hay que entender que no se pueden entrometer en Siria con las armas de ninguna manera.

¿Qué tenía que haber hecho la comunidad internacional hace un año? ¿Obligar a las partes a llegar a un acuerdo y convocar elecciones libres?

¡Por supuesto! La solución militar para problemas de este tipo no es posible en el siglo XXI, como no lo es tampoco para los problemas religiosos, nacionales o étnicos. La superioridad militar no significa nada. Si se impusiera el sentidocomún, las partes en el conflicto sirio  deberían ser obligadas a sentarse a una mesa de negociaciones. Las guerras civiles nunca han acabado bien.

Me dan mucha pena los pobres diplomáticos estadounidenses. Han sido víctimas sin necesidad. Pero ha sido consecuencia de los errores de cálculo de sus políticos.

Pero hay que comprender las razones de todo esto, que se resumen en que el país fue bombardeado. Es muy complicado ahora organizarlo. Ahora los quieren repetir la experiencia en Siria, eso es lo peligroso. Hay que sacar lecciones de esto. Espero que lo hagan.

Artículo publicado originalmente en Vzgliad.

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