Telemedicina: cuando la salud llega del espacio (I)

En términos sencillos la telemedicina es la aplicación de las tecnologías electrónicas y de telecomunicaciones para facilitar la práctica de la medicina a distancia. Su misión es hacer posible la atención sanitaria a las personas que por circunstancias de lejanía a los recursos médicos no pueden recibirla con la calidad y prontitud necesaria.

La historia de la Telemedicina está ligada al desarrollo de las telecomunicaciones. Desde los primeros momentos de su introducción, el telégrafo, el teléfono, y especialmente la radio, mostraron su capacidad de comunicación salvando distancias para servir a fines médicos. De acuerdo con los registros históricos, justo en el principio del siglo XX,   el pionero de la radio Alexander Popov propuso un sistema de comunicación para  urgencias médicas de tripulaciones  y  pasajeros de  barcos en el mar Báltico.[1]

Un hito fundamental para el desarrollo de la telemedicina fueron los desarrollos de radio-biotelemetria de señales fisiológicas para los programas espaciales que tuvieron su primera   demostración práctica a finales de 1957 con la telemonitorización de parámetros como el electrocardiograma, el pneumograma, y  la presión arterial en la perra Layka durante el vuelo del Sputnik 2.  La monitorización de humanos en el espacio comenzó con el primer vuelo tripulado de Yuri Gagarin el 12 de abril de 1961.  La capacidad de realizar diagnósticos y tratamientos médicos a bordo fue un requisito operacional para las misiones de larga duración con tripulaciones en grandes vehículos y estaciones espaciales (Soyuz-Salyut, Skylab, Mir, Space Shuttle, ISS).

Para las actividades extravehiculares (EVA) los trajes de los astronautas incorporan dispositivos para la telemonitorización de sus constantes vitales y las condiciones ambientales a que están sometidos. Los parámetros medidos durante EVA son la temperatura, la presión, O2, CO2, ECG, respiración y exposición a la radiación. Se recogen a bordo de la estación especial internacional (ISS) y se trasmite a la Tierra  durante las sesiones de telecomunicación [2].

Los avances espaciales en biotelemetría tuvieron su traslación en la investigación clínica y biomédica marcando el principio de la monitorización inalámbrica que ha sido utilizada profusamente tanto en medicina como en estudios etológicos con animales en libertad.

Por otra parte la tecnología espacial contribuyó a dar un paso trascendental  en la historia de las telecomunicaciones, y por tanto de la Telemedicina, con el desarrollo de los satélites artificiales para comunicaciones a partir de los años 60. Gracias a estos sistemas fue posible disponer del acceso a enlaces de banda ancha con microondas desde prácticamente cualquier punto de la Tierra, y por lo tanto tener la posibilidad de enviar señales de audio y video con calidad suficiente para el diagnóstico.  Esta capacidad sirvió para impulsar una variedad de proyectos demostradores de telemedicina con consultas médicas a distancia usando videoconferencia en tiempo real. [3]

Durante muchos años las comunicaciones por satélite fueron las protagonistas principales de la realización práctica de sistemas de telemedicina demostrando su potencialidad en una gran variedad de circunstancias. Entre los ejemplos notables se encuentra su utilización para situaciones de emergencia en grandes catástrofes. Un ejemplo histórico fueron las teleconsultas para las victimas del gran terremoto de 1988 en Armenia, usando el Telemedicine Spacebridge cuya aplicación se extendió a la catastrofe de Ufa un año más tarde [4].

A partir de los años 90 se ha producido un gran desarrollo de las telecomunicaciones terrenas de banda ancha (RDSI, ADSL), así como de los servicios de telefonía móvil  celular y las redes inalámbricas digitales (WiFi, WiMax, Bluetooth) junto con el despliegue de las tecnologías IP y de la WWW. Esto ha ampliado enormemente la capacidad de implementación de aplicaciones  de telemedicina que han proliferado en el mundo usando diferentes tipos de canales de telecomunicación y equipos terminales, de forma que hoy dia se puede hablar de comunicaciones ubicuas. Ciertamente las redes de telecomunicación que soportan las aplicaciones de telemedicina actuales son altamente complejas y capilares integrando diferentes tipos de tecnologías, pero las comunicaciones via satélite continúan siendo indispensables para muchas situaciones que las comunicaciones terrenas no alcanzan a cubrir apropiadamente. Además, las aplicaciones de telemedicina se benefician de informaciones complementarias como de localización utilizando satélites (GPS, GLONASS, Galileo).

 

 Centro de Telemedicina móvil con base en una  ambulancia. En su techo se observan las antenas de comunicación por satélite (Cortesía de Tradition Group Ltd.)

Inicialmente la telemedicina era, y sigue siendo, un recurso tecnológico especial para proveer atención sanitaria en situaciones excepcionales, tales como los señalados,  o de poblaciones que habitan  lugares remotos y aislados. Hace tiempo que estos escenarios   se han ampliado a muchas otras situaciones de atención sanitaria, cubriendo prácticamente todas las especialidades médicas. Un caso típico es el ya mencionado de  soporte a los equipos de urgencias y emergencias sanitarias en las grandes catástrofes, pero también en su operación cotidiana para garantizar una conexión fiable en cualquier situación en que son requeridos sirviendo de respaldo de los sistemas terrestres normales para seguridad de los servicios. En este tipo de aplicaciones se han producido avances importantes con el desarrollo de sistemas móviles de ambulancias con instrumentación avanzada para telemedicina. Además se han producido desarrollos de sistemas llevables que lleva incorporado el personal sanitario sobre su cuerpo durante su actuación facilitando la conexión permanente con especialistas médicos. Un ejemplo es el sistema  ARNEGA™ [5].

Otras aplicaciones que se benefician de las comunicaciones por satélite son los servicios de telemedicina  para barcos y aeronaves, así como para llevar los servicios médicos a  zonas rurales; islas; plataformas marinas de petróleo y obras publicas en zonas alejadas.

 

 Sistema personal de telemedicina desarrollado en Rusia para personal asistencial en situaciones de emergencia (ARNEGA™). El sistema permite estar conectado en tiempo real con especialistas médicos para el asesoramiento y guía de las actuaciones sobre el terreno (Cortesía de Tradition Group Ltd.)

A estos escenarios hay que añadir los de expediciones en entornos extremos como zonas polares o de alta montaña, así como los de actuaciones de medicina humanitaria y programas de cooperación sanitaria internacional.

Referencias

[1] R. M. Bayevskiy “Physiological methods in astronautics”. Izdatel'stvu "Nauka" Pag. 1-299 Moskva – 1965

[2] M. Cermack “Monitoring and telemedicine support in remote environments and in human space flight” British Journal of Anaesthesia 97 (1): 107–14 (2006)

[3] A Brief History of Telemedicine

http://electronicdesign.com/article/components/a-brief-history-of-telemedicine12859.aspx

[4] Doarn CR, Merrell RC. “Spacebridge to Armenia: a look back at its impact on telemedicine in disaster response.” Telemed J E Health. 2011 Sep; 17(7):546-52. Epub 2011 Jun 30.

[5] Dr. V.Stolyar, Dr. A.Panfilov “Portable Telemedical Systems” Russian Telemedicine Association & Tradition Group Ltd. Moscow

http://eng.tradition.ru/upload/tradition3/presentations/Telemed_Spain.pdf

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