Talan el bosque, la gente protesta

Fuente: Itar Tass.

Fuente: Itar Tass.

Hace casi un mes que al bosque Tsagovski de Zhúkov, en la región de Moscú, le llaman el “segundo Jimki”. El escándalo por la tala de 20 hectáreas de pinos relictos para la construcción de una carretera de circunvalación hasta el Instituto de investigaciones de verano M. Gromov ha movilizado a los habitantes locales, a la oposición de la capital y al movimiento “Nashi” (afín al Kremlin).

El pasado martes, en la administración municipal tuvo lugar la primera gran reunión entre los defensores del bosque y los funcionarios locales. Rosslesjoz (la Agencia Federal para los bosques) califica la tala de “ilegal” y pide que “se exijan responsabilidades a los infractores”. Aunque nadie decidió interrumpir la “limpieza” y el martes mismo, en el lugar de la tala, las excavadoras empezaron a sacar suelo fértil.


En la reunión la líder de la protesta y redactora de la publicación “Zhukovskie vesti” (Noticias de Zhúkov), Natalia Znamenskaya, y los concejales Lavrenti Lovitski y Nikolái Kachnov representaron a los defensores del bosque. Por parte de los funcionarios, asistieron el teniente de alcalde Stanislav Suknov (el alcalde Alexánder Bobonikov continua de baja laboral desde enero), el jefe de gestión urbanística Serguéi Klepikov y el jefe del Departamento de Interior de la ciudad Oleg Mosiaguin.


Las partes no lograron entenderse. Los defensores del bosque insistían en la ilegalidad de la tala debido a que había una licencia falsa y a la ausencia de una orden que permite los trabajos en la tierra. La Administración argumentaba que parte de los documentos fueron publicados en la web de la Dirección General de carreteras de la región de Moscú y reprochaba a los activistas que “nadie de vosotros ha presentado una denuncia al juzgado ni a la fiscalía”. A lo que los activistas contestaron: “Ya sabemos cómo funciona el juzgado local”.


“Tras la reunión de hoy finalmente he entendido que las autoridades locales harán oídos sordos a las protestas de la gente y tampoco respetarán la ley. Anunciamos que conseguiremos que la administración local y el consejo de diputados dimitan”, declara Natalia Znamenskaya.


El 4 de mayo, en la plaza principal, junto al Palacio de Cultura, tuvo lugar un mitin organizado por la administración a favor de la construcción de la carretera. Trajeron tres autobuses con unas cincuenta personas trabajadores de las empresas municipales Teplotsental y Kanaltsentr e intervino el teniente de alcalde Stanislav Suknov.


“Nos enteramos del mitin y decidimos boicotearlo, -dice el concejal Nikolái Kachnov –. Cerca de un centenar de activistas salieron a la misma plaza con globos verdes y de esta forma, visualmente, nos hicimos con el acto. Por cierto, hablamos con los trabajadores de las empresas y algunos nos contaron que habían venido porque en el trabajo se lo 'pidieron' de forma muy insistente”.


Es evidente que no hubo una buena interacción entre las autoridades locales y los activistas.


Los diputados del consejo municipal dicen que el hecho que la ciudad de Zhúkov se haya convertido en un oasis político es una de las formas de defender el bosque, actividad que se desarrollado durante todo el mes de abril. El problema atrae la atención de los medios de comunicación, los ciudadanos y las autoridades. El pasado 7 de abril, en el mitin celebrado en el centro de la ciudad participaron unas 2.000 personas, entre habitantes de Zhúkov y moscovitas, y  también intervino la defensora del bosque de Jimki, Evguenia Chírikova. La noche del 19 de abril el diputado de “Rusia Justa”, Iliá Ponomariov, visitó el campamento de los defensores del bosque situado en el sitio donde se ha empezado a talar. “Cuántos más políticos y más medios se impliquen, mejor”, dice Znamenskaya.


A las protestas también se ha sumado el movimiento juvenil afín al Kremlin “Nashi”, que desde finales de abril desembarca activistas en Zhúkov. El pasado fin de semana llevaron unos troncos del bosque en forma de regalo hasta el edificio de la administración. Durante la reunión entre los defensores del bosque y la administración, los representantes de “Nashi” prefirieron concentrarse más en el aspecto emocional que en el técnico, y de ahí que la esencia de su queja fuera: “vosotros taláis el bosque y esto está mal”. Poco antes del final de la reunión, los miembros de la organización juevenil protagonizaron un escándalo, y culparon al teniente alcalde Suknov de no “respetar los intereses del pueblo” y abandonaron la sala.


La propia María Kislitsina dice que a pesar que “Nashi” sea progubernamental “hay que distinguir el apoyo a Putin de la reacción que han tenido al desmadre de unos funcionarios aislados”.
Los activistas ya han escrito peticiones al presidente de Rusia. También se considera un éxito la destitución del gobernador de la región de Moscú, Borís Gromov, ya que creen que los intereses de los funcionarios locales y regionales son el principal motivo para la construcción de “una carretera que no necesita nadie”. “Confiamos que pronto tendremos un encuentro con el nuevo gobernador, Serguéi Shoigú, -dice María Kislitsina – en el que plantearemos el problema de la tala del bosque”.

Un nuevo enfoque: el militar


Recientemente apareció una nueva esperanza para los activistas en la figura del viceprimer ministro Dmitri Rogozin. El pasado domingo elaboraron una carta del proyecto dirigida al alto cargo que se ocupa del Complejo Militar Industrial, la carta está firmada por los defensores del bosque y algunos científicos del Instituto de investigaciones de verano. La novedad del proyecto es que se intentará tratar el tema desde el punto de vista militar, más que desde el ecológico. El centro de construcción de aviones de Zhúkov, la tala del bosque y la construcción de la carretera siempre han estado relacionados con el Instituto de investigaciones de verano, el salón aeronáutico y, particularmente, con el proyecto de creación de unas zonas aéreas de tipo “portuario”. Por este motivo, los activistas han depositado muchas esperanzas en el hecho que el funcionario que se ha propuesto hacer renacer el Complejo Militar Industrial ruso se ocupe del problema.


Se espera que Rogozin visite Zhúkov el 18 de mayo. Los defensores del bosque confían en que el viceprimer ministro pueda resolver el problema. “Si después de la visita no se arregla nada, será la señal final de que a las autoridades les es indiferente la opinión de los ciudadanos y la infracción de las leyes”, considera el diputado del consejo municipal Lavrenti Lovitski.

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