Alexánder Balankin, el científico que se enamoró de México

Alexánder Balankin. Fuente: Wikipedia.

Alexánder Balankin. Fuente: Wikipedia.

Alexánder Balankin se dedica a la compleja ciencia de la mecánica fractal. El científico lleva más de 20 años en México y desde entonces ha sido un miembro destacado de la comunidad científica del país.

En el año 2002, el científico Alexánder Balankin recibió el Premio Nacional en Ciencias y Artes del entonces presidente de México, Vicente Fox Quesada.

Era la culminación de 12 años de trabajo en México, país al que llegó en el año 1990 después de la caída de la antigua Unión Soviética y al que ha dedicado la mayor parte de su carrera profesional y académica.

Por su trabajo como uno de los principales expertos del mundo en la compleja ciencia de la mecánica fractal, Balankin ha sido reconocido en múltiples ocasiones tanto por el gobierno mexicano como por organismos internacionales.

Nacido en Moscú en el año 1958, el profesor es uno de los principales representantes de la colonia rusa en México, un país en el que se ha vuelto una pieza clave para empresas como Petróleos Mexicanos (PEMEX) o el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF).

Hoy en día, Balakin dirige el Grupo de Mecánica Fractal del Instituto Politécnico Nacional, donde tiene su plaza como catedrático. Desde hace años, los algoritmos creados por él y su equipo han sido utilizados para predecir, por ejemplo, los precios del petróleo a varios meses vista. En México, donde la industria energética representan un porcentaje clave en las finanzas del país, esa información puede ser de vital importancia.

Predecir los precios del petróleo

El trabajo de Balankin se ha vuelto muy importante dentro del sector energético, del que México es dependiente en un porcentaje muy elevado.

Balankin ha conseguido el desarrollo de una metodología y de un software que simula las probabilidades de una variación específica en los precios del crudo. En una entrevista, Balankin explicó: “El software proporciona los datos de entrada y el programa realiza simulaciones y genera para cada escenario la probabilidad de obtener las ganancias proyectadas”.

“Cuando todas las compañías vaticinaban una baja del precio del petróleo, logramos pronosticar que iban a subir a 55 dólares promedio para 2004”, comentó.

Asimismo, sus cálculos han sido empleados para ofrecer resultados electorales fiables pocos minutos después de las elecciones en México

Sin embargo, como dice a Rusia Hoy, “el trabajo con el instituto electoral representa menos del 10% de los trabajos realizados por mí y mi grupo de investigación”. 

“En términos económicos, el IEDF pagó dos millones de pesos (aproximadamente, unos 150.000 dólares); en el mismo año recibimos más de 35 millones de pesos (más de 2,6 millones de dólares) de PEMEX (Petróleos Mexicanos) y 15 millones (1,12 millones de dólares) de diferentes empresas mexicanas”, afirma.

Su trabajo ha sido empleado también para el mantenimiento de seguridad de la planta nucleoeléctrica 'Laguna Verde', situada en el estado de Veracruz, al este del país.

Por todo este trabajo, en el año 2005, Balankin recibió en el 2005 el Premio de Ciencias de la UNESCO y la Medalla de plata Albert Einstein. Ese mismo año, el propio Fox le entregó la medalla Lázaro Cárdenas y en el año 2008 recibió el Premio Internacional en Ciencias y Tecnología Juchiman de Plata 2008, del Gobierno del Estado de Tabasco.

Una historia de aventura

 

La historia de Balankin es prácticamente una historia de aventura. Con dos doctorados bajo su brazo y un tiempo como director del laboratorio de investigación en la Academia Militar de Moscú, llegó a México dejando a su familia atrás, después de abandonar el país con ayuda de un antiguo alumno suyo, diputado en la Duma en tiempos del gobierno de Borís Yeltsin.

El científico era, en ese momento, el doctor más joven de la Unión Soviética. En 1992 llegó a México, donde se integró al Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, una de las instituciones educativas más importantes del país. 

Poco después se integraría en el equipo del Instituto Politécnico Nacional, y hoy en día tiene el máximo nivel en el Sistema Nacional de Investigadores, el padrón de científicos de prestigio del país latinoamericano.

Balankin es mexicano desde el año 2000. Una semblanza del científico dice de él: “Alexánder Balankin ha sido un formador de científicos mexicanos del más alto nivel. Se ha destacado por su labor en la creación de nuevos programas de doctorado en Ciencias de Ingeniería Mecánica y de Sistemas en el IPN. Ha dirigido 25 tesis doctorales concluidas y 12 de maestría, así como 12 proyectos de postdoctorado”.

Balankin no pierde el contacto con Rusia. “En Moscú vive mi mamá y visitamos Rusia regularmente, durante las vacaciones”, nos cuenta.

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