Descubriendo la Atlántida rusa

Fuente: Itar Tass.

Fuente: Itar Tass.

Kitezh, una ciudad medieval desconocida, se ha convertido en el prototipo de la 'Atlántida rusa'. Aunque, ¿es cierto que toda la ciudad se hundió bajo el agua?

Miles de fragmentos de cerámica, de cuchillos de hierro, de piezas de arneses, muelas de molino de piedra... Eso es prácticamente todo lo que queda de las personas que hace seis siglos vivieron a orillas del lago Svetloyar. Hay también algunos restos de cabañas de madera que se encuentran a medio metro de profundidad.

“Seguramente no se trataba de una ciudad, sino de un poblado”, explica el director de la expedición arqueológica Vetluzhkaya, Evgueni Chetvertakóv. “Aquí había una casa con sus dependencias en la que vivían entre 10 y 15 personas. Es posible que en realidad este poblado hubiese sido más numeroso, pero una parte se desplazó a Svetloyar y de esta manera se inició la leyenda de la misteriosa desaparición de la ciudad. Sin embargo, para obtener una datación más precisa todavía hay mucho trabajo por delante”.

Nacimiento de la leyenda

Desde tiempos remotos Svetloyar ha estado rodeado de infinidad de leyendas y rumores. Muchos de ellos surgen del paisaje de frondosos bosques que rodean este profundo lago de forma ovalada casi perfecta y  agua clara y fría. Se desconoce, incluso, cómo surgió; algunos geólogos están convencidos de que Svetloyar se formó como consecuencia de un terremoto, mientras que otros sostienen que el origen se debe a un meteorito prehistórico en cuyo cráter se concentró el agua.

Mientras nos dirigimos a la orilla del lago a través de las dunas de arena cubiertas por grandes abetos, Alexánder Bazunov, uno de los arqueólogos, explica: “Dicen que aquí había un templo pagano. Se hacían sacrificios dedicados al antiguo rey eslavo del Sol, Yarilo. Hasta nuestros días Yarilo vigila su lago y no deja pasar a nadie que venga con malas intenciones. Por las noches, dicen, del lago sale un enorme monstruo con grandes dientes y cola de pez. El gran pez del lago Svetloyar guarda la ciudad de Kitezh hasta la llegada de Cristo”.

Todos los habitantes de Nizhni Nóvgorod están seguros de que las leyendas de 'su' Kitezh provienen de la más remota antigüedad.

La primera mención de esta ciudad sagrada se remonta a la nueva era, también aparece en la leyenda de la muerte del Santo Príncipe Gueorgui Vsevolodovich bajo las murallas de la ciudad, descrita en la 'Crónica de Kitezh', escrita por los viejos peregrinos creyentes en los años 80 y 90 del siglo XVIII.

Según la crónica, la ciudad fue fundada por el príncipe Gueorgui. También existía Mali Kitezh (Pequeña Kitezh) a orillas del Volga. Pero a los pocos años, ambas ciudades fueron destruidas durante la invasión de los mongoles. Curiosamente, en la 'Crónica' no aparece ningún descenso bajo las aguas, se narra simplemente la desaparición de la ciudad tras la destrucción y muerte de todos sus habitantes a manos de los mongoles.

Tesoros bajo tierra

A los historiadores soviéticos no les interesaba la 'Atlántida rusa'. La primera expedición científica llegó  hace cuatro décadas por iniciativa de 'Literatúrnaya gazeta'. En el año 1968 varios científicos, bajo el mando de los arqueólogos Mark Barinov y Tatiana Makarovaya, examinaron todos los rincones alrededor del lago e, incluso, se sumergieron en él.

Por desgracia, no se encontró nada anterior al siglo XIX. Durante muchos años, la comunidad científica sostuvo que  no había existido ninguna Kitezh oculta en la naturaleza. La costa del lago Svetloyar habría quedado inexplorada de no haber sido por la formación hace seis años de la expedición arqueológica 'Vetluzhkaya'. Los científicos decidieron seguir los pasos de las excavaciones anteriores, en particular,  investigaron la colina de Krestovozdvizhenski, en la que permanece una antigua capilla del siglo pasado.  

El director de la expedición, Evgueni Chetvertakóv, explica: “Tras leer los informes sobre las expediciones anteriores, nos invadió un sentimiento de desconcierto”.

Durante su primera expedición, en verano de 2011, se llevó a cabo un inesperado descubrimiento: en la ladera de la colina se encontraron restos de antiguos asentamientos. Justamente en el camino que va de la orilla del lago al templo, donde cada año tenía lugar una procesión con una cruz, los científicos han encontrado fragmentos de cerámica tradicional de Rusia y detrás de la iglesia, restos del asentamiento ruso de aquella época.

Este año los científicos tienen la intención de continuar las excavaciones, ya que están seguros de que las dimensiones de los vestigios del poblado descubierto no reflejan las fronteras reales del antiguo asentamiento. Se dice que la colina de Krestovozdvizhenski ha sido siempre propensa a los derrumbamientos de tierra, y que uno de ellos fue el que absorbió la antigua ciudad rusa, dando a luz a una hermosa leyenda. 

“Además, podemos decir con seguridad que este asentamiento fue abandonado por sus habitantes debido a alguna razón desconocida”, declara dice Chetvertakóv. “Tal vez lo abandonaron a causa del declive económico del principado de Nizhni Nóvgorod poco después de la devastación de la ciudad por las tropas de la Horda de Oro de Khan Yedigei en 1408. Más tarde llegaron aquí los nuevos colonos que se encontraron con los restos de la ciudad abandonada. Puede que la leyenda de la ciudad milagrosa de Kitezh naciese así y fuera transmitiéndose de generación en generación.

No obstante, las abuelas del lugar no están para nada de acuerdo. Ellas están seguras de que este misterioso lugar cuenta con un destino elegido.

Artículo publicado originalmente en Ogoniok.

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