Los BRICS luchan por conseguir influencia global

Tras el acceso de Sudáfrica al grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China), este bloque se transformó en el grupo BRICS. Ahora sus líderes han ido adoptando posturas que indican que el grupo se está transformando realmente en una fuerza global. Fuente:

Tras el acceso de Sudáfrica al grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China), este bloque se transformó en el grupo BRICS. Ahora sus líderes han ido adoptando posturas que indican que el grupo se está transformando realmente en una fuerza global. Fuente:

A medio camino en su transición desde el estatus de mercados emergentes a las principales economías a nivel mundial, los líderes de los cinco países BRICS se reunieron por cuarta vez en Delhi (India), a finales de marzo, para reforzar sus relaciones y pasar de ser una inteligente denominación comercial al grupo económico más poderoso a nivel mundial.

El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, que presidió la primera cumbre BRIC el 16 de junio de 2009 en Ekaterimburgo, pidió cambios en el sistema financiero mundial para reflejar la creciente importancia del papel de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) en la economía global. Medvédev dijo que la reforma de la estructura económico-financiera mundial ha fracasado en lo tocante a la adecuada valoración de su papel en la economía global.

“Creo que la garantía de éxito del proyecto de los BRICS está en que compartimos nuestros principales intereses”, dijo Medvédev a los delegados reunidos en la cumbre. “Todos estamos interesados en reformar un sistema financiero anticuado. Esta reforma se está llevando a cabo, pero hoy podemos expresar nuestro descontento por la lentitud con la que avanza, cómo se refleja en el borrador de nuestras declaraciones. Además, los cambios no tienen en cuenta el papel que los BRICS y otros estados mercados emergentes están desempeñando actualmente en la economía mundial”.

Medvédev sugirió que los BRICS empezasen a pagar sus contratos comerciales utilizando moneda nacional, lo que significaría otro paso más hacia la abolición de la hegemonía del dólar en el comercio mundial.


Rusia y China ya han introducido acuerdos mutuos para pagos comerciales en las respectivas divisas nacionales, y ya se ha firmado un convenio similar con India.

“Con China, pasaron tres años desde el inicio de las conversaciones hasta llegar finalmente a comerciar en moneda local”, contó a los periodistas Vladímir Dmitriev, presidente ejecutivo de VEB fuera de la cumbre. “Creo que también con la India encontraremos plazos parecidos”.

Por otra parte, durante el encuentro Dmitriev también firmó un acuerdo para la financiación mutua de proyectos en moneda nacional con representantes de los bancos de desarrollo de otros países miembros, como Development Bank de China, el Export-Import Bank de India, el Development Bank de Sudáfrica y el Banco Nacional de Desenvolvimento Economico e Social de Brasil.

Finalmente, los líderes de los cinco países del mundo que más rápidamente se están desarrollando acordaron explorar las posibilidades de fundar un Banco de Desarrollo para los BRICS, similar al Banco Mundial o al Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo. Esta entidad invertiría en proyectos como infraestructuras que promoviesen una mayor integración económica entre los miembros.


Poder político

Aunque la mayor parte de los acuerdos alcanzados fue de tipo económico, los BRICS están presionando también para conseguir más influencia política en la escena internacional, en modo de reflejar los cambios en el orden mundial. Quieren tener una participación mayor en el Fondo Monetario Internacional, que en estos momentos está siendo reestructurado, así como en otras organizaciones internacionales como las Naciones Unidas, donde sienten que desempeñan aún un papel secundario.

“(La reforma del FMI) tiene que llevarse a cabo completamente, según acordamos dentro del G20, y no debe posponerse, porque los problemas en el sistema financiero internacional persisten”, dijo. Mientras el grupo BRICS no sea abiertamente una corporación política, Medvéded afirmó que su objetivo a largo plazo debería ser “llegar a ser un mecanismo en funciones para la cooperación política y económica a nivel global”.

