Rusia domina el judo en los JJOO

Londres, 2 ago (EFE).- La medalla de oro conseguida hoy por Tagir Khaibulaev en -100 kilos consolidó a Rusia como la principal potencia del judo en estos Juegos Olímpicos, donde han conseguido tres primeros puestos y un tercero.

Con tres medallas de oro y una de bronce, todas en pesos masculinos, y la primera posición del medallero en su haber, el país de los zares se confirmó definitivamente como el invitado sorpresa que ha puesto en duda la tradicional hegemonía de Japón, Francia y Corea del Sur en esta disciplina.

Sin partir entre los favoritos, Tagir Khaibulaev cuajó una actuación impecable para plantarse en la final y una vez en ella, vencer con asombrosa facilidad al hasta ahora vigente campeón olímpico, el mongol Tuvshinbayar Naidan.

Khaibulaev, sexto del mundo, tardó poco más de dos minutos en vencer a su rival con una magnífica proyección que hizo caer totalmente de espaldas a Naidan y levantar de su asiento a Vladímir Putin, que había llegado pocos minutos antes al Excel Arena junto con el primer ministro británico David Cameron.

El ruso, que mostró un estado de forma magnífico, se aprovechó de las tempranas eliminaciones de los otros favoritos: el kazako Maxim Rakov, el japonés Takamasa Anai y el holandés Henk Grol, que terminó subiendo al tercer cajón del podio junto con el alemán Dimitri Peters.

En el podio femenino, la británica Gemma Gibbons se convirtió en la heroína del público local al hacerse un hueco entre las tres favoritas a medalla que la acompañaron en el podio: la estadounidense Kayla Harrison, la brasileña Mayra Aguiar y la francesa Audrey Tcheumeo.

Gibbons logró la medalla de plata, la primera del judo británico en Londres, en una categoría en la que compite desde hace tan solo unos meses, cuando subió de peso para poder estar en esta cita ya que la plaza del Reino Unido en -70 kilos estaba copada por Sally Conway.

La británica, número 42 del ránking, se deshizo en semifinales de la judoca francesa pero sucumbió por dos yukos ante la estadounidense, que alcanzó su sueño después de haber superado una depresión causada por haber sido víctima de abusos sexuales por parte de su anterior entrenador.

Harrison, número 2 del mundo, realizó una competición muy sólida superando incluso a la gran favorita para el oro, la brasileña Mayra Aguiar, en unas semifinales muy igualadas que decantó a su favor en el último minuto gracias a una luxación del brazo.

Aguiar, que mañana cumple 21 años, supo sobreponerse del golpe y consiguió subir al podio después de un último combate en el que tumbó a la holandesa Marhinde Verkerk en menos de 90 segundos.

Junto a ella estuvo la actual campeona del mundo, la francesa Audrey Tcheumeo, que consiguió la sexta medalla para su país en esta disciplina, cinco de bronce y una de oro, en unos Juegos donde esperaban dominar el medallero.

Situación similar vive Japón, la potencia cada vez menos hegemónica del judo, que a pesar de acumular seis medallas -tres bronces, dos platas y un oro- está viendo como día tras día sus competidores no cumplen con las expectativas.

Sin ir más lejos, los dos representantes japoneses de hoy cayeron eliminados prematuramente sin siquiera poder luchar por el podio.

Mañana, tanto franceses como nipones tendrán la oportunidad de maquillar su actuación en el último día del judo olímpico con los pesos de +100 kilos y +78 kilos, en una jornada que, salvo sorpresa, presenciará el debut de la primera mujer saudí en unos Juegos Olímpicos, Wojdan Shaherkani. EFE

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