Arcipreste ruso culpa a defensores de Pussy Riot del asesinato de Kazán

El Comité de Instrucción ruso informó horas antes del asesinato de una mujer de 76 años y de su hija de 38 en la capital de la república de Tatarstán, cuyo homicida habría escrito en la pared de la vivienda donde perpetró el crimen y presuntamente con la sangre de sus víctimas "Free Pussy Riot".

"Esas muertes están sobre la conciencia de las así llamadas personalidades públicas que apoyaron con su prestigio a las participantes en esa acción en el templo de Cristo Salvador y, como resultado, algunos desequilibrados creen que tienen carta blanca", dijo Smirnov a la agencia Interfax.

Tres integrantes del polémico grupo, Nadezhda Tolokónnikova, Yekaterina Samutsévich y María Aliójina, encarceladas desde marzo, protagonizaron en febrero pasado en el principal templo ortodoxo de Rusia una acción contra el actual presidente ruso y entonces candidato, Vladímir Putin, y la cúpula de la Iglesia Ortodoxa Rusa.

El proceso judicial contra las tres jóvenes, que fueron condenadas a dos años de prisión, desencadenó una campaña internacional a favor de su libertad a la que se han sumado figuras del mundo musical de la talla de Paul McCartney, Sting, Madonna o Björk y bandas como Red Hot Chili Peppers.

Smirnov, jefe del departamento sinodal para la cooperación con las Fuerzas Armadas y las Fuerzas del Orden rusas, considera que las personalidades del mundo de la cultura y la política tenían que haber previsto el alcance de sus palabras.

"Ahora todas estas personas (...), gente como el propio Paul McCartney, Amnistía Internacional y personalidades rusas, deben retractarse de su labor por los 'derechos humanos' y hacer nuevas declaraciones", apuntó.

El arcipreste propone que organicen una marcha para dejar claro que "están en contra de acciones como las que hubo en el templo y que se retractan de sus palabras" en defensa de las cantantes.

Anteriormente, Nikolái Pólozov, abogado de una de las integrantes del grupo punk, calificó de "ruin y sucia provocación" lo sucedido en Kazán y manifestó su esperanza de que la policía encuentre pronto al culpable o culpables del asesinato.

"Lamento que unos degenerados usen de esta manera el nombre del grupo Pussy Riot. No hay duda de que se trata de una provocación", dijo el letrado.

Las tres jóvenes, detenidas días después de su provocadora actuación en el principal templo de los ortodoxos rusos, no se reconocieron culpables en el juicio e insistieron en calificar su acción como una "expresión política de forma artística", tras lo cual escucharon la sentencia con serenidad e incluso sonrisas.

El 21 de febrero pasado, cinco integrantes del grupo Pussy Riot irrumpieron encapuchadas en una zona restringida del altar de la catedral de Cristo Redentor.

Una vez allí, las mujeres se desprendieron de varias prendas y comenzaron a tocar la guitarra eléctrica, a cantar y a bailar.

"Madre de Dios, echa a Putin", decía la letra de la canción cuyo vídeo fue difundido en internet y en la que se acusaba al patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa, Kiril, de creer en el presidente de Rusia y no en Dios, por haberlo apoyado de cara a las elecciones

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.

Más historias fascinantes en la página de Facebook de Russia Beyond.