Emery sustituye a Karpin al frente del Spartak

Fuente: Spartak.ru

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Aterriza en el fútbol ruso uno de los entrenadores españoles sin duda más cotizados. A falta de cerrar los flecos contractuales, Unai Emery dirigirá al Spartak de Moscú a partir de la próxima temporada y por dos años. Sustituye a un viejo conocido del fútbol español, Valeri Karpin, que pasa a ocupar el cargo de director deportivo del club. Dos son los motivos que han convencido a Emery, que habría rechazado ofertas de Grecia, Portugal y Turquía. El primero, lógicamente, el dinero, una jugosa oferta de alrededor de 2.5 millones de euros anuales. El segundo, que el Spartak disputará la próxima edición de la Champions League, después de terminar segundo la liga rusa, merced a una meritoria victoria 0-2 en campo del Lokomotiv en la última jornada, unida a la derrota del CSKA en Kazan.

Las credenciales de Unai Emery -Hondarribia, 1971- son inmejorables, campeón en España las tres últimas temporadas de “la otra Liga”, la de los equipos mortales al margen de Real Madrid y Barca. Tres terceros puestos en uno de los banquillos más desagradecidos de Europa, como es el del Valencia, con una afición exigente hasta casi la injusticia y en un contexto institucional de graves problemas financieros que ha obligado a la venta de los mejores jugadores cada verano. Antes de Valencia, había dirigido dos temporadas al modesto Almería, con el que lorgó al ascenso a Primera división y, posteriormente, un sorprendente octavo puesto.

“La llegada de este entrenador, que ha demostrado ser uno de los de mayor perspectiva de toda Europa, es una gran suerte para nuestro campeonato y, por supuesto, para el Spartak”, ha declarado orgulloso el presidente del club, Leonid Fedún. "La directiva consideró que el equipo necesita un nueva mentalidad técnica y que es necesario insuflarle nueva vida. Karpin ha puesto la base. Ahora es importante hacer que el Spartak sea competitivo también en Europa", explicó Fedún. El equipo moscovita, el más laureado de la historia reciente del fútbol ruso, con 9 de los últimos 19 títulos, la mayoría eso sí en los años 90, tratará de capitalizar la llegada de un técnico de Emery también como imán de jugadores de alto nivel continental, históricamente esquivos a las ofertas rusas. Emery no será el único español en el Spartak, que ya cuenta en sus filas con el central catalán Rodri, en el club desde marzo del año pasado.

Otros españoles en banquillos rusos

Emery se convierte en el tercer entrenador español que prueba suerte en la liga rusa de fútbol. Juande Ramos aterrizó en 2009 en el banquillo del CSKA tras cerrar una gloriosa etapa en Sevilla, sin embargo, sólo duró dos meses en el puesto. Por cierto, que ahora dirige al Dnipro Dnipropetrovsk en la vecina liga ucraniana. Víctor Muñoz, un clásico del fútbol español con experiencia en seis equipos de Primera, fichó en diciembre de 2010 por el modesto Terek Grozny, de la conflictiva región de Chechenia. Apenas un mes más tarde, antes de haber dirigido ni un solo partido oficial, pues la Liga se encontraba en pleno parón invernal, abandonó el equipo por supuesto incumplimiento de contrato por parte del club.

No podemos olvidar al pionero de los españoles en banquillos rusos, el curioso caso de Francisco Arcos, que llegó en 2007 como preparador físico al Luch Energiya de Vladivostok, cuando todavía estaba en la máxima división del fútbol ruso. En 2009, con el club ya en Segunda, le propusieron dirigir al equipo como primer entrenador de forma interina. Los resultados acompañaron y lo que en principio iban a ser un par de partidos se convirtieron en casi dos temporadas, hasta mayo de 2011.

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