Posible unión de los tres aeropuertos de Moscú

Fuente: PhotoXPress

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El Centro de Aviación de Moscú ha sufrido importantes transformaciones en las últimas décadas. Los aeropuertos estatales de Sheremétievo y Vnúkovo empiezan un proceso de unificación por decisión del gobierno, y al mismo tiempo, el gran aeropuerto de Domodédovo se pone a la venta a propietarios particulares. A fin de cuentas, los activos de los tres aeropuertos de Moscú se pueden combinar en una sola estructura, cuya gestión se planea traspasar a un importante operador aeroportuario extranjero. Los expertos temen que la consolidación afecte negativamente a los aeropuertos de la competencia.

En el Centro de Aviación de Moscú se ha desarrollado una situación bastante singular: los tres aeropuertos más grandes de Rusia compiten entre sí, luchando desesperadamente por los pasajeros y las aerolíneas. En la URSS, la situación era diferente ya que los aeropuertos de Moscú no competían unos con otros, sino que ocupaban diferentes nichos y se repartían los trayectos geográficos. Sheremétievo era el principal aeropuerto internacional y el más grande en el país. Domodédovo fue concebido como un centro para vuelos de largo recorrido a Siberia, el Lejano Oriente y Asia Central, así como también cubría las rutas de medio alcance en la región del Volga y los Urales. Vnúkovo tradicionalmente cubría los trayectos con destino a Ucrania y a los complejos turísticos del mar Negro.

Pero después del colapso de la URSS, los tres aeropuertos se hicieron independientes. Sheremétievo siguió siendo del Estado, el 75% de Vnúkovo se transfirió  al  Gobierno de Moscú y Domodédovo se convirtió completamente en un aeropuerto de propiedad privada, dirigido por el grupo de empresas East Line. Este último ha logrado convertirse en los últimos años en el líder de tráfico de pasajeros entre los aeropuertos de Rusia. En 2011 el aeropuerto atendió a 25,7 millones de pasajeros; Sheremétievo a 22,6 millones y Vnúkovo a 8,2 millones. Por lo tanto, en estos momentos Domodédovo presta servicio aproximadamente a un 46% de los pasajeros de Moscú; Sheremétievo a un 40% y Vnúkovo a un 14%.


En 2010 se comentó que una feroz competencia podía impedir el desarrollo de la aviación de Rusia. En aquel momento, el vice primer ministro Ígor Shuválov habló sobre la necesidad de la consolidación de los tres aeropuertos y la creación de una empresa de gestión unificada. Más adelante, la ministra de Desarrollo Económico de la Federación de Rusia, Elvira Nabiullina, confirmó sus palabras.

En diciembre de 2010 un consorcio formado por Credit Suisse y Troika Dialog, completó una evaluación preliminar de los activos de los tres aeropuertos, según la cual el costo de Vnúkovo oscilaba entre 0,5 y 0,7 mil millones de dólares; Sheremétievo entre 1,6 y 2,4 mil millones;  Domodédovo entre 4,1 y 5,1 mil millones. Lo que significaba que en el consorcio de las compañías, la participación del Estado no podría superar más de la cuarta parte de un paquete de acciones con veto, y el control sobre ella lo recibirían los accionistas particulares de Domodédovo.

Eso no podía convenir a los funcionarios del gobierno, y en abril de 2011, Vladímir Putin, anunció su decisión de unificar primero el aeropuerto de Sheremétievo y Vnúkovo. "La medida tiene como objetivo crear un único complejo, acondicionarlo tecnológicamente, y luego, según los precios del mercado,  ponerlo a la venta y privatizarlo”, dijo.

“Asumimos que <...> ha surgido una sinergia que creará las condiciones para un importante aumento de las posibilidades en el tráfico de mercancías y de pasajeros. <...> En consecuencia, al final se reducirá de forma sustancial la carga sobre el presupuesto federal debido al ahorro en las infraestructuras adyacentes", dice convencido Vladímir Putin.

Mientras tanto, en enero de 2011 se dio a conocer el verdadero propósito de la combinación de aeropuertos: se pretende atraer a una gran empresa extranjera. De acuerdo con el ministro de Transporte, Ígor Levitin, las empresas extranjeras están dispuestas a negociar sobre este tema con las autoridades rusas. "Los principales operadores europeos, así como los de Asia sudoriental, el operador del aeropuerto de Singapur, y varias compañías de Estados Unidos prestaron atención a tal posibilidad", dijo el ministro. Expertos en el mercado creen que la decisión de unificar los aeropuertos de Moscú está condicionada por la voluntad de los funcionarios de vender lo más caro posible los activos de propiedad estatal.

El largo camino hacia la consolidación  

La unión de los activos del aeropuerto no fue una tarea fácil, entre otras cuestiones debido al hecho de que la estructura de propiedad de cada aeropuerto es bastante complicada. En mayo de 2011, los accionistas de Sheremétievo declararon que  habían eliminado todas las diferencias en la evaluación del complejo del aeropuerto y de la moderna terminal D (que está bajo el control de la filial de Aeroflot), eliminando así todos los obstáculos para la consolidación de las acciones. Sin embargo, el procedimiento aún no se ha completado, aunque el servicio de prensa del aeropuerto asegura que la transacción se cerrará a principios de abril.

La siguiente etapa de la unificación es la absorción de Vnúkovo. La estructura de propiedad de este aeropuerto es también extremadamente difícil. El aeropuerto es propiedad de empresas aeroportuarias cuya proporción pertenece a un grupo de inversores privados liderado por el empresario Vitali Vantsev. Este no insiste en el rescate de su parte por el Estado, y está dispuesto a intercambiarla por acciones de la compañía fusionada. Pero los funcionarios están planeando hacer rápidamente cambios en la legislación con el fin de eximirse de la necesidad de comprar la participación de Vántsev. Lo cierto es que nadie puede pronosticar con exactitud cuándo concluirán estos procesos.
 
