Las telenovelas latinas miran hacia Rusia

Fuente: Flickr.

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Las telenovelas latinoamericanas están presentes en Rusia y desde la caída de la URSS y han obtenido un gran éxito. En la actualidad Rusia y los antiguas repúblicas soviéticas representan un importante volumen de negocio para empresas latinoamericanas como Televisa, Caracol o Venevisión.

Hace algunos años, poco después de la caída de la Unión Soviética, una telenovela mexicana, Los Ricos también Lloran, se volvió el principal éxito televisivo de la época.


Cuentan que el éxito fue tal que, durante su transmisión, que algunas veces era de tres veces al día, cesaban los conflictos bélicos y reinaba el orden. Sus protagonistas, los actores Verónica Castro y Rogelio Guerra, fueron recibidos en Moscú con honores de jefes de estado y estuvieron a punto de ser invitados a participar en spots políticos en las primeras elecciones democráticas rusas.

Hoy en día, 20 años más tarde, las telenovelas latinoamericanas siguen siendo un producto de masas en Rusia y sus países vecinos y representan un importante volumen de negocio para empresas latinoamericanas como Televisa, Caracol o Venevisión.

En su oficina en los estudios de Televisa San Ángel, la principal fábrica de producción de telenovelas del mundo, en Ciudad de México, Marcela Solares, directora de Imagen Corporativa de la empresa explica para Rusia Hoy la importancia de las novelas en el mundo actual.

“El éxito de las novelas es que, en cualquier lugar del mundo, su trama y sus personajes son fácilmente identificables. Hay una buena, una mala y una historia de amor. Son historias universales que llegan a todos”, explica Solares.

Hoy en día, las telenovelas mexicanas continúan viajando a Rusia y a muchos otros países, convirtiéndose de inmediato en enormes éxitos allá donde van. Desde la época de Los Ricos también Lloran, otras telenovelas, como Cuna de Lobos o Marimar han seguido la misma estela.

El negocio de las telenovelas es multimillonario. Según el informe oficial de la compañía, las ventas de programación en los mercados internacionales ascendieron a más de 400 millones de dólares, una cifra similar a las registradas por Universal y Paramount y muy cerca a las de la BBC británica.

El interés por las telenovelas mexicanas tiene que ver mucho con el auge de la cultura latina que se vive en el mundo. Para las empresas productoras, como Televisa, Venevisión en Caracas o Caracol en Bogotá. En Malasia, en Filipinas, en Guinea Ecuatorial, en Croacia y en más de un centenar de países, las telenovelas mexicanas triunfan gracias a un modelo barato y muy bien probado.

En la actualidad, desde San Ángel se producen una decena de telenovelas al año. Entre las más recientes están Esperanza de Corazón, La que no podía amar o Miss XV. La gran mayoría de esas telenovelas serán contratadas por canales de todo el mundo para su difusión internacional.

Las telenovelas mexicanas llegan a más de cien países al año, y en el mercado de Europa del Este, han crecido en más de un 25% en los últimos años. Incluso, televisiones locales como la STS ya ha replicado el modelo con piezas como Bednaya Nastia, el proyecto televisivo más caro de la historia de Rusia.

En Rusia se acaba de adaptar La Lola y la telenovela colombiana La Ex, que se emite en el canal ruso TV3 todos los días, de lunes a viernes, en horario de máxima audiencia.

Sin embargo, ese modelo está cambiando como consecuencia del avance digital. Gracias a Internet, y a plataformas como Tvolución, el sitio de videos oficial de Grupo Televisa, donde se pueden ver los capítulos de las telenovelas de manera global y en tiempo real.

Lenny Altschuler Dana, Director de Estrategia Digital y Transmedia para Televisa, recibe a Rusia Hoy en su oficina de Santa Fé, el distrito financiero de la Ciudad de México.

“Las telenovelas, en particular las de Televisa, son un formato con una gran historia y una audiencia mundial. Con la evolución de las plataformas digitales, las redes sociales y el mundo conectado, la telenovela comienza a integrarse a este nuevo mundo”, explica, y añade: “ese formato pronto deberá expandirse también a Rusia y a los países cercanos”.

“Todos sabemos que ningún medio reemplaza a otro, solo lo amplifica. Lo mismo sucede con una buena historia, la base de la telenovela. Mientras crecen las ventanas de distribución en diferentes plataformas, seguirán creciendo las buenas historias”, explica Altschuler, uno de los expertos en transmedia más importantes del continente.

Así lo explicó en Moscú, precisamente, hace algunos meses, el presidente de Grupo Televisa, Emilio Azcárraga Jean. En un discurso ante el Congreso Mundial de la la Asociación Internacional de Publicidad, Azcárraga afirmó que "este nuevo y valiente mundo no es plano, tampoco es redondo, es rectangular, el rectángulo de las pantallas".


“En Televisa, tenemos la gran fortuna de tener 'El Canal de las Estrellas'. Es  nuestra mayor marca y el canal más visto de México desde hace 50 años. Pero es mucho más”, declaró Azcárraga.

Éxitos como 'Betty la Fea', la telenovela colombiana, producida originalmente por RCN Televisión, está considerada la más exitosa de la historia, han arrasado en un centenar de países y han tenido su propia adaptación rusa.

La expansión del negocio de las telenovelas a Europa del Este continúa siendo un foco importante para todas estas grandes productoras latinoamericanas de contenidos. Y Rusia, con su enorme y fiel audiencia, es un destino fundamental para ellas.

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