FAO y UE dan 7 millones para reducir el riesgo de plaguicidas en extinta URSS

El objetivo de esta iniciativa presentada hoy en Roma es gestionar las 20.000 toneladas de plaguicidas obsoletos que se encuentran diseminadas sin ningún control en Rusia, Ucrania, Bielorrusia, Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Kazajistán, Kirguizistán, Moldavia, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán, según un comunicado emitido por la FAO.

De acuerdo con el organismo de la ONU, esta cantidad -que equivale a la mitad de las reservas mundiales de plaguicidas- supone una "seria amenaza" para el medio ambiente de las zonas donde se almacenaron estas sustancias químicas, así como para la salud de sus habitantes.

El proyecto, en el que la UE invertirá 6 millones de euros y la FAO uno, pretende eliminar depósitos de estos productos, promover un registro oficial, plantear alternativas a su uso y asesorar a los campesinos de los peligros que conllevan los plaguicidas obsoletos.

Para prevenir el almacenamiento de nuevas reservas en el futuro y concienciar a todos de la toxicidad de estas sustancias químicas, el programa impulsará la creación de un sistema de alcance regional -encargado de resolver los desafíos futuros planteados por los plaguicidas- y de un centro de formación.

"En las últimas décadas fuimos capaces de incrementar la producción de alimentos de forma importante, pero a base de un enorme coste medioambiental", aseguró en Roma el director general de la FAO, José Graziano da Silva.

Añadió que "una de las consecuencias de haber adoptado una agricultura con un uso intensivo de productos químicos son los bidones de plaguicidas obsoletos desperdigados por el mundo".

Por eso, Graziano abogó por un uso "responsable" de estos productos -"preservando la salud humana y el medio ambiente de sus efectos adversos"- y por recurrir a técnicas agrícolas más sostenibles. EFE

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