Un socio complicado

La etapa final de la unificación del Centro de Aviación de Moscú debe ser la adhesión del aeropuerto más grande: Domodédovo. Los funcionarios nunca han explicado de qué manera el Estado planea tomar el control del aeropuerto propiedad del grupo privado East Line. Sin embargo, los accionistas particulares ya están dispuestos a venderlo. En mayo de 2011 Domodédovo hizo un intento de salir en una oferta pública de venta, pero en el último minuto se vio obligado a abandonar sus planes. El jefe del grupo de East Line, Dmitri Kámenshchik reconoció que los inversores no querían pagar el precio “adecuado” del activo, pero no mencionó la cantidad que sería apropiada.

En otoño, el grupo East Line comenzó a buscar compradores para todo el aeropuerto, pero todavía no estaba listo para venderlo a bajo precio. De acuerdo con información extraoficial, los propietarios querían más de 5.000 millones de dólares, pero los solicitantes no estaban dispuestos a ofrecer más de 3.500 millones. En resumen, el único postor para el aeropuerto sigue siendo el grupo Suma, propiedad del hombre negocios de Daguestán, Ziyavudin Magomédov. En primavera se dieron a conocer las conversaciones del grupo con el Sberbank sobre la entrega de un préstamo de 2.000 millones de dólares para la compra del aeropuerto.

Aunque hay que tener en cuenta que el coste del aeropuerto se podría reducir debido a los acontecimientos de los últimos años. Tras el atentado terrorista ocurrido en Domodédovo en enero de 2011, y que mató a 37 personas, la gestión y los propietarios de las autoridades del aeropuerto han sido criticados por las insuficientes medidas de seguridad. El presidente ruso, Dmitri Medvédev, también estaba muy sorprendido de que las empresas propietarias del aeropuerto estuvieran registradas fuera de Rusia y encomendó al fiscal general a "arreglarlo". Sin embargo, los agentes de la ley no pudieron encontrar ninguna razón para presentar cargos contra los accionistas.

Además, el Ministerio de Transportes ruso ha limitado los planes para el desarrollo del aeropuerto. El proyecto para construir la tercera pista se ha pospuesto indefinidamente, al mismo tiempo, se decidió reconstruir una de las dos pistas existentes, a más tardar en 2014. Como resultado, por el momento el mayor aeropuerto de Moscú se quedará con una sola pista y puede que no haga frente al tráfico de pasajeros. Esto dará lugar a la que varias aerolíneas con base en el aeropuerto se trasladen a Vnúkovo, que recientemente abrió una nueva terminal, o Sheremétievo, donde hay un tercera pista en construcción. Para Domodédovo fue poco agradable constatar que a finales de febrero, Sheremétievo le arrebatara el liderazgo en el tráfico de pasajeros. Sin embargo, la verdadera correlación de fuerzas no se conocerá hasta después del verano.

Sinergia contra el mercado

En caso de que el acuerdo siga hacia delante, los analistas y expertos están considerando tres posibles versiones de los acontecimientos. Por un lado, el estado tal vez reciba un socio más condescendiente que East Line en el grupo Suma, de parte de Kamenshchik. Entonces el plan ideado para integrar los aeropuertos será del todo real. Al mismo tiempo, una vía alternativa es desarrollar el aeropuerto independientemente y seguir compitiendo con los aeropuertos fusionados de Sheremétievo y Vnúkovo. Y, la tercera opción sostiene que las ambiciones de Suma pueden extenderse para obtener el control de todo el Centro de Aviación de Moscú. Después de todo, nadie puede impedir a este grupo de inversión de gran influencia en Rusia entrar en un consorcio con un operador aeroportuario internacional.

El presidente del consejo de redacción de la revista Transporte Aéreo, Alexéi Komarov considera que la preservación de la competencia en el Centro de Aviación de Moscú sería una bendición para la aviación civil. "El control bajo una sola mano de todos los aeropuertos está llena de riesgos significativos. Si el control es ineficaz, esto se reflejará de inmediato en los tres aeropuertos, y volver atrás será imposible”, expresa con temor Komarov. El experto recuerda que este no es el primer proyecto para la consolidación de los activos estatales de aviación, y que todos los anteriores fracasaron. El más fuerte de ellos fue el proyecto Rosavia, cuando sobre la base de seis compañías estatales se planeaba crear un competidor a Aeroflot.

Pero, obviamente, los errores del pasado en la industria de las aerolíneas no asustan a las autoridades rusas. El denominada esquema de la ´sinergia´, que se conseguiría  como resultado de una masiva transacción, no está del todo claro para los expertos. Si los tres aeropuertos quedan bajo el control de las mismas manos, las aerolíneas perderán la oportunidad de elegir los aeropuertos de Moscú y de dictar sus propias condiciones. Sin embargo, la eliminación de la competencia en el Centro de Aviación de Moscú puede atraer a más solicitantes para la gestión de la compañía combinada, mientras que el Estado podría embolsarse más dinero con la privatización de los activos. Además, ya se tiene experiencia en la gestión de la transferencia de los aeropuertos a los inversionistas extranjeros. El aeropuerto de San Petersburgo, Púlkovo, ha realizado una concesión de treinta años a un consorcio internacional liderado por el aeropuerto alemán de Fraport AG y sigue aumentando las cifras de producción. Según los resultados de 2011 entró en la troika de los líderes, adelantándose por primera vez en la historia moderna al aeropuerto moscovita de Vnúkovo.

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