¿Se juega al golf en Rusia?

Prohibido durante el socialismo, su práctica se extiende hoy entre las clases privilegiadas. Fuente: Andrew Simonenko/RIA Novosti.

Prohibido durante el socialismo, su práctica se extiende hoy entre las clases privilegiadas. Fuente: Andrew Simonenko/RIA Novosti.

Existen pocas prácticas tan puramente burguesas y anglosajonas como el golf, por eso su práctica estuvo poco menos que vetada en la Rusia soviética. El régimen la consideraba una simple distracción elitista y no un deporte, al no ser disciplina olímpica. Tanto es así, que no fue hasta finales de los 80 cuando se puso en marcha el proyecto de construcción del primer campo de 18 hoyos del país.

El resultado fue el Moscow Country Club (Najabino), inaugurado en 1988 a las afueras de la capital, construido por el Ministerio de Exteriores básicamente para capricho y entretenimiento de diplomáticos extranjeros. Aunque en la actualidad sigue siendo un deporte todavía marginal por número de practicantes, florecen campos en las principales ciudades de Rusia al amparo de la clase alta, que encuentra en el golf una actividad que se ajusta a su búsqueda del lujo y la exclusividad.

Resulta significativo que el país con el territorio más extenso del mundo cuente con sólo 10 campos de golf abiertos en la actualidad (España tiene 422), otros 12 en construcción y unos cuantos todavía en proyecto. La carestía de instalaciones encarece la práctica de un deporte ya de por sí caro. Además, la mayoría de estas instalaciones son privadas, lo cual significa que sólo pueden acceder los miembros del club. El precio de una ‘membresía’ en los clubes rusos oscila entre los 25.000 y los 250.000 dólares, más gastos anuales de mantenimiento. En la vecina Suecia, por ejemplo, con más de 400 campos activos, puedes hacerte socio a partir de 3.000 dólares. Como resultado, el número de licencias federativas en el país es poco más que anecdótica: 1.200, por las 332.000 registradas por ejemplo en España.

 

El hándicap del clima


Por otra parte, el número de jugadores ocasionales cuadruplicaría el de licencias (5.000 por 1.200), según fuentes de la Federación consultadas por Rusia Hoy. Y es que el clima es un hándicap que convierte al golf en Rusia en un deporte básicamente estacional. "Como el invierno dura casi 6 meses es imposible jugar al golf en Rusia todo el año. De todas formas, los jugadores necesitan conocer nuevos campos y diseños para ser competitivos. Por eso la selección nacional viaja a países templados para entrenarse durante el invierno. El último, en EEUU", explica a este medio un responsable de la Federación Rusa de Golf, institución creada tras la caída de la URSS y que este año celebra su 20 cumpleaños.


 
El ex tenista Yevgueni Káfelnikov es el vigente campeón ruso de golf (Fuente: AFP)

El vigente campeón nacional de golf es una cara conocida para los aficionados al deporte: nada menos que Yevgueni Káfelnikov, leyenda del tenis ruso, nº1 del ránking ATP en 1999 y oro olímpico en el 2000. Desde su retirada en 2003 se dedica a tiempo completo y de forma profesional a sus dos grandes aficiones, el póker y el golf. Así, en julio del año pasado ganó el campeonato nacional, demostrando su facilidad para cualquier deporte, dejando de paso en evidencia el escaso nivel del golf ruso, cuando un tenista retirado rondando los 40 es el mejor jugador del país.

Rusia acogió desde 1996 un torneo anual del European Tour (principal circuito mundial junto a la PGA americana), pero la falta de fondos obligó a retirarlo en 2009, sustituyéndolo por otro del Challenge Tour, segunda categoría europea. “El problema para organizar un torneo no es la carencia de campos, sino la falta de tradición. Como no es popular, es complicado encontrar patrocinadores que inviertan o medios de comunicación que lo cubran”, explica a Rusia Hoy Ekaterina Chilikina, organizadora del ‘M2M Russian Challenge’. Esos pocos patrocinadores están lógicamente enfocados al perfil del aficionado ruso de golf, escaso pero muy adinerado: coches de lujo, fondos de inversión, relojes de alta gama o líneas aéreas VIP. Sucede que la clase alta no hace número y la imagen de un torneo sin público es casi contraproducente… “En el año 2010 tuvimos apenas 100 espectadores y en 2011 unos 300. Además, el poco público que acude tiene escasa cultura del golf, hablan por el móvil o tiran fotos en pleno juego. Puedes organizar un buen torneo, pero sin público desluce”, nos confiesa Chilkina, que no pierde el optimismo para poder acoger de nuevo torneos del European Tour a partir de 2013.

El país cuenta sólo con dos escuelas de golf activas en todo el territorio, una en Moscú y otra en la región, con un total de 20 profesores, todos nacionales, confirman fuentes de la Federación. La carencia de cultura y tradición golfística en el país provoca en ocasiones escenas cómicas y/o absurdas en los campos, como los hombres de negocios neófitos en la materia que acuden escoltados por sus guardaespaldas durante los 18 hoyos del recorrido… Los promotores del golf en Rusia esperan que la incorporación del deporte a la lista de disciplinas olímpicas a partir de 2016 capte el interés de las autoridades y suponga el despegue definitivo del golf en Rusia.

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