La importancia de América Latina en la nueva imagen informática de Rusia

Parte del equipo de Softline. Fuente: Servicio de prensa.

Parte del equipo de Softline. Fuente: Servicio de prensa.

En América Latina la industria de TI rusa se conoce gracias a 'Softline', que ya tiene representaciones en Argentina, Venezuela, Columbia, Perú y tiene planes de abrir sucursales en Chile, México, Costa Rica y Brasil. Ígor Petliakov, vicepresidente de la compañía, encargado de los mercados europeo y sudamericano, cree que las principales ventajas competitivas del sofware ruso son dos: el precio y la entrega de un producto lo más terminado posible, reduciendo al mínimo la necesidad de completarlo después, vendiendo a las 'versiones mejoradas' y parches. Gracias a este enfoque hacia el usuario y la calidad, los programadores rusos pretenden recuperar la imagen de una Rusia altamente avanzada en el ámbito tecnológico.

 María Marta Thomas y Sandra Viviana Alviz trabajan en la Jefatura del Gabinete de Ministros de la Provincia de Buenos Aires. A pesar de la crisis presupuestaria, este organismo estatal se interesa en propuestas de modernización informática. Es así como las funcionarias llegaron el pasado 19 de julio al encuentro con Vladímir Razuváev, especialista en negocios sostenibles y gestión de software de la empresa rusa 'Softline'.

La propuesta tecnológica traída por Vladímir 'desde Rusia con amor', les pareció muy útil. “No relacionábamos la imagen de Rusia con los logros en el área de gestión o informática, reconoce María Marta. “Es notable el avance que han tenido en un campo tan competitivo.” “De Rusia teníamos más información en cuanto a las victorias deportivas y cuestiones políticas”, concuerda con su colega Carlos Rojas, el exCIO del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. De la propuesta rusa aprecia sobre todo la posibilidad de ahorrar a corto plazo: “Algo muy importante para las empresas argentinas actualmente”.

El tema del inventario de los recursos informáticos llamó especialmente la  atención de Mauro Pisano, director de Desarrollo de Sistemas y Asistencia Técnica de la Dirección Provincial, que también asistió a la charla. “La herramienta de análisis, que proponen los rusos, destaca por un método minucioso y un esquema extensivo. ¿Su implementación es viable en Argentina? Creo que sí.”

La práctica de la que hablaban los representantes de organismos gubernamentales se llama ITMan, pertenece a la categoría SAM (Software Asset Management) y fue adoptada por 'Softline', la empresa de TI rusa que lleva operando en Argentina 2 años.

SAM pretende optimizar el funcionamiento empresarial mediante un uso responsable de software: además del tema de gestión, se espera concienciar a los empresarios respecto a la legalidad de productos informáticos. Richard Poore, director general de 'Softline' en Argentina aclara: “Se trata de crear políticas de control interno que permitan evitar el abuso del recurso. No son solamente licencias para los programas que se usan con fines productivos. Es necesario crear un inventario de todo el software existente en la empresa: en los computadores de oficina con frecuencia se instalan juegos, programas para descargar películas o herramientas de mensajería, que ocupan el ancho de banda de internet, consumen el tiempo de trabajo y son un factor de distracción”.

'Softline' es la única compañía rusa que suministra en América Latina el software de origen ruso y asegura el soporte técnico necesario. Cuenta con la certificación de ISO 19770, que es el estándar internacional para la calidad de software y se atiene a las normas con todo el rigor. En 2011 ganó el primer lugar en el concurso para las Soluciones de Cooperación entre Partners de Microsoft, adelantando a EE UU, Alemania y 33 participantes más.

Buscando la efectividad

En el ámbito de la exportación de soluciones informáticas, Rusia ocupa el tercer lugar, después de India y China. Luego siguen Tailandia, Filipinas, Malasia y los países de la Europa del Este.

Entre los exportadores lidera la compañía 'Luxoft', creada en el 2000 y perteneciente al IBS Group. Vende al extranjero toda una gama de servicios, relacionados con la “programación a pedido”. Mientras tanto, entre las marcas comerciales conocidas han ganado bastante terreno el antivirus de Kaspersky, las herramientas virtuales de 'Parallels', protección para bases de datos 'Acronis', los diccionarios digitales y sistemas de reconocimiento 'Abbyy', las utilidades 'Spirit' para transferir datos, vídeos y voz, entre otros.

“Los rusos del ámbito nuestro son muy ambiciosos y emprendedores”, cuenta el argentino Richard Poore, hablando de su experiencia en 'Softline'. “También se potencia mucho la creatividad en todos los niveles. Este año tuvimos dos 'kick-off' corporativos: para Rusia y para Vietnam. Desde acá lanzamos tres propuestas; nos escucharon y nos aprobaron las tres para implementar. En cuanto a la expansión se divisa una estrategia bastante agresiva. En general, se invierte mucho en el desarrollo. Hay subsidios para invertir en las propuestas interesantes, se buscan ideas, se organizan concursos para pequeños emprendedores, se entiende la importancia de un aprendizaje permanente”.

 “Otra cosa que me gustaría recalcar a nivel corporativo, es la imparcialidad en cuanto a a la selección del personal. Me refiero a nuestra empresa, claro... La que  mejor conozco. Desde arriba no se impone nada, el criterio para elegir a un proveedor o empleado es su capacidad de trabajo, no hay ninguna restricción. Yo como director busco profesionales, que sean buenas personas. Si no hay un ambiente laboral grato, la productividad es lo primero que queda afectado”.

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.

Más historias fascinantes en la página de Facebook de Russia Beyond.

This website uses cookies. Click here to find out more.

Accept cookies