La guerra en caricaturas

Un buen puñado de artistas rusos crearon la tradición caricaturesca rusa. Dibujado por Ivan Terebnev

Un buen puñado de artistas rusos crearon la tradición caricaturesca rusa. Dibujado por Ivan Terebnev

Cuando la Grand Armée de Napoleón invadió Rusia en 1812, los rusos respondieron de maneras muy variadas. Inspirados por las estampas populares, típicas de los hogares del país, y por las caricaturas británicas, un buen puñado de artistas rusos crearon la tradición caricaturesca rusa. Durante los últimos meses de 1812 y a lo largo de 1813 y 1814, las imágenes de Iván Terebenev, Iván Ivanov, Alekséi Venetsianov y otros, contribuyeron a definir la naturaleza de la guerra y, con ello, la naturaleza de la identidad nacional rusa.

Cuando la Grand Armée de Napoleón invadió Rusia en 1812, los rusos respondieron de maneras muy variadas. Inspirados por las estampas populares, típicas de los hogares del país, y por las caricaturas británicas, un buen puñado de artistas rusos crearon la tradición caricaturesca rusa. Durante los últimos meses de 1812 y a lo largo de 1813 y 1814, las imágenes de Iván Terebenev, Iván Ivanov, Alekséi Venetsianov y otros, contribuyeron a definir la naturaleza de la guerra y, con ello, la naturaleza de la identidad nacional rusa.

Terebenev fue quien ganó mayor fama por sus estampas y viñetas de 1812. Nacido en 1780, Terebenev había estudiado escultura en la Academia de las Artes de San Petersburgo. Tras graduarse, trabajó en un instituto en Tver y se implicó en las organizaciones reformistas que emergieron cuando Alexánder I subió al trono, en 1801. Mientras participaba en estos grupos de debate, Terebenev quedó fascinado por el patriotismo cívico de los romanos, que Livy había capturado en sus historietas. Para un joven reformista, los cuentos sobre patriotas romanos como Cayo Mucio Escévola, que puso la mano en un fuego etrusco para demostrar su valor, parecían explicar la clase de comportamiento modélico que deberían seguir los rusos.

Terebenev tuvo la oportunidad de difundir sus opiniones en 1812.  Nunca le había gustado del todo la escultura y ya había empezado a pintar y dibujar durante su época en Tver. Influenciado por las caricaturas de los artistas satíricos ingleses, como Thomas Rowlandson, y por las estampas populares rusas (conocidas como lubok), Terebenev decidió crear sus propias caricaturas para inspirar a sus compatriotas. Las publicó en los nuevos periódicos patrióticos, como Sin otechestva (Hijo de la Patria) y también los vendía en tiendas, a vendedores ambulantes y en colecciones impresas. Sus imágenes se hicieron famosas, asegurando, a su manera, que la guerra contra Napoleón se definiría como una guerra patriótica.

En sus imágenes de 1812, Terebenev fusionó su interés por la mitología clásica con el patriotismo cívico y sus ideas reformistas. Su 'Hércules ruso de la ciudad de Sicheva' puso al campesino ruso en el papel de semidiós griego. En ella, Terebenev dibuja al campesino arquetipo defendiendo su tierra natal de invasores extranjeros, un tropo visual que seguiría apareciendo en las viñetas populares durante lo que quedaba de siglo.

Tanto Ivanov como Venetsianov sacaron a la luz sus propias versiones del 'Hércules ruso' y las viñetas llegaron a popularizar el término para denominar a los campesinos partisanos que lucharon en 1812. 'El Escévola ruso' de Terebenev funcionó de manera similar, puesto que aplicaba la historia del patriota romano a las acciones míticas de los campesinos. En ella, un campesino ruso que ha sido marcado con la letra 'N' de Napoleón, se corta el brazo antes que llevar la inicial del emperador francés.

La versión de Ivanov es incluso más dramática, porque se sitúa en la típica isbá (cabaña de campo). Pero tal vez el mejor ejemplo del sentido de patriotismo de Terebenev se encuentra en sus 'Rusos enseñando a Napoléon a bailar', otra viñeta que fue ampliamente copiada tanto en Rusia como en Inglaterra, donde George Cruikshank publicó una versión. Dos campesinos rusos obligan a Napoleón a bailar una danza folclórica.

En el texto de Terebenev se lee: "Si vas a entrar en nuestro terreno, tendrás que bailar a nuestro ritmo." La imagen satiriza sobre los intentos de Napoleón por imponer la cultura francesa en Rusia con la respuesta 'correcta', una que captura las tradiciones populares rusas. Trebenev dibujó otras comparaciones similares en su 'N___n con los rusos en los Banya' y 'El tratamiento de Napoleón en Rusia', que presentaba tres soldados rusos envolviendo al emperador francés en un bubilki, el tradicional emparedado ruso.

Sin quedarse atrás, Venetsianov también dibujó comparaciones descarnadas entre los campesinos de la resistencia rusa y el enemigo francés. Su caricatura 'Las ratas hambrientas francesas bajo las órdenes de la ancianita (Starostija) Vasilisa' ilustraba la historia de una vieja campesina que retenía unos soldados franceses en su cabaña, cerca de Smolensk.

En la caricatura, campesinos rusos con guadañas capturan a tres desafortunados soldados de la Grand Armée, que se muestran suplicantes. Los campesinos son dirigidos por una mujer a caballo que lleva el tradicional kokoshnik, un tocado ruso. Venetsianov dibujó una secuela, 'Los guardas de Napoleón son escoltados por Starostija Vasilisa', que incluso mostraba a niños rusos pasando a la acción por su país.

Las caricaturas de 1812 llevaron a Venetsianov a convertirse en artista después de la guerra: se le reconocerían sus pinturas de 1820, en las que representaba a los siervos rusos como seres humanos, en unas caracterizaciones con reminiscencias de las gestas heroicas que había dibujado en 1812.

Terebenev murió en 1815, pero antes había recogido sus imágenes y las de sus compañeros caricaturistas en Alfabeto de 1812, un manual utilizado por los escolares en el siglo XIX. Los niños rusos pudieron aprender su abecedario a través de esos dibujos patrióticos, que incluían la 'I' con la caricatura de la ancianita Vasilisa de Venetsianov y la 'K' con los campesinos rusos enseñando a Napoleón a bailar. De este modo, las imágenes de 1812 y la manera como habían definido el conflicto podrían sobrevivir.

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