La calidad de las leyes

Foto de Kommersant

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La corresponsal de RBTH conversó con el delegado de Derechos Humanos en la Federación de Rusia Vladímir Lukin sobre las protestas callejeras, sobre Solzhenitsin y sobre los derechos de las minorías sexuales.

Vladímir Lukín eligió un momento simbólico para presentar su informe anual: el día de las elecciones presidenciales. RBTH pudo conocer el contenido del informe y conocer qué lugar ocupan en él las cuestiones políticas.

Voy a empezar citando textualmente sus palabras: “Si todo estuviera en orden en Rusia en lo que se refiere a derechos humanos, el delegado no tendría nada que hacer”. ¿Hahabidomuchotrabajoesteaño?

Todo esto, - dice, mientras coloca en la mesa un pesado tomo encuadernado-. Elinformesecomponede 156 páginas. Hay otro anexo casi del mismo volumen en que aparece a quién escribimos, las respuestas que obtuvimos, las diferentes solicitudes, quejas sobre el cambio de decisiones judiciales, etc. Los informes, normalmente los componemos de la siguiente manera: tomamos los artículos de la Constitución de la Federación de Rusia donde se habla de los derechos y libertades de los ciudadanos y los seleccionamos por puntos, según lo más significativo que haya ocurrido en el año. Lo primero es la legislación, ya que el trabajo legislativo se hace en base a la Constitución. Lo segundo, y más importante, es la aplicación de la ley. Pues como se sabe, puede haber unas leyes maravillosas, pero su aplicación deja mucho que desear. No en vano, ya en la época zarista decían: "En Rusia hay unas leyes horribles, en parte compensadas por su horrible ejecución”. Actualmente las leyes no son siempre horribles, pero por desgracia, no siempre se cumplen ni ejecutan, por decirlo suavemente. La proporción entre la calidad de las leyes y su aplicación, de momento cae a favor de la ley.

¿Qué es de lo que más se han quejado?


Si hablamos de la distribución del contenido de las quejas, entonces, la mayor proporción, del orden de un 58%, está relacionada con la conculcación de los derechos personales del ciudadano. A su vez, dentro de esta categoría, la gran mayoría de las quejas está relacionada con los derechos de defensa judicial y de un justo juicio. Una de cada cuatro quejas está relacionada con la violación de los derechos sociales del ciudadano. Este año, la cantidad de ciudadanos que se quejan por la violación de sus derechos económicos ha disminuido.


A juzgar por el “tormentoso” final de año, ¿se puede incluso pronosticar que habrá un aumento de las quejas sobre infracción de los derechos y libertades políticas?

La cifra ha sido estable a lo largo de todo el año, del orden del 1,8% de la cifra general de quejas, aunque aumentó en un 0,6% en comparación con el año 2010.


¿Y las concentraciones de la plaza Bolótnaya y de la avenida Sájarov y otros mítines de la oposición? ¿Participóenlas protestas encalidaddeobservador?


Llegamos a un acuerdo con la policía moscovita para que llevara a cabo una observación sistemática de los mítines y las manifestaciones. Hastaahora, estetrabajohatraídobuenosresultados. Antes de cada gran manifestación nos encontramos con la dirección del ministerio del Interior y discutimos todos los detalles de la realización de las concentraciones.


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Protestas

Quiero decir que la calidad democrática de las manifestaciones masivas que empezaron en diciembre me despierta cierto sentimiento de orgullo e incluso de patriotismo. De profesión soy especialista en política internacional, observo los asuntos internacionales y comparo cómo se desarrollan este tipo de manifestaciones en otros países democráticos a un lado y otro del Atlántico. Aquí, la gente y la policía se comporta de una manera organizada, civilizada, correcta. Esperoqueasí sigasiendoenadelante.

¿Puede ser que allí sean más libres y valientes?


La valentía de las masas tiene dos caras. A veces se comporta llegando a extremos serios. Uno de los derechos fundamentales de la persona es el derecho a la vida.


Y la valentía de las masas entra en contradicción con este derecho. Por eso, el quehacer de la policía y el de los organizadores consiste en unir los dos derechos: el derecho a la vida y el derecho a la libre expresión. Demomentolohemosconseguido.


El código histórico de Rusia es aproximadamente como sigue: el descontento hacia el poder desencadena protestas que toman formas violentas. Entonces, o hay una represión de gran cantidad de gente que desemboca en numerosas víctimas, o se reprime al poder y la revolución tiene consecuencias colosales. Hay que salir definitivamente de esta “rueda roja” como decía Alexánder Solzhenitsin.


Yo no estoy de acuerdo con la gente que intenta analizar la situación actual de Rusia desde el punto de vista histórico. Sí, hay que tenerlo en cuenta. Sí, hay que estrujarelpasado, comprenderlo. Pero la historia no es el único factor de desarrollo del país. Aparecennuevaspersonas. Ya lashemosvisto. Estas se comportan de una manera completamente distinta a como se comportaban los ciudadanos agotados tras la guerra de 1917. Aquellos tenían una psicología completamente diferente.

¿Por qué cree usted, que le fue tan difícil al poder y a la oposición ponerse de acuerdo sobre dónde tendrían lugar los mítines?

 Tenemos una ley sobre las manifestaciones masivas, mítines y protestas. Esta ley es indicativa, no hace falta ningún permiso para el desarrollo de las manifestaciones. Pero el poder debe conocer las intenciones de las personas para proporcionar seguridad. Aquí empiezan los problemas, empieza la lucha de a ver quién es el primero en “empujar” y tomar sitio. No se puede eliminar la política... de la política. Nuestros dirigentes entienden que es indispensable modernizarla. Actualmente, nuestro poder y oposición (aunque no sólo en Rusia) están afectados por enfermedades crónicas. La oposición refunfuña constantemente, y se le culpa por su inocencia, por su desconocimiento de la vida, o por su déficit de patriotismo. Lo cierto es que laoposiciónsufreenfermedadesinfantiles. Para ella cada actuación es una como cruzada que arrastra un halo de indignación moral. Ante esto, la mejor manera de curar esta enfermedad es el diálogo sobre cuestiones de fondo. Es difícil y no siempre exitoso. No está exento de subterfugios e intrigas políticas, pero será un diálogo. Este es el principio de la democracia, el principio de la modernización de nuestro sistema político. El Instituto para la Defensa del Pueblo, con todas sus imperfecciones, se esfuerza por llevar a cabo este diálogo.

Volvamos al informe, en los blogs escriben que usted apoya las manifestaciones de las minorías sexuales y defiende a los homosexuales.


No represento a un defensor de las minorías sexuales, pero soy un defensor de la ley. Defensor de los ciudadanos que tienen, digamos, una orientación sexual diferente a la mía, de esos ciudadanos, y de todos nosotros, ya que en Rusia las orientaciones sexuales no son un delito penal. Estoy obligado a defender sus derechos humanos como defensor del Pueblo. Estos ciudadanos pueden expresar su punto de vista, pueden pedir un espacio para sus actuaciones. Otro asunto es dónde acaban sus derechos y dónde empieza la actividad agresiva de reclamo de los mismos. Esto es objeto de investigación.Y además, yo, por ejemplo, estaría sobremanera sorprendido si los partidarios de la orientación sexual tradicional organizaran una manifestación como demostración de sus preferencias sexuales y dudo que interpretara esto como una defensa de sus derechos. 

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