Una familia numerosa funda el pueblo de sus sueños

Viviendas sostenibles. Fuente: RIA Novosti

Viviendas sostenibles. Fuente: RIA Novosti

En invierno de 2011 nació el cuarto hijo de la familia de Daniel y Nina Dobrinchenko. Fue precisamente este acontecimiento, en palabras de la pareja, lo que les movió a realizar un viejo proyecto: mudarse de la megalópolis a las afueras, más cerca de la naturaleza. Pero ninguno de los pueblos llenos de dachas ni de las poblaciones ecológicas convenció a los Dobrinchenko, por lo que ellos mismos decidieron crear una nueva comunidad que respondiera a sus exigencias. Debía encontrarse cerca de Moscú, tenía que contar con una casa eficiente energéticamente, sin vallas altas, con una buena escuela, una guardería y unos vecinos amables.

No queremos cortar la relación con Moscú”

Ya somos adultos, tenemos hijos y llegamos a tener cierta posición en el campo profesional. Y ahora, juntando nuestros esfuerzos hemos decidido hacer realidad un proyecto interesante para todos”, dice Nina Dobrinchenko, directora del fondo benéfico 'Zaschita detstva' (Defensa de la infancia). Ella se ocupó de organizar en el pueblo la infraestructura para los niños, mientras que su marido Daniel decidió ocuparse de la construcción ecológica. Su amiga Yulia Severinenko, directora general de la empresa 'ZemAktiv' prepararó la documentación para el proyecto y la compra del terreno para la construcción.



Daniel Dobrinchenko creó un grupo en Facebook, en el que expuso el proyecto, e inmediatamente recibió una 'inmensa cantidad' de mensajes de gente deseosa de salir de Moscú para dedicarse en cuerpo y alma a la agricultura y para estar en contacto con la naturaleza. Tuvieron que rechazar a muchos de ellos. “Ya hay poblaciones ecológicas a las que van marginados que no se han adaptado a la ciudad. Pero nuestro proyecto es radicalmente distinto: nosotros no queremos cortar la relación con Moscú porque trabajamos ahí, esta ciudad nos da de comer”, dice Daniel.

Una de las principales tareas que se impusieron los Dobrinchenko fue la creación de una infraestructura para niños en el pueblo: una guardería y una buena escuela de enseñanza general. “Actualmente, si en una urbanización hay una escuela local es significativamente peor que en Moscú. Llevar a los niños a estudiar a la capital es muy pesado, la gente vuelve a la ciudad y finalmente la casa se acaba convirtiendo en una casa de verano", dice Nina. Según nos cuenta, invitarán al pueblo a profesores de Moscú y construirán una casa de alquiler especialmente para ellos. Para organizar una buena educación para los niños, los Dobrinchenko han establecido contacto con los ganadores del Concurso de ideas para sistemas de educación escolares y preescolares de Skólkovo. 



Casas de paja, agua del pozo

Nina y Daniel planean construir en el pueblo una casa energéticamente eficiente que utilice el mínimo posible de energía térmica. Estas propiedades las tiene, por ejemplo, una casa construida de bloques de paja comprimida. “Un amigo nuestro estudia en la Universidad de Standford y se dedica al tema de la construcción de casas energéticamente eficientes. Nos está asesorando”, señala Daniel. Las casas de paja mantienen muy bien el calor y gastan muchos menos recursos para su mantenimiento que las de ladrillos o de hormigón. “Están construyendo casas de paja en Bielorrusia, Lituania, Estados Unidos, China y otros países. Pero nuestros compatriotas no entienden esta tecnología, muchos nos escriben que no están de acuerdo con las casas de paja porque es una vivienda para pobres”, dice Dobrinchenko.



Para calentar el pueblo han planeado utilizar estufas de pellet (cápsulas prensadas, fabricadas a base de restos de la producción maderera). El suministro de agua se obtendrá mediante la perforación de pozos. Para calentar el agua utilizarán paneles solares, instalados en los techos de las casas. Cuando haga frío, si es necesario contar con agua más caliente, se podrán utilizar las mismas estufas de pellet.

La única complicación en los cálculos es la electricidad. En la región de Moscú hay poco sol para utilizar paneles solares o viento con el que conseguir la energía suficiente con molinos de viento”, nos cuenta Daniel. Pero, en su opinión, encontrarán una solución. “Es posible que combinemos varios métodos para la obtención de electricidad”, sostiene. Además, añade que la conducción de gas natural podría abastecer también de electricidad y de calefacción al pueblo, pero conectarse a la red supondría un gran gasto.



Daniel señala que las tecnologías que han enumerado todavía no son la opción definitiva para el pueblo: “Con ayuda de internet estamos estudiando la experiencia de construcción de pueblos ecológicos en países con climas parecidos al ruso, por ejemplo Inglaterra, Dinamarca o Argentina. Nuestra idea es colaborar con expertos profesionales”.

Un pueblo con muchos niños

El pueblo energéticamente eficiente tendrá, según el plan, 200 casas. Los Dobrinchenko nos contaron que ahora mismo, además de ellos, participan activamente en la creación de la población 10 familias que, con toda seguridad, vivirán allí. Otras 30 familias están dispuestas a vender sus pisos en Moscú para comprar una casa ya construida en la población o un terreno donde levantar su casa ellos mismos. La mayoría de las familias que han expresado su deseo de participar en el proyecto de los Dobrinchenko son familias numerosas.



Hace mucho que quería irme de Moscú. Yo mismo estuve buscando activamente un terreno. Fui a hablar con los representantes de las aldeas ecológicas ya existentes”, nos cuenta Piotr Sokolan, empleado de sauna, que se ha unido hace poco a la iniciativa de Daniel y Nina. Lo que menos convencía a Piotr en otros proyectos parecidos era que estaban muy lejos de Moscú; mudarse hubiera supuesto dejar el trabajo y su medio de vida. “Hace unos días tuve mi cuarto hijo. Me siento responsable de mis hijos y la variante de vivir como un ermitaño a sus anchas no me va”, dice Sokolan.



 

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Todavía no queda claro donde estará situado el pueblo concretamente, tan solo se sabe que será a menos de 30 kilómetros de la circunvalación MKAD. Yulia Severinenko, directora general de la empresa 'ZemAktiv', que hace de promotora, nos dice que de momento tan solo se está escogiendo una parcela para la construcción. La documentación del proyecto estará lista para 2013 y será entonces cuando se comience a construir. Severinenko dice que conoció el proyecto de los Dobrinchenko a través de uno de los 'portales de información de internet': "Tengo dos hijas pequeñas y a mi también me gustaría vivir en un pueblo ecológico. La iniciativa de Nina y Daniel me gustó y unimos nuestros esfuerzos".



Ígor Bashmakov, director ejecutivo del Centro para el uso eficiente de la energía, nos cuenta que en muchos países europeos hay ayudas estatales para la construcción de pueblos energéticamente eficientes experimentales mientras que en Rusia no hay nada parecido. Bashmakov señala que este tipo de pueblos son eficientes son beneficiosos para el Estado: gracias a ellos se puede ahorrar, por ejemplo, gas y como la producción sigue siendo la misma, hay más cantidad para la exportación.

Publicado originalmente en Moscosvskie Novosti 

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