El Día de las tropas aerotransportadas

En muchos países del mundo hay citas anuales multitudinarias y populares: en Alemania está el famoso ‘Oktoberfest’; en España hay encierros de toros; en Italia, guerras de naranjas y, cómo no, en Brasil, el Carnaval. En Rusia no existe ese tipo de fiestas masivas, pero hay una celebración conocida por todos en honor de un pequeño gremio: el día de las tropas aerotransportadas (VDV), acontecimiento que el 2 de agosto los exsoldados de la infantería alada celebran por todo lo alto en los parques centrales y en las plazas de las ciudades rusas.

Fuente: RIA-Novosti, Reuters/Vostock-Photo, AFP/ Eastnews.

 

Por la mañana Vladímir Putin felicitó a los veteranos con motivo de la fiesta: “Las tropas aerotransportadas rusas tienen tradiciones positivas y una rica historia, y servir en la infantería alada siempre se ha considerado un sumo honor que conlleva una gran responsabilidad”, dijo el Presidente. “Vosotros, combatientes de las subdivisiones, siempre habéis tenido un carácter fuerte e inquebrantable, así como hecho gala de una férrea unión y ayuda mutua. 

Tras oír las felicitaciones de Putin, los veteranos se fueron a pasear por la ciudad y a encontrarse con antiguos compañeros, asustando de vez en cuando a los ciudadanos de a pie, que se esforzaban en esquivar a los grupos festivos de hombres robustos tocados con boinas azules.

En el programa obligatorio del Día de las tropas aerotransportadas siempre hay una exhibición de las técnicas de arte militar, como la famosa rotura de ladrillos con cabeza y manos, competiciones de pulsos, un cortejo festivo que enarbola banderas azules y verdes y lemas del tipo “Nadie excepto nosotros” y “Gloria a VDV”, a veces incluso acompañadas por la técnica militar actual, como la intervención del grupo de paracaidistas, la instalación de una cocina de campaña, con un menú a base de gachas, carne en conserva y compota, y el lanzamiento de aeróstatos.

En este día a los adustos muchachos con camisetas de marino se les permiten muchas licencias: el libre acceso al transporte público, el baño masivo en fuentes, la ingesta de bebidas alcohólicas en lugares públicos y una conducta escandalosa para con la policía y los antidisturbios. Este año, con motivo del día de las Tropas aerotransportadas, el Parque Gorki compró 25 toneladas de sandías y las repartió gratuitamente entre los paracaidistas, a fin de no causar conflictos con los caucásicos y los asiáticos, quienes por lo general también comercian en Moscú con jugosas frutas meridionales.

Cada año la fiesta se vuelve más pacífica, sobria y familiar. Según afirma Olga Zajárova, la directora del parque, si bien el año pasado celebraron el Día de VDV casi sólo hombres, la tendencia ha cambiado: muchas personas vienen en familia y con hijos, entre los paracaidistas sólo están borrachos uno de cada diez y los excombatientes de las unidades de élite hacen gala de una buena disposición. “Es motivo de alegría”, concluyó la directora.

Probablemente así se explica que la pasada celebración, en la que participaron cerca de 60.000 veteranos por toda Rusia, discurriera con relativa calma, exceptuando el traumatismo en el cuello de un veterano, que saltó a una fuente vacía de Novosibirsk, y tres automóviles embestidos por unos paracaidistas bebidos al volante de un blindado ‘Tigre’ en el suroeste de Moscú.

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