Rusia se esfuerza en buscar supervivientes

"Estamos trabajando sobre cada una de las denuncias de desaparecidos. Buscamos a la gente. No puedo precisar el número de las denuncias, pero son bastantes", dijo el jefe adjunto del Centro de Situaciones Críticas del ministerio, Serguéi Miroshnichenko.

La búsqueda se ve dificultada por el gran número de personas no empadronadas que viven en Krimski, la zona cero de las inundaciones sin precedentes registradas este fin de semana en el sur del país, en el litoral del Mar Negro ruso.

Mientras muchos habitantes de Krimski denunciaron que la ciudad fue arrasada por una ola de más de siete metros que según ellos pudo deberse no tanto a las lluvias sino al desbordamiento de la presa de Neberdzháyevsk, situada en una montaña sobre la ciudad, las autoridades volvieron hoy a descartar tal versión.

"Las causas de la catástrofe residen, a primera vista, solo en las precipitaciones. No vemos una causa técnica, aunque continúa la investigación", dijo el jefe de la Agencia federal de Recursos Hidrológicos rusa, Vadim Nikanórov, a la agencia Interfax.

Las autoridades han reconocido que la presa de Neberdzháyevsk se desbordó varias veces durante las lluvias torrenciales pero descartaron que estos "vertidos ordinarios" fueran la causa de las inundaciones.

Nikanórov, tras señalar que la gestión de dicha presa compete exclusivamente al Gobierno regional de Krasnodar, aseguró que "las descargas de agua, si las hubo, no fueron significativas y no pudieron influir en la inundación de Krimski".

El ministro de Situaciones de Emergencias, Vladímir Puchkov, reveló que el sistema de alerta a la población no funcionó de forma oportuna en la madrugada del sábado, en la que más de 24.000 personas lo perdieron todo o casi todo en la comarca de Kubán.

"Aunque la población recibió el aviso no se llevó a cabo, por desgracia, un trabajo (de coordinación) integral. Se cometieron errores por parte de responsables de algunos servicios", indicó Puchkov en la reunión que mantuvo con el viceprimer ministro ruso, Dmitri Rogozin.

El gobernador de Krasnodar, Alexandr Tkachiov, dijo que los habitantes de Krimski, acostumbrados a los fenómenos meteorológicos adversos, no pudieron prever la avalancha de agua que literalmente barrió la ciudad.

"Tal nivel de agua con tanta fuerza no se ha visto nunca en los 150 años de historia del municipio de Krimski. Y por supuesto, todo lo sucedido resultó una sorpresa. Prácticamente nadie es capaz de resistir tal avalancha (de agua), ni siquiera los más fuertes", dijo Tkachiov en una entrevista publicada hoy al diario ruso "Izvestia".

El mandatario recordó que en la región "se reciben entre dos y cinco avisos de temporales al mes" que se ponen en conocimiento de la población "a través de mensajes SMS y medios de comunicación, tras lo cual cada cual toma su decisión" sobre cómo actuar.

"Funcionan todos los medios contemporáneos de aviso a la población. Quiero subrayar que (los temporales) son habituales todos los años. Así es el clima aquí. Siempre tenemos algo: tormentas tropicales, lluvias, lodos", argumentó Tkachiov para asegurar que su región cumplió con todos los protocolos de seguridad.

El Comité de Instrucción ruso abrió una investigación penal sobre "muerte causada a dos o más personas por descuido" para depurar todas las responsabilidades. EFE

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