Arresto domiciliario para Pavliuchenko

Pavliuchenco ante los policías

Pavliuchenco ante los policías

Uno de los acusados del asesinato de la periodista Anna Politkóvskaya ha salido de prisión. Los especialistas están divididos respecto a la reacción que dicha medida provocará.

El tribunal de Basmanni, en Moscú, ha ordenado el arresto domiciliario de Dimitri Pavliuchenkov, un exagente de policía acusado de participar del asesinato de la periodista de investigación Anna Politkóvskaya

El tribunal aprobó la petición de los abogados de Pavliuchenkov, que pretendía que fuera excarcelado debido a su débil estado de salud. “Pavliuchenkov ha cumplido con todos los requisitos de los acuerdos previos al juicio y no hay motivo para que continúe detenido”, declaró la abogada Karen Nersenyan al diario Kommersant, y agregó que la investigación estaba a punto de concluir y que Pavliuchenkov precisa atención médica de inmediato. “Ni los investigadores ni la fiscalía se opusieron al arresto domiciliario”, manifestó Nersenyan.

“Los días 26 y 28 de abril los doctores me informaron que Dmitri había tenido varios ataques epilépticos en su celda”, dijo a Kommersant la madre del acusado, Nelly Pavliuchenkova. “El 12 de mayo supe que estaba paralizado y no podía hablar con normalidad.”

Pavliuchenkov ha dejada la prisión, aunque no se le permite utilizar ninguna forma de comunicación, ni siquiera Internet. Sólo sus parientes cercanos, su abogado y el médico personal pueden visitarlo. No puede dejar su hogar sin una autorización por escrito de los investigadores y sólo puede hacerlo acompañado por una custodia policial.

Aunque los argumentos de la defensa parezcan lógicos, algunos especialistas y periodistas extranjeros han reaccionado con escepticismo ante la orden del tribunal.

“Me ha sorprendido que una persona acusada de haber participado en un asesinato sea trasladada a su domicilio mientras que las integrantes de la agrupación Pussy Riot aún permanecen en prisión”, expresó Evgueni Minchenko del Instituto Internacional de Expertos en Política. “No encuentro la lógica de ello.”

Gueorgi Chizov, vicepresidente del Centro de Tecnologías Políticas, sostiene que la liberación añade un ingrediente de confusión más en la causa Politkóvskaya, ya que, según él, no existe consenso respecto a la objetividad de la investigación del asesinato y precisa que ello se debido a la cantidad de incongruencias que hay en la causa. “Las sospechas permanecerán”, expresó Chizov.

Por su parte, Gregory Feifer, excorresponsal de Radio Liberty y especialista en relaciones ruso-estadounidenses, expresó que la decisión contribuye a la mala reputación del sistema judicial ruso. “Los fiscales e investigadores han manejado tan mal la causa y las posibilidades de encontrar —por no hablar de castigar— a quien ordenó el asesinato que dudo que la orden de arresto domiciliario de Pavliuchenkov tenga un efecto significativo en la investigación”, expresó Feifer. “Lo más importante es la señal que envía sobre las prioridades del sistema de justicia ruso. Pavliuchenkov, uno de los principales personajes de uno de los asesinatos más importantes de Rusia en las dos últimas décadas, fue liberado debido a su precario estado de salud, mientras que el abogado Serguéi Magnitsky fue torturado hasta la muerte, en parte porque se le negó asistencia médica por haber actuado en contra del masivo fraude policial. Aunque no pueda discutir los detalles de las razones médicas de su liberación, parece que los motivos principales del sistema legal no están determinados por el imperio de la ley, sino más bien cumpliendo órdenes políticas.”

Minchenko y Chizhov coinciden en que la decisión judicial de ordenar el arresto domiciliario de Pavliuchenkov acrecentará el debate respecto a la investigación de la muerte de Politkóvskaya y podría generar una reacción negativa por parte de la prensa occidental. Feifer duda que la liberación de Pavliuchenkov pueda generar una gran reacción “debido a la relativa oscuridad del presunto papel de Pavliuchenkov en el asesinato y porque el interés en la causa ha disminuido considerablemente”.

Pavliuchenkov está acusado de haber rastreado a Politkóvskaya y de informar a Rustám Majumdov —acusado del asesinato— y sus cómplices sobre su paradero. Politkóvskaya fue asesinada en el ascensor de su edificio de apartamentos situado en el centro de Moscú el 7 de octubre de 2006.

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