Nuevas detenciones por apoyar a Pussy Riot

Una veintena de jóvenes con capuchas de colores, el signo distintivo de "Pussy Riot", se congregaron en una de las escalinatas del templo mayor ortodoxo y formaron con grandes letras sobre sus cabezas la frase "Los santos son misericordiosos".

Los guardias de la catedral disolvieron la manifestación y posteriormente agentes de la policía detuvieron a cuatro personas, informó la oficina del prensa del Ministerio del Interior de Rusia.

La acción de respaldo a las Pussy Riot se produjo en vísperas de la sentencia que emitirá este viernes el tribunal Jamóvniki de Moscú contra tres de sus integrantes, para cada una de las cuales la fiscalía ha solicitado una pena de tres años de prisión.

Nadezhda Tolokónnikova, Yekaterina Samutsévich y María Aliójina fueron acusadas de gamberrismo motivado por odio religioso, delito que el artículo 213, punto "b", del Código Penal castiga con hasta siete años de cárcel.

El 21 de febrero de este año cinco integrantes de Pussy Riot irrumpieron encapuchadas en una zona restringida del altar de la catedral de Cristo Redentor.

Una vez allí, las mujeres se desprendieron de varias de sus prendas y comenzaron a tocar la guitarra eléctrica, a cantar y a bailar en ropa interior.

"Madre de Dios, echa a Putin", decía la canción, en la que se acusaba al patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa, Kiril, de creer en el Presidente de Rusia y no en Dios.

Tres de las integrantes del grupo fueron detenidas días después: las otras dos participantes en la acción no pudieron ser identificadas.

Las acusadas, en prisión desde marzo y consideradas presas de conciencia por Amnistía Internacional (AI), se declararon inocentes y denunciaron haber sido juzgadas por motivos políticos.

Samutsévich ha declarado que si el 21 de febrero hubieran cantado "Madre de Dios, protege a Putin" en vez de "Madre de Dios, echa a Putin" no estarían ante los tribunales.

Pussy Riot decidió escenificar su controvertida actuación después de que el patriarca ortodoxo, Kiril, pidiera el voto para Putin en vísperas de las elecciones presidenciales de marzo, lo que indignó a la oposición.

Según una encuesta del Centro Levada, un 65 por ciento de los rusos abogan por la inmediata puesta en libertad de las mujeres, mientras un 26 por ciento pide que sean condenadas a penas de prisión.

La Iglesia Ortodoxa reaccionó indignada ante la profanación del templo y pidió un severo castigo para las mujeres, mientras las cancillerías occidentales han pedido su inmediata liberación.

A la campaña internacional por la libertad de las tres mujeres se han sumado figuras del mundo musical de la talla de Sting, Madonna, y bandas como Red Hot Chili Peppers.EFE

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