El presidente de China, Hu Jintao, se hizo eco del objetivo principal de la política exterior de Rusia, que es construir “un enfoque múltiple a la política mundial, lo que significa un desafío a un mundo con un enfoque único, donde dominan los Estado Unidos. Los BRICS deben continuar luchando por esta cooperación internacional multi-dimensional en el marco del G20, las Naciones Unidas y otras estructuras internacionales”, afirmó Hu. “Debemos reforzar la interacción política mediante el diálogo y el intercambio, teniendo siempre muy en cuenta los intereses y preocupaciones de los otros, con el objetivo de dar ejemplo de respeto mutuo y colaboración igualitaria en el panorama internacional”, continuó Hu.

Este encuentro tiene lugar en un momento crucial para los BRICS: mientras el mundo desarrollado languidece, enfangado en medio de las crisis de deuda nacional y políticas de austeridad, las economías de los BRICS florecen.

Hace diez años, el entonces director económico de Goldman Sachs, Jim O'Neill, acuñó el término BRIC (Sudáfrica se incorporó en 2010) y predijo que estos países llegarían a ser las mayores economías del mundo en 2027. Pero ahora que han recorrido ya más de la mitad del camino hacia esa fecha, las economías de los BRICS se están desarrollando incluso más rápido de lo que O'Neil pudo prever originalmente, y ya son responsables de la mitad del crecimiento económico global.
 
“Durante toda esta última década, los BRICS han contribuido a casi la mitad del crecimiento del mundo y de los mercados emergentes. Esto supone más del doble de su contribución en los años 90 (un 23%) y en los 80 (un 18%)”, afirmaron los analistas de Goldman Dominic Wilson,  Kamakshya Trivedi, Stacy Carlson y José Ursúa en un artículo publicado en noviembre, en el 10º aniversario del estudio original de O'Neill.

A partir de este punto, hay probabilidades de que la progresión del crecimiento se ralentice. Los  BRICS empezarán a volverse países con una clase media en expansión, aunque continuarán aventajando a las naciones desarrolladas, según los analistas de Goldman. A principios de febrero, el director económico de  Iván Tchakarov, advirtió que Rusia se encontraría en la “ratonera de la renta media” en la cercana fecha de 2014, y que los otros BRICS la seguirían muy poco después.

Estos veloces procesos de crecimiento han proporcionado gigantescas oportunidades a los inversores. Si en 2001 un inversor colocó 100 dólares en el mercado bursátil ruso, tendrá ahora un valor de 414 dólares, en comparación con los 112 que habría ganado en el mercado estadounidense. De cualquier modo, cuando los BRICS vayan abandonando esta fase de “puesta al día” con un crecimiento desmesurado, también tendrán que cambiar sus políticas.

“Las economías de crecimiento rápido se desaceleran en algún momento, cuando sus fáciles avances en productividad, con respecto a las economías desarrolladas, se agotan gradualmente”, dijo Tchakarov. “Parece que las economías con este índice de crecimiento empezarán a enfrentarse a la llamada 'trampa de la renta media' cuando su nivel de renta per cápita alcance los 16.000 dólares, aproximadamente, con el mantenimiento de los precios internacionales de 2005... Rusia entrará en esta fase en 2014, China se va a ver en esta 'trampa' sólo en 2020, Brasil en 2024 e India en 2038”.
 
De cualquier modo, a pesar de la rapidez del proceso de desarrollo, la brecha económica entre el mundo rico y el pobre va a persistir más allá del momento en el que el volumen de las economías de los BRICS supere a las del mundo desarrollado.
 
Es probable que Rusia y Brasil vean cómo su economía crece seis y cuatro veces respectivamente entre 2010 y 2050, pero China e India, los países más pobres, asistirán a progresos incluso mayores: sus economías se multiplicarán por nueve y por doce respectivamente, según Goldman Sachs. Aún así, estos enormes incrementos no serán suficientes para crear un mundo más igualitario, ya que los ingresos de los BRICS seguirán siendo sólo una fracción de la renta per cápita de los EE UU incluso en 2050, ya se mida en términos absolutos o en términos de igualdad de poder adquisitivo.

“Esto recalca la cuestión que subrayamos también en nuestras previsiones iniciales para los BRICS: el proceso de convergencia económica lleva mucho tiempo”, afirmó el analista de Goldman.

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