Una disputa territorial entorpece el acercamiento entre Rusia y Japón

Fuente: Itar Tass.

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Los intentos de Moscú y Tokio por reanudar las negociaciones sobre la propiedad de las disputadas Kuriles meridionales están a punto de desmoronarse. Japón ha incumplido el acuerdo al que llegaron el Presidente de Rusia Vladímir Putin y el Primer Ministro de Japón Yoshihiko Noda el 18 de junio, durante sus encuentros en Los Cabos (México), en las reunión del G-20,que consistía en evitar declaraciones duras relacionadas con este problema territorial.

Moscú recordó con firmeza que las cuatro islas que reclama Japón son parte indivisible del territorio de Rusia.


En marzo, víspera de las elecciones presidenciales, en una conversación con periodistas extranjeros, entre los que había representantes de la revista japonesa 'Asahi', dio a entender que estaba dispuesto a reanudar las negociaciones con Japón. "Hagamos lo siguiente: cuando sea Presidente, juntaremos a nuestro ministro de Asuntos Exteriores y al ministro japonés  y les daremos la orden 'hadzhime' (adelante)", declaró Putin a periodistas japoneses.

Esto no pasó desapercibido en Tokio. A finales de abril uno de los líderes del partido en el poder, Seiji Maehara, llegó a Moscú en visita no oficial. En mayo tuvo lugar en Tokio un encuentro entre el Presidente de la Duma, Serguéi Narishkin, y el Primer Ministro de Japón y el ministro de asuntos exteriores. Los contactos de trabajo se aceleraron. El intercambio de opiniones tuvo como colofón el encuentro de los líderes de Rusia y Japón en Los Cabos. Ambos  acordaron mantener estrecho contacto y encontrarse de nuevo durante la cumbre de la APEC en septiembre de este año.

El asistente del Presidente de la Federación rusa, Yuri Ushakov, comunicó a los periodistas que hay un entendimiento sobre la necesidad de construir un ulterior diálogo "en condiciones serenas y constructivas, intentando evitar cualquier intento de influir sobre la marcha de las deliberaciones haciendo declaraciones públicas, a menudo inmoderadas".

Se entiende que el tema es extremadamente sensible. Resulta muy fácil obtener rédito político dentro del país haciendo declaraciones sobre el tema y todavía más fácil rompiendo el diálogo, como ya ha pasado en más de una ocasión. Tanto Moscú como Tokio entienden esto perfectamente. Sin embargo, el acuerdo de contención ha tenido vigencia durante tan solo una semana.

El 24 de junio el Secretario General del gobierno de Japón, Osama Fujimura,  comentó la posibilidad de que el Primer Ministro ruso, Dmitri Medvédev, realizara una visita a las islas en conflicto, tal y como habían escrito previamente los medios de comunicación de Sajalin. "Esto sería contrario a la posición japonesa", comunicó el portavoz del gobierno japonés.

Moscú reaccionó inmediatamente. "Las islas Kuriles meridionales son parte indivisible de la Federación rusa. Los comentarios en el extranjero sobre los movimientos de los dirigentes rusos en su propio territorio están, cuanto menos, fuera de lugar", contestaba en una comunicación el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Mientras tanto, Dmitri Medvédev llegó el martes a las Kuriles meridionales como parte de su gira por el territorio federal de extremo oriente (DFO, por sus siglas en ruso). El Primer Ministro recalcó: "Esta es una parte muy importante de Sajalin y de todo el territorio ruso. Ya nos estábamos ocupando del desarrollo de la región y, naturalmente, nos ocuparemos con el nuevo gobierno".

La reacción de Tokio tampoco se hizo esperar. "La visita de Medvédev a Kunashir es un jarro de agua fría en nuestras relaciones", declaró el ministro de Asuntos Exteriores japonés, Koitiro Guemba, al tiempo que su ministerio hacía una protesta oficial. Después de este intercambio de acusaciones, parece bastante dudosa la perspectiva de una pronta visita del ministro a Rusia a finales del este mes, parece.

Sin embargo, tanto Rusia como Japón están interesados en tener unas relaciones más estrechas. Por ejemplo, en cuestiones de colaboración energética y en la consolidación de la seguridad en Asia nororiental. Merecería la pena, aunque solo fuera por el problema de Corea del Norte.

Es evidente que hay temas de sobra para posteriores negociaciones entre Putin y el Primer Ministro japonés, Noda, durante la cumbre de la APEC en Vladivostok en septiembre de este año. Y, a juzgar por las declaraciones de Lavrov, Moscú no está dispuesta a convertir esta disputa dialéctica en un problema territorial, en un proceso permanente. "Para avanzar de forma sólida hacia un tratado de paz tenemos que evitar, de cualquier manera, la reavivación periódica de protestas, con o sin fundamento, y cumplir los acuerdos para el desarrollo de la cooperación en todas las esferas sin excepción,  alcanzados al más alto nivel", declaró el martes en una conferencia de prensa en Moscú.

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