Doctorados: qué ha cambiado en Rusia

Foto de RUDN

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El 17 de noviembre del pasado año 2011 en la página web del periódico Izvestia aparecía un artículo sobre la decisión del Ministerio de Educación y Ciencia de introducir reformas en los títulos académicos rusos. Según informaba Izvestia, la directora del Departamento de Personal Científico y Pedagógico del Ministerio, Yelena Nechaeva, comunicó los planes de eliminación del primer ciclo de los doctorados en los próximos dos años. Hemos hablado sobre esta reforma con el responsable de la adhesión de Rusia al Plan Bolonia en el 2003, el exministro de Educación ruso y actual rector de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos, Vladímir Filippov.

La nueva reforma de los ciclos académicos ¿es continuación de la reforma llevada a cabo bajo su dirección en el 2003?

Este tipo de cambios en Rusia no son más que fruto de un proceso natural. Rusia se ha adherido al Proceso de Bolonia, en el que participan ya 49 países europeos, y también diversos países de la CEI (Comunidad de Estados Independientes). Este es el único sistema para preparar licenciados e investigadores. Sin embargo no tiene solamente dos niveles, sino tres: carrera trienal, máster y doctorado. El doctorado en el extranjero se llama simplemente PhD (Philosophiae Doctor). Rusia comenzó este proceso de cambio ya en 2003, cuando se unió al Plan Bolonia, y ahora es preciso llevarlo a cabo.

¿Significa esto que el título de “candidato” dejará de existir?

Rusia tiene, desde hace decenios, su propio sistema para la preparación y cualificación de personal científico e investigador: se distingue entre un doctor de “primer ciclo” (кандидат наук, literalmente, “candidato de ciencias”) y un doctor de “segundo nivel” (доктор наук). Nuestro objetivo no es abolir lo uno ni lo otro, sino hacer que nuestros diplomas de «candidato» se equiparen, de una vez por todas, tanto desde el punto de vista práctico como jurídico, al grado de PhD o doctorado. En la práctica, esto ya se ha llevado a cabo en muchas especialidades (matemáticas, física, química); queda hacer lo mismo para las facultades socio-económicas y de humanidades, donde a menudo hay cursos demasiado numerosos y mal organizados. Por el contrario, en lo que respecta al grado de doctor, hasta ahora ningún país europeo nos ha propuesto modificarlo. Simplemente, queremos que el grado de «candidato» sea conocido y reconocido internacionalmente como equivalente al PhD. Esto va en el interés de nuestros estudiantes.

¿Qué ventajas tiene este nuevo sistema?

Se podrán beneficiar de él una gran mayoría de personas en un mundo como el actual, de globalización y contactos internacionales. Sabemos que los intercambios de estudiantes son muy útiles, y es importante que a nuestros chicos se les reconozca el título de doctorado obtenido en el extranjero cuando vuelven a casa, y viceversa. En estas circunstancias, tenemos que crear un sistema de convalidación fácil y automática de títulos y documentos universitarios. Esta es una tendencia mundial, reconocida por la comunidad internacional. En el 2009, en la conferencia mundial de la Unesco sobre enseñanza universitaria en París, donde estaban presentes más de 180 países de todo el mundo, se dijo que se armonizarían todos los sistemas universitarios basándose en una estructura análoga a la del Plan Bolonia: carrera trienal, máster y doctorado. Si Rusia no sigue este camino, se aislará del resto del mundo. Por ello, no hay alternativas. Hoy en día, muchos países, incluida China y los países CEI han empezado a enviar a sus estudiantes solo a aquellas universidades donde se puede obtener este grado de PhD, e incluso en China entienden que solo podrán abrirse paso si consiguen el doctorado.

Para conseguir este objetivo, ¿de qué modo habrá que reformar nuestro sistema?

Para adecuarse al sistema internacional es preciso conocer bien las particularidades de cada país. Por ejemplo, por lo que respecta al sistema “trienal + máster”, en Rusia se ha mantenido la duración de “4+2” años, a pesar de que en la mayor parte de los países se haya pasado a “3+2”. Hemos demostrado ante nuestros colegas, ministros de Educación de otros países, que para nosotros es necesario este “4+2”, ya que en otros países la formación escolar dura entre 12 y 13 años, mientras que en Rusia son 11. Ahora tenemos la oportunidad de introducir cambios específicos en nuestros cursos del doctorado de investigación, para que nuestro grado de “candidato de ciencias” sea completamente equivalente al PhD. Ahora mismo, el Ministerio de Educación y Ciencia ha implementado cursos de doctorado de cuatro años de duración.

