Moscú no quiere condiciones políticas en la misión de la ONU en Siria.

"Intentaremos que el procedimiento de prolongación del mandato sea técnico y no vaya acompañado de condiciones políticas adicionales", afirmó Vitali Churkin, embajador ruso ante la ONU, al canal de televisión Russia Today.

Churkin, que vetó ayer por tercera vez desde el pasado año el proyecto de resolución occidental sobre Siria para evitar una intervención militar extranjera, adelantó que el inminente debate en el Consejo de Seguridad sobre la presencia de la misión de la ONU será tenso.

"Lamentablemente, parece que tendremos que afrontar de nuevo una pequeña escaramuza diplomática. La salida de los observadores de Siria acarrearía consecuencias negativas y nosotros querríamos evitar esto", subrayó.

Rusia presentó la pasada semana un proyecto de resolución para prolongar por tres meses la estancia de los observadores de Naciones Unidas, aduciendo que son la única fuente de información objetiva sobre lo que ocurre sobre el terreno.

Al mismo tiempo, el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, admitió la posibilidad de que el Consejo de Seguridad declare una "prórroga técnica" de la misión con tal de que los 300 observadores no abandonen el país.

Por ello, Moscú está dispuesto a respaldar hoy la propuesta de Pakistán de extender provisionalmente el mandato de la ONU en Siria por 45 días y rechazará el proyecto británico de prorrogar por un plazo final de 30 días la misión de paz.

El presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró esta semana al mediador internacional para Siria, Kofi Annan, que el Kremlin apoya plenamente tanto plan de paz como la misión de Naciones Unidas en Siria.

Rusia desea que la misión de la ONU no se limite sólo a observar, sino que participe activamente en las labores de mediación sobre el terreno para lograr el fin de los combates.

Moscú propone que sean los observadores internacionales quienes reciban el mandato para negociar con las partes el cese del fuego y la retirada simultánea de tropas pueblo por pueblo.

"Buscamos la prolongación del mandato de la misión (de la ONU) y su posible modificación para darle un mayor énfasis político", afirmó Lavrov.

El Kremlin cree que Occidente quiere poner una cruz a la misión de la ONU y allanar el camino para una injerencia exterior en Siria según el guión libio: sanciones internacionales, embargo aéreo, intervención militar occidental y cambio de régimen. EFE

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.