Un mundo cada vez más viejo

Sociólogos de la universidad de Seattle, en el estado de Washington (EE UU), han calculado la futura población mundial con ayuda de un modelo matemático propio. Fuente: Ígor Zarembo / Ria

Sociólogos de la universidad de Seattle, en el estado de Washington (EE UU), han calculado la futura población mundial con ayuda de un modelo matemático propio. Fuente: Ígor Zarembo / Ria

Para finales de este siglo cada jubilado será mantenido por menos de dos contribuyentes. Este pronóstico vale para todo el mundo, pero cada país tiene sus particularidades.

La población envejece muy rápidamente, incluso en la India y China. Basándose en los datos demográficos de los últimos 60 años, sociólogos de la universidad de Seattle, en el estado de Washington (EE UU), han calculado la futura población mundial con ayuda de un modelo matemático propio.

El resultado es que para 2100 el número de personas mayores de 85 años se multiplicará. En los EEUU por cada pensionista habrá 1,8 contribuyentes. En Europa, en China y en Rusia un jubilado será mantenido por 1,6 trabajadores, en lugar de los ocho que lo hacen en la actualidad; en India, dos en lugar de once.

Estos estudiosos confían en que sus resultados ayuden a los países a desarrollar y llevar a cabo, con tiempo, estrategias en sus políticas sociales y de pensiones. Los expertos rusos coinciden con sus colegas norteamericanos y también auguran a los rusos un retraso de la edad de jubilación y un aumento de la vida laboral para finales de este siglo.

"En Rusia, China e India el descenso de la población joven se convertirá en un problema en poco tiempo”, nos dice Mairash Tojanbáeva, experta del Instituto de Asuntos Socioeconómicos de la población.

"Hoy en día la población activa de Rusia soporta una enorme carga de pensiones", aclara Daria Popova, jefa de investigación del Instituto Independiente de Política Social. "Los trabajadores, además de a sus hijos, mantienen a los parientes mayores. En Rusia los servicios e instituciones que se ocupan del cuidado de la gente mayor, están poco desarrollados y por eso, generalmente, todo el peso recae en la familia. Esa es la razón por la que se tiene solo un hijo. Pero cuando miramos los resultados de las encuestas resulta que la gente quiere tener como mínimo dos, aunque no se lo puedan permitir. Las mujeres de hoy en día necesitan adaptarse a la nueva realidad. Debido a la necesidad de estudiar y labrarse una carrera profesional para asegurarse unas condiciones de vida aceptables, la edad media del primer hijo se acerca a los 30".

“El pronóstico de los expertos occidentales resulta muy verosímil”, recalca Popova. El cambio de las condiciones de vida y económicas, así como de los sistemas de valores, lleva a una reducción del número de hijos por familia. Al mismo tiempo, a medida que se desarrolla la medicina, aumentan la esperanza y la calidad de vida. El equilibrio entre las generaciones se inclina hacia la gente mayor.

“Todos los países están sujetos a estas tendencias, aunque se encuentran en diferentes etapas”, nos dice Popova. Si los países desarrollados del norte de Europa entraron en esta fase a principios de los 70, los países del BRICS no lo han hecho hasta los 90.   El índice de natalidad en los países europeos es de 1,2-1,3 hijos por mujer. En Rusia esta cifra es algo mayor: entre 1,4 y 1,5 niños por mujer, pero aun así sigue siendo menos de lo necesario para que la natalidad sea mayor que la mortalidad. Por eso la población activa decrece rápidamente o crece únicamente gracias a la migración, concluye la experta.

Los especialistas hacen énfasis en que, al no tratarse de un problema exclusivo de un solo país, al mundo entero no le queda más remedio que prepararse para un escenario negativo.

Algunos gobiernos ya han empezado a aumentar los años de cotización obligatorios para la jubilación. “En Occidente se hace una enorme diferencia entre las pensiones contributivas y las que no lo son, por eso el tiempo de cotización es crucial. Nosotros tan solo estamos empezando a familiarizarnos con esta práctica. Hoy en día en Rusia para recibir una pensión basta haber trabajado cinco años. En los países desarrollados para tener derecho a una pensión hay que tener por lo menos 30 años cotizados”, dice Toxanbaeva.

El Fondo Monetario Internacional ha intentado convencer más de una vez a Rusia para que aumente la edad de jubilación. Según cálculos del FMI, en Rusia se destina un 8% del PIB a las pensiones. Debido a los problemas demográficos la partida presupuestaria destinada a los pensionistas podrá verse doblada en 2050.

De momento el gobierno ruso no tiene previsto revisar la edad de jubilación, aunque muchos de expertos consideran que esto no resolverá realmente el problema. Los ministerios con competencias deberían presentar al gobierno un nuevo proyecto de reforma de las pensiones.

Artículo publicado originalmente en ruso en Rossíyskaya Gazeta. 

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