Cómo crear un clima de competitividad para inversores

Dibujo de Niyaz Karim

Dibujo de Niyaz Karim

Vladímir Putin formuló uno de sus principales objetivos para la economía del país: llevar a Rusia hasta el puesto 100 (siendo el actual 120) en el ranking internacional 'Doing Business', creado por la Corporación Financiera Internacional (institución afiliada al Banco Mundial).

Han pasado casi 10 años desde que la Corporación Financiera Internacional (institución afiliada al Banco Mundial) publicara el informe técnico 'Haciendo negocios', para que el gobierno haya decidido considerar los resultados. Tanto el ministro de Finanzas búlgaro actual, Simeon Dyankov, autor de la idea, como el Banco Mundial, que la apoyó con entusiasmo, han cumplido la mayoría de sus objetivos en relación a las reformas. Rusia se ha demorado en arrancar, pero el país se está preparando para ir rápidamente en la dirección adecuada.

La velocidad del cambio


¿Es realista avanzar tantos puestos en tan poco tiempo?


¿Por qué no? De todas maneras, hay precedentes. En cuanto a Rusia, es importante tener en cuenta las siguientes circunstancias.


En primer lugar, cuando se hizo el informe, en 2007 (con datos de los años 2005 y 2006) se estrenó el ranking y Rusia ocupaba el puesto 96. Mientras que en 2011 había descendido hasta el 124. Comenzar el regreso de Rusia a los primeros 100 puestos tiene como primer paso el análisis de la dinámica negativa de los últimos años.


En algunas áreas, la posición de Rusia ya se encuentra por encima del puesto 120 general. En cuanto a la efectividad de las medidas orientadas a combatir la insolvencia financiera, el país se encuentra en el 60° lugar, en los registros de propiedad ocupa el 45° , y en el cumplimiento de los contrato el 13°; en este último punto los resultados superaron a las expectativas.


Por otro lado, el panorama regional de Rusia en cuanto a las condiciones para los negocios en muy variado. En el año 2009, el Banco Mundial intentó analizar la normativa del emprendimiento en 10 ciudades rusas según cuatro indicadores: creación de la empresa, obtención de permisos para la construcción, registro de propiedades y operaciones de comercio exterior. En 2009 Rusia, representada por Moscú, se encontraba en el puesto número 120 de 181. El resultado más bajo que tuvo Moscú fue en la categoría 'obtención de permisos para construcción', en la que ocupó el penúltimo lugar de toda la lista.


El resultado habría sido mejor si Rusia no hubiera estado representada por Moscú. En las nueve ciudades restantes se consiguieron mejores resultados que en la capital. Así, en Moscú, pueden tardarse 704 días para obtener todos los documentos necesarios para poder construir, mientras en Rostov del Don son 194, lo que se acerca al promedio de los países miembros de la OCDE (162 días). La cantidad de trámites y firmas indispensables en Moscú es la más grande del mundo, con un total de 54, mientras que en Perm, Kazán y Rostov, se necesitan 24, 23 y 22 días, respectivamente. Algo más cerca del promedio de la OCDE, que es de 15.


Según los resultados, un emprendedor tarda el mismo tiempo en construir en Rostov del Don (actual puesto 129 en la clasificación internacional) que en Portugal.


Más allá de todas la imperfecciones del listado, es un instrumento útil para una regulación a nivel gubernamental. Lo más importante es evitar la tentación de simplificar y ocuparse solo de aquellas diez áreas, en vez de realizar un trabajo sistemático en todo el frente. Se puede hacer un fuerte ascenso en el ranking, pero para mantenerse hace falta un esfuerzo consecuente e ininterrumpido.


Además,  las últimas investigaciones sirven como argumento complementario a favor del énfasis en el tema del ranking. Por ejemplo, si luchando por obtener un buen lugar en la lista el país reduce el tiempo de registro de un nuevo negocio en 10 días, puede contar con aumento medio de 0,36 puntos porcentuales en el crecimiento del PIB.


Otros autores señalan que hay una fuerte correlación entre un puesto alto y estable en la lista, y el clima de negocios, sobre todo en cuanto a la intensidad y la calidad de las medidas reguladoras del medio empresarial. En definitiva, se puede afirmar que el ranking de 'Doing Business' es lo suficientemente confiable.


Como conclusión, la historia de la economía rusa atestigua que siempre ha tenido éxito con los simbólicos proyectos nacionales. Tomando en cuenta una base institucional pobre, los efectos externos relacionados son aparentemente tan significativos de por sí que presentan una influencia consistente en el desarrollo del país. 'La duplicación del PIB' era un proyecto de este tipo, pero no fue los especialistas no le prestaron la suficiente atención y no se aprovechó en todo su potencial. Se quiere creer, que el nuevo proyecto '100 escalones hacia los negocios' tendrá un mejor futuro.


Alexéi Kvasov, miembro del consejo de directores del Grupo del Banco Mundial entre los años 2002 y 2010.


El artículo se publicó originalmente en Védomosti.

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.

Más historias fascinantes en la página de Facebook de Russia Beyond.

Esta página web utiliza cookies. Haz click aquí para más información.

Aceptar cookies