El gran problema de las leyes rusas

Fuente: Itar Tass.

Fuente: Itar Tass.

El arresto del copropietario de la discoteca 'Jromaya Loshad' en Perm, en la que murieron 156 personas en un incendio en 2009 supone un avance importante para el caso. Tras esta tragedia se dieron pasos para implementar la normativa anti-incendios. Desafortunadamente, en muchos ocasiones la corrupción entorpeció el proceso e hizo que no se aplicaran las leyes de manera adecuada.

Hace una semana se puso punto final a uno de los casos más controvertidos de los últimos tiempos. Fue arrestado Konstantín Mrijin, uno de los co-propietarios de la discoteca de Perm 'Jromaya Loshad'. En diciembre de 2009 durante un espectáculo de fuegos artificiales organizado en el local tuvo lugar un incendio. Murieron 156 personas y 64 resultaron heridas. Este tipo de incidentes en los clubes nocturnos no son raros en otros paíeses, basta recordar el incendio en el club 'República Cromañón' en Buenos Aires o en el club 'Station' en Rhode Island, EE UU. Sin embargo, fue la primera tragedia de este tipo para Rusia. El impacto del incidente fue tal que los habitantes de Perm querían tomarse la justicia por su mano  y sólo la intervención de la policía levitó que fueran contra los dueños del club. Para ocultarse de la ira de la gente y de la persecución penal, Konstantín Mrijin se fue a Barcelona, ​​donde esperaba recibir asilo político. Sin embargo, las autoridades de inmigración españolas no encontraron ninguna razón por la que satisfacer su demanda y lo entregaron a la justicia rusa. Ahora, el empresario tendrá que pasar en una litera seis años y medio. Y eso a corto plazo, ya que la pena máxima por el delito incluye diez años de prisión. Sin embargo, el tribunal tuvo en cuenta el hecho de que Mrijin admitiera plenamente su culpabilidad y aceptara cooperar con la investigación. Los demás acusados, que no mostraron la misma disposición, se encuentran a la espera de una sentencia mucho más severa.

Este incidente tiene otra cara que suele pasar desapercibida para el observador. Después del incendio del 'Jromaya Loshad', el gobierno empezó a verificar estrictamente el cumplimiento de los requisitos anti-incendios de las discotecas. Este paso destapó la inseguridad existente en las discotecas, y en la mayoría de los casos se utilizó como un método para aumentar la competencia entre clubes. Especialmente en Moscú, donde siempre ha existido un alto grado de competitividad en este sector.

Antón Mujin, socio de Minibar, comenta: “En general, el problema existía, llega una inspección de los órganos competentes con un texto que dice: 'vuestro local no cumple los requisitos de seguridad, pero por un precio considerable haremos la vista gorda. Pagamos'. Entonces, ¿cómo pueden entonces existir estos requisitos? Todos los lugares más o menos populares en Moscú se encuentran en sótanos. En primer lugar, se escucha menos ruido, y en segundo, son locales más baratos. Un sótano de un edificio antiguo, por supuesto, no cumple con los requisitos de seguridad necesarios. Además tampoco puede ser reformado, ya que podría alterar el aspecto histórico del edificio. Se trata de una trampa”.

Alexánder Kúcherov, propietario de una pequeña tienda de cine de autor, está de acuerdo con Mujin. “Antes se practicaba lo siguiente: si abrías un negocio y era muy popular, la competencia podía enviarte inspecciones con la intención de que no pasaras el control y cerraras. Después del incendio en Perm y las resoluciones publicadas este fenómeno adquirió un carácter masivo. Las inspecciones se llevaban a cabo no sólo en bares, sino también en tiendas como la nuestra, por ejemplo. Además, es algo en lo que todos ganan, todos comprenden que siempre habrá alguna razón por la que luchar. Antes todos miraban a otro lado en estas situaciones, ahora el gobierno ha dado carta blanca a los funcionarios. Y ellos, digámoslo así, han subido su precio”.

Sólo en el Distrito Federal Central se cerraron temporalmente 400 bares, discotecas y restaurantes. Además, se presentaron procedimientos administrativos contra 1.800 personas. El uso de pirotecnia en espacios cerrados se prohibió rotundamente. Al parecer, estas son las leyes. Sin embargo, la realidad no es tan simple.

Basil Lijovaido, director de artístico del club Dom, dice: “La resolución de las autoridades de cerrar temporalmente los clubes que no cumplan los requisitos es sólo otra excusa para conseguir dinero de las pequeñas empresas. Antes costaba un precio determinado, se pagaba el saneamiento mensual, a los bomberos, a la policía, y ya está. Pero después de la resolución empezaron a venir los bomberos y te decían: 'vale, has pagado, pero si no nos das más dinero te cerramos el local'. Y lo cerraban. He aquí un ejemplo: 'ProektaOGI', un popular club en el centro de Moscú, echó el cerrojo. Luego se volvió a abrir. ¿Y qué? ¿Acaso ha cambiado algo? ¡Qué va! Siguen con el mismo revestimiento inflamable precario en las paredes y los extintores siguen sin estar colgados. Así que, en realidad, ese local violeta sigue sin cumplir las medidas de seguridad contra incendios”.

No está de acuerdo con Lijovaydo el funcionario municipal de Moscú, Andréi Gorchakóv. “Ciertamente hay corrupción. Estamos luchando contra eso, pero no es un problema que pueda resolverse tan fácilmente. Pero en general, podemos decir que la tragedia del 'Jromaya Loshad' y los pasos que siguieron las autoridades han creado un cambio definitivo en la cultura de las discotecas. Anteriormente, los propietarios creían que si abrían un local eran libres de hacer lo que quisieran. Pero luego quedó claro que hay cosas que, simplemente, no se pueden hacer. Y no porque el gobierno sea un tirano y lo haya decidido así, sino porque hay medidas de seguridad que son las mismas para todos. No puede haber fuegos artificiales en un área cerrada, es imposible despreocuparse de la salud de sus clientes para no convertir la discoteca en una antorcha de gran potencial. La gente se ha dado cuenta de eso y se ha vuelto más responsable”.

De modo que emerge una situación bastante extraña. No es necesario ser un genio para darse cuenta de que utilizar fuegos artificiales en un espacio cerrado con pasillos estrechos es como jugar a la ruleta rusa. Para entender este simple hecho no hacen falta leyes especiales o acciones de las autoridades. Pero la mentalidad del hombre de negocios ruso está constituida de tal manera que es más fácil pagar que entender lo que realmente quieren las personas de uniforme. Por lo tanto, creo que voy a tomarme la libertad de dar un pequeño consejo a los propietarios de los locales nocturnos rusos. La corrupción no existe sólo en las instituciones públicas, la corrupción es ante todo una forma de pensar, que supone que  el dinero ayuda a eludir la ley y puede ayudar a eludir leyes de sentido común. Así que quiero decir, empieza por ti mismo, mira a tu alrededor. Si lo haces todo de acuerdo con la ley, las artimañas y los funcionarios no tendrán excusa. Y lo más importante, sus acciones, aunque sea inconscientemente, van a salvar muchas vidas.

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