Con el tiempo, será preciso realizar más cambios. Por lo que respecta a la la estructura, podríamos hacer que no hubiese más exámenes para los doctorandos, no como ahora, que deben aprobar el examen de lengua extranjera, el de historia y filosofía y un gran examen, muy duro, relativo a la especialización elegida. Este examen se puede subdividir en seis-siete pruebas que se podrán realizar cada semestre, como hacen en los países occidentales. Sin embargo, lo más importante es la calidad de las publicaciones. Es necesario hacer que las principales publicaciones aparezcan no solo en la lista de revistas científicas aprobada por la VAK (autoridad para la certificación de títulos académicos), sino también en las mejores revistas internacionales conocidas en todo el mundo. Esto, entre otras cosas, aumentará el prestigio de la ciencia rusa, les dará publicidad a nuestros investigadores, permitirá que muchas más personas escriban en inglés, etcétera. Y además, será un gran indicador de la calidad y autenticidad del trabajo. De este modo, cumpliremos todos los requisitos.

En el extranjero, el PhD es equivalente al doctorado de investigación. Después de la reforma ¿tendremos dos grados de doctor, el “suyo” y el “nuestro”?

El PhD es “Doctor en Filosofía”, esta es simplemente la antigua denominación. Aquí en Rusia tendremos el grado de PhD y después el de “doctor de investigación”. Y aún más, después tendremos también el grado de doctor académico. Para aquellos que ya han obtenido el PhD y quieren emprender la carrera científica, nuestro doctorado de segundo nivel es un estímulo para crecer. En Rusia, sin el título de doctor no es posible dedicarse a la enseñanza, y además, el sueldo de un doctor de segundo nivel es un 40-50% más alto que el de un “candidato”. Por otra parte, los que poseen la cualificación de doctor tienen más ventajas en las posibilidades de trabajo en el extranjero que aquellos que tienen solo el PhD. Según las estadísticas, en Rusia solo el 10% de los que han completado la primera parte del doctorado llegan también a la segunda; esta proporción debe mantenerse. Además, en otros países también hay un segundo grado, más alto que el PhD.

¿Por qué no se han realizado al mismo tiempo los cambios en el doctorado y en los periodos de licenciatura trienal y máster?

En primer lugar, porque en aquel momento estaba por una parte el Ministerio de Educación, y, por otra, una entidad diferente que gestionaba la investigación. Ahora, por el contrario, tenemos un Ministerio de Educación y Ciencia, y ha sido posible realizar estos cambios. Además, en segundo lugar, ha sido difícil realizar tan rápidamente un cambio definitivo y se ha hecho necesario favorecer antes de nada un paso adecuado al sistema “trienal- máster” y elaborar la nueva normativa. Para estas cosas han hecho falta muchas energías y mucho tiempo. La fecha para el cambio definitivo se ha tenido que posponer dos veces, pero ahora, desde el 1 de septiembre de 2011, todo el sistema universitario ruso ha pasado a este sistema de 3+2, y podemos empezar a pensar en el siguiente paso.

¿Serán fácilmente convalidables en Rusia también los títulos extranjeros?

 

Cuando nuestros chicos vuelven después de un periodo de estudios en el extranjero, esto no se les tenía en cuenta en el mercado laboral, ni siquiera después del máster. Ahora mismo, en Rusia no se permite que accedan al máster estudiantes diplomados en un país extranjero, ya que allí han cursado solo tres años de estudio, mientras que aquí es obligatorio terminar los cuatro años de la carrera. En China el primer ciclo de las carreras es de cuatro años, pero tendría que haber un acuerdo a nivel estatal. Para esto, nuestros estudiantes casi siempre tratan de cursar paralelamente también la licenciatura rusa. Por el contrario, si obtienen el título de PhD, es suficiente una decisión de la VAK para poder convalidar el título de “candidato”, pero solo si los sistemas universitarios tienen la misma duración.

¿Cuál es la reacción de la patronal ante este proceso de cambio?

Obviamente, por ahora todavía muestran desconfianza. Aún no se han elaborado los estándares que determinen cuáles serán las posibilidades laborales para los respectivos grados académicos. Ahora mismo esta normativa está en proceso de elaboración en todos los Ministerios. En los países occidentales hacen un máster entre un 20% y un 30% de todos los diplomados en las carreras trienales, mientras que en Rusia llegan al 70-80%: esto supone una enorme pérdida de tiempo y energías, pero muchos diplomados temen no encontrar trabajo de otro modo, tienen miedo de que no se les reconozca el diploma de la carrera trienal. En definitiva, el país pierde millones, las personas pierden tiempo, y después, en el mundo laboral, ocupan puestos para los que no les sirve de nada el título del máster.

¿No provocarán estas reformas la enésima fuga de cerebros?

Obviamente, sería posible cerrar las fronteras y no dejar salir a nadie y que desarrollasen aquí su carrera, pero esto no llevaría a ningún sitio. Para conservar nuestros recursos humanos, debemos permitir que los investigadores tengan una vida digna: hace falta pagar sueldos decentes, proporcionar alojamiento a los jóvenes y, lo más importante, invertir en la adquisición de equipos modernos, de otro modo nos quedaremos por detrás del resto del mundo. Los jóvenes se van no solo porque los sueldos son bajos, sino también porque fuera tienen material y las posibilidades que aquí faltan.

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