Rusia, la incógnita de la Eurocopa

Andréi Arshavin. Fuente: Flickr/ Ronnie Macdonald.

Andréi Arshavin. Fuente: Flickr/ Ronnie Macdonald.

Hace tiempo que los resultados y el juego de la selección rusa emiten señales contradictorias, combinando ramalazos de excelencia con otros de simple mediocridad. Ni los expertos ni las casas de apuestas se ponen de acuerdo. Tampoco los aficionados. En una encuesta popular en la web de la federación sobre hasta dónde llegará el equipo nacional en la Eurocopa, ninguna de las cinco opciones alcanza un porcentaje significativo, con todas entre el 10% y el 30%. Rusia, nº 13 del ránking FIFA, es la gran incógnita del campeonato. La respuesta, a partir de mañana viernes, debut ante República Checa, 20:45h CET.

Tras alcanzar semifinales en la edición de 2008 (su mejor resultado desde que cayese la URSS) y maravillar al mundo con un futbol de quilates, muchos le auguraron un brillante porvenir. Sin embargo, ni siquiera se clasificó para el Mundial de 2010, ausencia que le costó el puesto a Guus Hiddink. La federación apostó por otro holandés para sustituirle, Dick Advocaat, dando en cierto modo continuidad al proyecto. Pero el único parecido entre Hiddink y Advocaat resultó ser el pasaporte. Los resultados han acompañado y Rusia se clasificó directamente para esta Eurocopa como primera de un grupo, eso sí, ciertamente asequible: Irlanda, Armenia, Macedonia, Andorra y Eslovaquia.

Sin embargo, el juego del equipo ha levantado sospechas en los últimos meses, merced a un estilo rácano, más efectivo que efectista. Las críticas arreciaron pese a los resultados y Advocaat anunció que dejará el puesto después del campeonato, independientemente del resultado. El año que viene dirigirá al PSV Eindhoven holandés. Los partidos amistosos en las fechas previas a esta Eurocopa sólo han conseguido aumentar el desconcierto sobre el nivel de Rusia. Tras no pasar del empate ante la débil Lituania, se dio un homenaje goleando 3-0 a la mismísima Italia.

“Cuatro años más viejos”

Existen dudas sobre el seleccionador, pero los jugadores tampoco se libran. Aquella Eurocopa de 2008 sirvió a las estrellas de aquella Rusia como trampolín hacia las grandes ligas europeas, principalmente la Premier inglesa. Arshavin se marchó al Arsenal por 22 millones de euros, Zhirkov al Chelsea por 20 y Pavlyuchenko al Tottenham por 15. Ninguno consiguió justificar la inversión ni expectativas y los tres han regresado este año a la liga rusa: Zenith, Anzhi y Lokomotiv, respectivamente. Ellos serán los líderes de la selección en esta Eurocopa, junto a Alan Dzagoev, volante del CSKA, y Aleksandr Kerzhakov, delantero, ex del Sevilla, que ha cuajado un magnífico curso en el Zenith campeón. “La mayoría de los jugadores de aquella selección semifinalista en 2008 sigue en el equipo. Cuatro años más viejos pero también cuatro años más experimentados. Creo que en general es una ventaja”, declaró recientemente Advocaat. Pero no todos son de la misma opinión… “A la Euro de 2008 Rusia llegó con muchos jugadores en la plenitud de su carrera. Arshavin es el ejemplo más claro. Hace cuatro años se lo rifaba media Europa y ahora ha tenido que volver a Rusia en busca de minutos. La defensa es frágil y arriba falta chispa para dar sorpresas como la de Holanda en 2008. Sufrirá para superar la primera fase”, vaticina Jaime Rincón, especialista de fútbol internacional de Marca.com.

Si Rusia tuvo rivales cómodos en la clasificación para la Eurocopa, tampoco puede quejarse de su grupo de primera fase. “Ha quedado encuadrada en el grupo quizá más sencillo. Todo lo que no sea clasificarse para cuartos de final se entenderá como una decepción. Pero tampoco será un camino sencillo, los rivales son de un nivel similar, veremos fútbol conservador”, opina para Rusia Hoy Igor Nitsak, corresponsal deportivo de Reuters y director del portal deportivo Sport.ua. Mañana viernes a las 20:45h Rusia abre su participación ante la República Checa de Petr Cech y Milan Baros, encuentro que se disputará en la ciudad polaca de Breslavia, sede del grupo. El día 12 se verá con la anfitriona Polonia para cerrar la primera fase el día 18 ante Grecia, venida a menos tras proclamarse campeona en 2004. “La gran ventaja de Rusia respecto a sus rivales de grupo es el centro del campo, sólido y experimentado, capaz de desplazar el balón de defensa a ataque de forma rápida y precisa”, valora Nitsak. En caso de clasificarse, Rusia se cruzará en cuartos de final con alguno de los equipos del potente grupo B: Alemania, Holanda, Portugal y Dinamarca (todos ellos en el top-10 del ránking FIFA).

La afición rusa

La cercanía geográfica de Ucrania y Polonia, sedes de la Eurocopa, animará a buen seguro a unos cuantos miles de rusos a desplazarse con el equipo. Para los que se queden en tierra sin entrada no faltarán ofertas de lugares para seguir los partidos en multitud. El Ayuntamiento de la capital ha organizado para la ocasión el ‘Sport Park Moscow’, un recinto temático de cuatro hectáreas junto al estadio Luzhniki (similar al del Mundial de 2010). Allí se podrán seguir los partidos del campeonato en pantalla gigante en una tribuna con capacidad para 5.000 espectadores. La oferta de actividades paralelas incluye videojuegos, futbolín o vóley. Todo menos alcohol, prohibido específicamente dentro del recinto. La entrada es gratuita. No lejos de Luzhniki, en el parque Gorki, al otro lado del río, se instalará un recinto similar, todavía más grande, con actividades como cursos para porteros o talleres con jugadores famosos. No faltarán pantallas gigantes y un regimiento de restaurantes.

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