Putin configura un equipo sin caras nuevas para su tercer mandato

Uno de sus hombres de más confianza, Serguéi Ivanov, fue confirmado, tal y como se esperaba, como jefe del Gabinete de la Presidencia, cargo que desempeña desde diciembre del año pasado.

Precisamente la llegada de Ivanov, exministro de Defensa y ex viceprimer ministro, a esa jefatura fue vista ya entonces como el comienzo de la mudanza de Putin al Kremlin.

El jefe del Estado también ratificó al número dos del Gabinete de la Presidencia, su antiguo jefe de prensa Borís Grómov, quien fue nombrado por él mismo en marzo de 2008, poco antes de que su delfín y sucesor, Dmitri Medvédev, asumiera como presidente de Rusia.

Dmitri Peskov, portavoz de Putin durante su gestión como primer ministro (2008-2012), no solo ha conservado su puesto junto al número uno del Kremlin, sino que fue ascendido a jefe adjunto del Gabinete de la Presidencia.

Además, Putin mantuvo en el cargo como secretario del Consejo de Seguridad a Nikolái Pátrushev, antiguo jefe del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB).

Rashid Nurgalíev, exministro de Interior y una de las figuras más controvertidas del anterior Gabinete, que integró durante ocho años, fue designado secretario adjunto del Consejo de Seguridad.

Putin se llevó a Kremlin a otros seis miembros del Gobierno que él mismo encabezó hasta el 7 de mayo pasado, cuando fue investido presidente de Rusia por tercera vez y para un período de seis años.

Los exministros Yuri Trútnev (Recursos Naturales), Andréi Fursenko (Educación), Ígor Shógolev, (Comunicaciones), Elvira Nabiúlina (Educación) y Tatiana Gólikova (Sanidad) fueron nombrados asesores presidenciales.

Por otra parte, Putin relevó de su cargo al asesor en materia de política internacional Serguéi Prijodko, uno de los veteranos del Gabinete de la Presidencia, quien fue nombrado hoy mismo jefe adjunto del aparato administrativo del Gobierno que encabeza el primer ministro Dmitri Medvédev.

Los nombramientos en el Gabinete de la Presidencia se producen al día siguiente de la presentación del nuevo Gobierno ruso, renovado en sus tres cuartas partes, pero en el que mantuvieron sus carteras ministros clave, como los de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, y Defensa, Anatoli Serdiukov.

"Esto no es más que un nuevo enroque, al que los rusos ya estamos habituados", dijo a la agencia Interfax el líder del Partido Comunista de Rusia, Guennadi Ziugánov, al comentar las designaciones decretadas hoy por Putin.

Para el dirigente opositor, el Gabinete de la Presidencia se convierte en un "Gobierno en la sombra", que "no solo vigilará la gestión del Gabinete encabezado por Medvédev, sino que le dirá qué y cómo tiene que hacer".

"Todas las figuras importantes que dejaron el Gobierno pasaron al Gabinete de la Presidencia. Esto quiere decir que no habrá ningún cambio de política", opinó por su parte Yevgueni Mínchenko, director del Instituto Internacional de Estudios Políticos.

Agregó que los movimientos hechos por Putin son una prueba de que el centro de toma de decisiones se traslada con él del Gobierno al Gabinete de la Presidencia.

"En sus nuevos puestos (los exmiembros del Gobierno) se ocuparán de lo mismo de lo que se ocupaban hasta ahora", recalcó Mínchenko.

El extitular de Finanzas Alexandr Kudrin opinó que los nombramientos son un "signo claro" de que Putin tiene el propósito de supervisar en persona la mayoría de los asuntos y dejar "solo cierto espacio" al Gobierno.

"Ha vuelto la estructura que había en el anterior mandato presidencial del Putin (2004-2008). En los viejos tiempos, Putin asumía todos los asuntos clave. Creo que ahora volverá a hacerlo", dijo Kudrin en declaraciones a la radio Businness FM.EFE

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