Un largo camino a San Francisco

Fuente: Artem Zagorodnov.

Fuente: Artem Zagorodnov.

En 1959, tras una visita a California, el líder soviético Nikita Jrushev llamó a los residentes de Vladivostok a hacer de la ciudad 'nuestro San Francisco'. Medio siglo más tarde, los líderes rusos están empeñados en realizar el sueño como la ciudad que se prepara para acoger la cumbre APEC 2012 este otoño.

Las similitudes entre las dos ciudades saltan a la vista de cualquiera que haya visitado la ciudad: los edificios, las calles que serpentean arriba y abajo rodeando las colinas de la bahía del Cuerno de Oro; los tranvías en las principales vías públicas; Chinatown; un activo puerto sobre el Pacífico y la eterna niebla matinal. Vladivostok tiene incluso un clima político diferente: Putin obtuvo el 47,5% de los votos, frente al 63,75% a escala nacional.

Vasilo Avchenko, corresponsal local del periódico Nóvaya Gazeta, ha sido recientemente el coautor de un libro de ciencia ficción titulado 'Vladivostok-3000' junto con la leyenda del rock ruso Iliá Lagutenko, nacido en la ciudad, que hace años tuvo un gran éxito con su canción 'Vladivostok-2000'.

“Vladivostok-3000' es un libro sobre dos Vladivostoks”, explicó Avchenko. “Vladivostok-2000 es sobre la ciudad que Iliá y yo conocemos, vemos y amamos. Vladivostok-3000 es un sueño sobre la ciudad en la que me gustaría vivir, la ciudad que espero que Vladivostok-2000 se convierta algún día. Hace poco visité San Francisco, y creo que tiene muchas cosas en común con Valdivostok-3000”.

El estribillo de la canción, que salió a la luz hace 15 años, dice así:

Nos vamos, nos vamos, nos vamos,

vendrán tiempo más claros,

nuestra casa arde en extasis,

¡Vladivostok – 2000!

APEC 2012

Estos días Vladivostok arde con las obras y las grúas que reflejan en el centro de la ciudad los miles de millones de dólares que el gobierno federal se ha gastado de cara a la cumbre de la APEC, programada para septiembre. La estrecha carretera llena de agujeros que iba al aeropuerto se ha arreglado y en algunos tramos se ha convertido en una moderna vía de cuatro carriles, también está programado que el nuevo aeropuerto abra este verano. Hay dos hoteles Hyatt en construcción, los monumentos, las carreteras y las fachadas se han restaurado, y una nueva línea de tren rápido pronto conectará el centro con el aeropuerto, y la construcción de un nuevo teatro está a punto de terminar.

Uno de los proyectos más impactantes es el puente a la isla Russki, la más cercana a Vladivostok, y el nuevo campus para la Universidad Estatal del Lejano Este. El puente de 3 kilómetros, sostenido parcialmente por mástiles construidos sobre dos islas artificiales, comenzó a levantarse hace tres años. El mástil central tiene una altura de 320 metros. Cuando se termine de construir, será el puente cableado más largo del mundo.

“Cuando hablamos de innovación y de modernización, se trata de esto”, declara Alexánder Ognevski, secretario de prensa del ministerio de Desarrollo Regional, mientras señala el puente. “Varias compañías internacionales abandonaron la licitación, declarando que no era posible hacerlo. Al final, una empresa de Omsk se quedó con proyecto. La tecnología y el conocimiento que han desarrollado en este proyecto se aplicará en otros lugares e incluso será exportada”.

En la isla Russki hay instalaciones militares y viven varios miles de militares jubilados junto con sus familias. Era un lugar tranquilo hasta que el entonces presidente Vladímir Putin decidió apoyar un plan para unir las cuatro principales universidades de Vladivostok en una única institución y colocar allí el nuevo campus. No es exagerado decir que en menos de tres años allí se ha erigido una nueva ciudad: lo que antes eran 160 hectáreas vacías ahora son carreteras, residencias de estudiantes, cafés, jardines, estadios, hospitales y lo que se espera que sea el tercer acuario más grande del mundo. En el lugar han trabajado 16.000 obreros, en su mayoría procedentes de Asia Central.

La isla Ruski será el recinto de la cumbre que viene, y posteriormente se trasladará el campus de la Universidad del Lejano Este. “Rusia se enfrenta a una bajada demográfica y el las universidades tienen cada vez menos estudiantes”, declaró Vladímir Miklushevski, que hasta hace poco ha sido el rector. “Por eso estamos barajando maneras para atraer estudiantes procedentes de China, Indonesia o Vietnam. Tenemos que encontrar nuestro nicho de mercado”.

Las autoridades esperan que el impresionante campus y las generosas becas estatales otorgadas a las  universidades federales atraigan a las mentes más brillantes del mundo, y al mismo tiempo establecer varias escuelas importantes en ámbitos como la bioquímica y tecnologías de la información. Hay planes para crear un parque tecnológico que comercialice los productos provenientes de la universidad y para crear empleos adicionales; también se baraja la posibilidad de crear una Zona Económica Especial para el turismo en la isla Russki que aproveche las playas que los estudiantes tendrán a su disposición.

