Uruguay incrementa la exportación bovina a Rusia

Fuente: Getty Images

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El hoy presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Luis Fratti, representaba a la Federación Rural en la Junta Directiva del instituto cárnico, cuando planteó analizar que el país debía trazar un plan estratégico y analizar con lupa todo mercado con potencial com para Uruguayercial. En 2006, cuando ya se encontraba al frente del INAC, junto al ministro de Relaciones Exteriores, Reinaldo Gargano, viajó a Rusia y se sorprendió por el despegue económico de uno de los principales exportadores de petróleo y gas. De inmediato propuso que un funcionario del instituto se instalara en ese país y, junto al personal de la embajada uruguaya, estudiaran las potencialidades del mercado cárnico ruso. La misión, avalada por el canciller, fue encomendada al técnico rural Daniel Sparano, funcionario del instituto desde hace 35 años, actual jefe de seguimiento de proyectos en la Dirección General del INAC.

Hasta entonces Uruguay para Rusia era un proveedor insignificante. Desde 1991 a 1996 no le exportó y en el decenio siguiente le vendió muy poco. Hoy es el principal cliente en volumen y el segundo destino más importante –detrás de la Unión Europea– si la medición se efectúa en dólares. En 2011 Uruguay le embarcó 85.332,5 toneladas peso embarque (20,7% del total exportado) por una cifra récord de US$ 351,9 millones (21,15% del total).

Sparano vivió seis meses en Rusia. Lo primero que percibió es que la mayor parte de la carne la comercializaban intermediarios, empresas alemanas o estadounidenses que vendían lo que lograban comprar a precios competitivos, “no lo que los industriales rusos necesitaban”. La meta era, pues, generar confianza entre industriales rusos y uruguayos. Para alcanzarla, fue clave la asistencia de Uruguay a las ferias rusas de alimentos, la World Food Moscov (en verano) y la Prodexpo Moscov (en invierno). Los industriales “se conocieron las caras y se vencieron muchos de los temores que de un lado y otro existían”, reflexionó.

Luego el INAC colaboró para que industriales rusos visitaran Uruguay y conocieran la seguridad que caracteriza a la cadena agroindustrial cárnica local. Así se ambientó una mayor fidelidad de compra por parte de los rusos y de venta por parte de los industriales uruguayos y se gestaron acuerdos entre los encargados de producción de las industrias sobre productos, presentación y embalaje.

En Rusia se coloca principalmente carne para la industria, sobre todo cortes del delantero del vacuno sin hueso, pero también del trasero como los de la rueda (nalga de adentro, nalga de afuera y bola de lomo). Rusia, por lo tanto, compite con los mercados de Estados Unidos y Canadá. Eso hace que los industriales día a día monitoreen los precios que unos y otros ofrecen y eso a veces origina rápidos cambios en las decisiones de a quién venderle.


Uruguay, libre de fiebre aftosa con vacunación y del mal de la vaca loca por citar dos ejemplos, aprovecha sus excelentes condiciones sanitarias y posee 108 mercados operativos, lo que permite al industrial optar por el mejor cliente para cada producto.
 
 

Un mercado excelente
 

“Rusia es un excelente mercado para nuestras carnes”, afirmó Fernando Pérez Abella, vicepresidente del INAC, quien añadió que “el poder adquisitivo de los rusos seguirá creciendo, es un país tremendo que conviene que conocerlo, con gente que consume 20 kilos de carne per cápita al año, gente a la que le gusta comer carne”.

Destacó que “Uruguay está muy bien posicionado, es su segundo proveedor, con los rusos hemos cultivado una relación excelente que hay que cuidar, son muy celosos en cuanto a quién le compran”.

Pérez Abella indicó que cuando se concretó el ingreso de Rusia a la Organización Mundial del Comercio (OMC) “hicimos una muy buena negociación por la cual ellos respetaron las condiciones previamente existentes con Uruguay, por su fidelidad como proveedor, así es que entramos con una cuota de 415 mil toneladas y con un arancel que se mantiene dentro del sistema general de preferencias del 11% para la carne”.
 
 

Apuesta a la calidad
 

Sparano destacó que Uruguay pretende una incidencia mayor en la colocación de cortes de alta calidad en Rusia y que ya se dio un gran paso: “las autoridades sanitarias rusas aceptaron los tiempos de viabilidad de la carne enfriada de acuerdo a lo que nuestra industria considere como vida útil del producto”.

Esto significa que cortes uruguayos de alta calidad, envasados al vacío y enfriados, están aptos para llegar a Rusia con tiempo suficiente para su adecuada comercialización y uso gastronómico.
Así se podrá competir con carnes australianas y norteamericanas “de igual a igual”, comentó.

Pérez Abella expresó que lo mejor es que “Rusia y Uruguay van a compatibilizar la definición de carne de alta calidad y podremos ingresar sin límite con carnes enfriadas, así que le vemos grandes posibilidades a ese mercado”.
Vale precisar que el mercado ruso no solo es importante por su consumo de carnes, sino por su fuerte demanda de menudencias bovinas y ovinas, sobre todo lenguas e hígados, lográndose precios elevados para esos productos.
 
 

Enfrentando la competencia de Paraguay

En febrero de 2012 autoridades y técnicos del INAC e industriales uruguayos concurrieron a Prodexpo Moscov, ámbito trascendente, pues en el marco de esa feria las autoridades rusas comienzan a entregar las licencias de importación de carnes “y se puede negociar sobre ventas reales”, explicó Daniel Sparano.

Este año hubo una particularidad: Paraguay vendió a precios más bajos tras la reaparición de la fiebre aftosa en su territorio y distorsionó las negociaciones. Rusia aceptó seguir comprándole a pesar de esa adversidad sanitaria.

Igual, los volúmenes de Paraguay no llegan a cubrir las necesidades rusas.

Por lo tanto, Uruguay le seguirá vendiendo este año volúmenes relevantes de carne, “quizás no tan importantes como en los últimos años, pero la Federación Rusa seguirá siendo un gran mercado para nuestras carnes y menudencias”, afirmó Sparano.

Industriales consultados por El Observador destacaron el valor de Rusia como mercado, pese a la adversidad coyuntural que constituye la baja en los precios que abona, “debido a que Paraguay le está vendiendo carne muy barata”.
Por el “chuck & blade”, corte del delantero muy demandado por los rusos, se detectó una oferta de carne paraguaya a US$ 300/ton menos que lo que solicitan frigoríficos uruguayos.

Fernando Pérez Abella dijo que habló con el embajador de Rusia, “ellos están muy contentos, Rusia seguirá siendo un mercado importante más allá del precio bajo de Paraguay, situación para la cual igual hay mercados alternativos si es necesario”.

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