Camino a la Cumbre del G20

Lurdes Aranda, Embajadora de México para la Cumbre del G20. Foto de Reuters.

Lurdes Aranda, Embajadora de México para la Cumbre del G20. Foto de Reuters.

México se prepara con entusiasmo para la cumbre de junio próximo del G20, grupo del cual actualmente ejerce la presidencia. Rusia Hoy sigue con atención todos los acontecimientos relacionados con este evento. Por cortesía de la embajada de México en Moscú hemos recibido una carta del embajador de este país en la que expone los asuntos que se tratarán en esta cumbre del G20.

Hace alrededor de 100 días que México asumió la Presidencia del Grupo de los Veinte. Restan otros tantos para la reunión más importante de esta Presidencia: la Cumbre que se realizará en Los Cabos el 18 y19 de junio próximo. Hoy, a la mitad del camino hacia la Cumbre, es oportuno hacer una pausa para reflexionar acerca de los avances realizados y de las tareas que aún debemos concluir para lograr una reunión exitosa en Los Cabos.

La importancia de la Cumbre de Los Cabos es indudable. México asumió la presidencia del G20 en medio de una compleja situación económica global. La posibilidad de superar esta difícil etapa dependerá de la capacidad de la comunidad internacional para trascender acciones unilaterales y actuar en forma concertada. Ello exige liderazgo y es por eso que el G20 tiene un papel tan relevante que desempeñar.

En poco tiempo, el Grupo de los Veinte se ha convertido en el mecanismo por excelencia para coordinar políticas en materia económica, impulsar mejoras a la arquitectura financiera internacional y contribuir a un entorno estable que sea propicio para el crecimiento y el desarrollo de todos los países. Es la mejor herramienta de que disponemos para superar de manera ordenada los retos económicos globales que enfrentamos.

México ha asumido un papel activo y constructivo en este proceso. Las reuniones de Sherpas, Ministros y Viceministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales, así como la reciente e inédita reunión de Cancilleres, han permitido una discusión detallada de las prioridades de la presidencia mexicana del G20. En otras reuniones de grupos de trabajo, seminarios y talleres, se ha avanzado en temas como el crecimiento, la arquitectura financiera internacional o la regulación financiera.

La primera reunión de Cancilleres del Grupo, a la que también fueron invitados nueve países no miembros, sirvió para analizar de manera crítica y constructiva los retos más importantes de la gobernanza global. Se discutieron temas fundamentales como la legitimidad y eficiencia del Grupo, así como la interacción de intereses nacionales y desafíos globales.

Los Cancilleres recomendaron, entre otras cosas, aprovechar más eficazmente las instituciones del sistema multilateral, así como dar seguimiento riguroso a los compromisos asumidos en cumbres anteriores. Se subrayó el papel que deben desempeñar los Ministerios de Asuntos Exteriores para dar mayor coherencia a la labor de distintos ministerios y agencias involucrados en la atención a los retos globales.

Los Ministros de Finanzas alcanzaron acuerdos significativos. Entre otras puntos, destacan los compromisos de concentrar esfuerzos en la recuperación económica y la creación de empleos, evaluar la capacidad de Europa de dedicar mayores recursos a sus cortafuegos, adoptar una agenda de inclusión y educación financiera, realizar un reporte de los efectos de la volatilidad de los precios de las materias primas, y solicitar un reporte sobre crecimiento verde.

Finalmente, los Sherpas aprobaron lineamientos específicos para los trabajos en agricultura, empleo y comercio, y dieron seguimiento a los progresos realizados en las reuniones de ministros y de los grupos de trabajo. También formalizaron, por primera vez en el marco del G20, el acercamiento a instituciones de investigación académica, mediante el encuentro denominado “Think20”, que se suma a otras actividades de acercamiento a sectores sociales: empresarios (B20), jóvenes (Y20), sindicatos (L20), y Organizaciones No Gubernamentales cuyas aportaciones enriquecerán las discusiones de los líderes en Los Cabos.

Los próximos 100 días permitirán seguir promoviendo una agenda que nos permitirá ir más allá de lo urgente, sin desatender los asuntos más apremiantes. Se trata de una agenda dirigida a temas estructurales que serán clave en el mediano plazo. Para lograrlo, a lo largo de las próximas semanas se llevarán a cabo nuevas reuniones de Sherpas, Ministros de Finanzas y Economía, alternos de finanzas, y de diversos grupos de trabajo. Ello nos permitirá avanzar en la agenda de crecimiento, desarrollo, energía y materias primas, inclusión financiera, empleo.

El objetivo es mostrar el valor del G20 en la construcción de soluciones para los problemas que afectan al mundo. La labor del G20 debe reflejarse en un crecimiento sustentable y un desarrollo equitativo. Por ello, sus resultados tienen que conducir no sólo a una mejor gobernanza económica global sino también, y muy especialmente, a avances tangibles en el ámbito social.

Su solidez financiera y la experiencia que ha adquirido tras superar diversas crisis económicas en el pasado, aunado a sus logros como organizador y presidente de la COP 16, le han dado a México no sólo la capacidad para encabezar el foro más importante en materia de gobernanza global, sino también el reconocimiento internacional indispensable para transformar el amplio conjunto de retos globales que enfrentamos en oportunidades para el futuro desarrollo de nuestras sociedades. Estoy segura de que en la Cumbre de los Cabos México confirmará el papel que desempeña como un actor responsable, constructivo y respetado en el escenario internacional.

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