“La educación superior en nuestro país se enfrenta a dos grandes problemas: las universidades no saben cómo producir lo que necesitan los negocios, y los negocios no están muy interesados en los productos innovadores”, declaró Miklushevski. “Es por eso por lo que nuestra universidad se dedicará a crear pequeños grupos de emprendedores junto con los principales negocios”.

 “Tuve que entregárselo a las autoridades, cuando empezaron a construir todo esto, nadie, incluido yo mismo, creía que podría estar hacerse, sobre todo que estuviera listo para la cumbre”, dijo Avchenko. “Ahora queda claro que han tenido éxito con lo que prometieron.”

Fuerza de trabajo inmigrante

Pero el éxito depende, en gran medida, en las hordas de trabajadores de la construcción que han venido a la ciudad. El contacto con ellos ha quedado fuera del alcance de los periodistas.

“Tienen miedo de que los trabajadores os digan cómo les tratan”, dice Bajodir Nurakov, un joven uzbeko que ha estado trabajando en la defensa de los derechos de los trabajadores de la región mediante una ONG de Vladivostok que ayuda a los inmigrantes extranjeros a enfrentarse a los abusos oficiales. La queja de Nurakov no es con todo el proyecto sino con algunos contratantes que abusan de una regla que les permite emplear inmigrantes durante 90 días sin que estos tengan un permiso de trabajo. “Les prometen un sueldo por los primeros 90 días, y luego simplemente los despiden. En ese momento los trabajadores carecen de cualquier cobertura legal y se convierten en inmigrantes irregulares”, declaró. “Algunos quieren irse pero no tienen dinero para un billete. Necesitan seguir trabajando para poder comer”.

¿Puente a ninguna parte?

Una historia más invisible es la del descenso demográfico. En los últimos 20 años, 300.000 personas han abandonado la región para ir a otras regiones de Rusia o al extranjero, lo que representa casi la mitad de la población de Vladivostok.

“Entre los estudiantes que conozco estudiando chino, no menos que dos terceras partes quieren continuar su carrera fuera tras graduarse”, declaró Víctor Larin, director del Instituto de Historia, Arqueología y Etnología de los pueblos del Lejano Este. “Casi toda la infraestructura de la ciudad está destrozada, las carreteras está muy mal, no hay ningún lugar al que pueda ir a dar un paseo con mi mujer. La clave para atraer a personas para que vivan aquí no consiste en construir puentes a ninguna parte”.

“Todo el mundo está preocupado por lo que pasará tras al cumbre”, dice Avchenko. “Apenas tenemos una industria de marisco local. Es especialmente triste cuando hace relativamente poco, empresas como DalMoreProcukt (que quebró recientemente) eran famosas a nivel nacional. Deberíamos contar con animados mercados de pescado y con bares de marisco. Espero que Vladivostok se convierta en la ciudad más 'pesquera' de Rusia, y que la gente pueda venir aquí para probar la cocina local”.

Un nuevo liderazgo

A mediados de marzo los periodistas se abalanzaron al primer piso de la Casa Estatal en el centro de Vladivostok. Esperaban los resultados de la votación acerca de la candidatura de Vladímir Miklushevski, de 44 años, para el puesto de gobernador. El anterior, Serguéi Darki, fue despedido por el presidente Medvédev pocas semanas antes de que cumpliese una década en el poder. La noticia impactó a la población local, que le atribuían la gran cantidad de fondos federales que habían llegado a Vladivostok.

Miklushevski obtuvo una amplia votación, que no sorprendió a nadie. Prometió que la lucha contra la corrupción y la transparencia serían prioritarias en su mandato. Declaró a la prensa: “Tenemos que basar nuestro desarrollo a largo plazo en los recursos científicos y en la educación que tenemos a nuestra disposición, sobre todo en la rama de la Academia de las Ciencias de la Universidad Federal del Lejano Oriente”.

“La cumbre de la APEC tendrá un impacto directo en el desarrollo a largo plazo de Vladivostok”, declaro Mijlushevski a Rusia Hoy. “Los casi 7.000 millones de dólares de financiación federal mejorarán la infraestructura, y su falta supone una barrera a la inversión. También colocará a Vladivostok en el mapa mundial. No podemos perder esta oportunidad”. Dentro del marco de la cumbre de líderes de la APEC que tendrá lugar a principios de septiembre en Vladivostok se tratará el desarrollo de las áreas remotas .

“Es un buen administrador y no está vinculado a ningún negocio local”, dijo Avchenko. “Pero dudo de que un individuo pueda cambiar algo en el actual sistema político de Rusia. Tienen que cambiar muchas cosas en la economía, las leyes y especialmente en la aplicación de las leyes”.

“Aunque definitivamente tengo una sensación de pérdida de potencial en relación al desarrollo de Vladivostok, sobre todo en las últimas dos décadas”, continuó. “Esto atañe a la economía, a la vida cultural y la calidad de vida. Espero que dejemos de perder población y que nos demos cuenta del enorme potencial que hemos heredado. Solo el tiempo dirá lo justificadas que están mis esperanzas”.

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