Homosexualidad ilegal

Foto de Itar Tass

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El Parlamento de San Petersburgo ha aprobado en una tercera lectura el polémico proyecto de ley en el que se incluye una multa de hasta un millón de rublos por la propaganda homosexual y pedófila entre los menores de edad.

Después de la firma del documento por el gobernador, Gueorgui Poltavchenko, los autores tienen la intención de llevar a cabo una iniciativa legislativa similar a la de la Duma del Estado. El proyecto de ley ha levantado una ola de debate público en el mismo San Petersburgo y más allá.  Los opositores se quejan del carácter discriminatorio de la ley y de la abstracta definición de "propaganda"; los partidarios, por el contrario, consideran que esta decisión "servirá en beneficio de la moral pública".

Andréi Kuráyev, archidiácono de la Iglesia ortodoxa rusa y blogger

“El objetivo de la ley consiste en declarar una postura a favor de la moral mayoritaria y proteger a los niños de una influencia perjudicial [de las minorías sexuales]. Si vivimos en un país democrático, entonces, la opinión de la mayoría, naturalmente, deberá respetarse.  En la ley se trata de la propaganda de este tipo de ideas, de su imposición. [Existe la posibilidad de que se de un abuso de la ley], pero se puede abusar de cualquier ley. Sin embargo, esto no es motivo para no aprobarla. En Rusia, por ejemplo, los policías de tráfico abusan de las normas de circulación, ponen señales en lugares equivocados, y después ponen multas. Pero esto no es motivo para anular las reglas de circulación en absoluto”.

Gulnara Sultánova, activista de la organización por la lucha de los derechos de las minorías sexuales en San Petersburgo LGBT

“Esta ley no está dirigida a la defensa de los menores, al contrario, puede agravar la situación. Por una parte, puede reforzar el crecimiento de la homofobia, por ejemplo en las escuelas, y esto puede conllevar el acoso de los representantes de las minorías sexuales, y a su vez, puede provocar el aumento de suicidios entre adolescentes bajo presión de una mayoría “normal”, pues los niños son muy susceptibles. En otras palabras, esta ley deja las manos libres a los homófobos (e incluso persigue a los representantes de las minorías sexuales). Además, introduce la censura: sus víctimas llegarán a ser no solo las minorías sexuales, sino también los medios de comunicación, que pueden escribir sobre esto y luego ser multados.  Los juristas critican la ley en cuanto a que en ella no aparece registrado el concepto de crimen ni lo que representa la propaganda homosexual entre los menores. Se trata de un concepto confuso. Por lo tanto, ningún tipo de protección de las minorías sexuales contra la discriminación se puede considerar como propaganda".

Valentín Guefter, director del Instituto de Derechos Humanos

En primer lugar, quisiera señalar que esta no es una ley contra la pedofilia y no tiene nada que ver con la pedofilia. Es un cierto cambio de postura en la opinión pública, que mezcla la propaganda de las formas del comportamiento de género, que no están prohibidas por la ley, con la propaganda de acciones criminales contra los menores de edad, que sí están prohibidas. Y si no está prohibido por la ley federal, yo no entiendo muy bien por qué es necesario introducir estas normas en las regiones, en las que de forma tan vaga se sobreentiende como propaganda cualquier cosa, hasta las obras literarias, de cine o de teatro. Se puede trazar una analogía, por ejemplo, con los símbolos nazis. Si tenemos en cuenta las tradiciones de nuestro país, la historia, hay algunas restricciones de propaganda en el orden administrativo. Pero está específicamente previsto que no se refiere a obras artísticas, o a trabajos científicos. Es decir, el legislador, incluso en la esfera más dolorosa y vulnerable que recordamos, entiende que no hace falta introducir una prohibición tan infundadamente en este ámbito. En el caso de la propaganda homosexual, estamos siendo testigos de la tendencia opuesta."

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