Grandes esperanzas puestas en la cumbre de Vladivostok

Construcción de un puente en Vladivostok antes de la cumbre de la APEC en 2012. Fuente: ITAR-TASS

Construcción de un puente en Vladivostok antes de la cumbre de la APEC en 2012. Fuente: ITAR-TASS

En preparación para su presidencia de la cumbre de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), Rusia está haciendo mucho más que construir recintos en Vladivostok. La principal prioridad para los representantes del gobierno y las empresas es que el desarrollo de Siberia y el extremo este del país alcance el dinámico nivel del conjunto Asia Pacífico.

Este año Rusia va a presidir por primera vez una cumbre de Cooperación Económica Asia Pacífico. Este prestigioso foro reúne a 21 países que representan un 40% de la población mundial y un 54% del PIB mundial y será celebrado en Vladivostok a principios de septiembre de 2012.

 

En cierta medida, la razón de acoger una cumbre de la APEC en Vladivostok (una idea que fue sugerida por Vladímir Putin en 2007) era convertirla en una ciudad moderna, y, a la vez, afianzarse en la región de Asia Pacífico, que vive un dinámico crecimiento.

 

Como parte de los preparativos, se tuvo que construir un complejo arquitectónico en la isla Russki: estos edificios serán cedidos posteriormente a la universidad local. La isla será conectada a tierra firme mediante un enorme puente, mientras que dos puentes más serán construidos para conectar otras islas más pequeñas con el aeropuerto. Además, se edificarán nuevas infraestructuras dentro del área urbana. Rusia destinará 22.000 millones de dólares a estos proyectos; de estos, el 40% proviene de los presupuestos estatales, mientras que el resto será financiado por empresas, aunque la mayor parte de ellas son propiedad del Estado.

 

Pero, a pesar de la enorme inversión y el atento seguimiento de los principales agentes estatales, el proyecto lleva un retraso considerable. Por ejemplo, en teoría el puente a la isla Russki tendría que haberse completado el año pasado, pero a principios de marzo la construcción todavía estaba lejos de concluir: solo estaba listo medio kilómetro de los 3 totales del puente.

 

Aunque es necesario completar las obras en Vladivostok, no es en absoluto la única condición necesaria para asegurar que la cumbre de la APEC sea fructífera. “A todos los que hablan sobre si es necesario o no construir un puente a la isla Russki, o sobre quién robó qué, les diría que se olvidan de lo más importante: esta es la primera vez que somos anfitriones de la cumbre de una organismo tan importante como la APEC. Esto no sólo significa que tenemos que lucirnos con edificios y una organización eficiente, sino también que el alto nivel del programa de la cumbre y las iniciativas van a suponer un avance para nuestro país”, afirmó el funcionario responsable de la preparación de la agenda de la cumbre.

 

Tal y como viene siendo habitual, el país que preside la APEC declara las prioridades de su presidencia con antelación. El presidente Medvédev, subrayó las de Rusia en la reunión de la organización que tuvo lugar en Hawaii el pasado noviembre. Son cuatro: la primera está relacionada la liberalización del comercio y de las inversiones, junto con la integración económica regional. La segunda, el fortalecimiento de la seguridad alimentaria. La tercera consiste en la construcción de redes de transporte y de logística seguras. Y finalmente, la cooperación para estimular la innovación. Al mismo tiempo, un objetivo de Moscú es alinear las prioridades de la APEC con los objetivos de desarrollo de Rusia, sobre todo el el extremo oriente y en Siberia, según han declarado los responsables del proyecto.

 

El Consejo Asesor de Negocios de APEC (ABAC, por sus siglas en inglés) desempeña un papel clave a la hora de definir como propuestas específicas las prioridades generales. A nivel formal, ABAC es un cuerpo asesor, pero es el proceso de discusión del consejo cuando en realidad se formulan las recomendaciones. Una lista final de las mismas se envía a los jefes de Estado en cada cumbre en forma de carta. Rusia está representada en ABAC por el presidente de VTB, Andréi Kostin, el director de Basic Element, Oleg Deripaska y el director de Summa Group, Ziyavudim Magomédov, que este año preside ABAC.

 

El proyecto de ABAC de mayor renombre es la idea de crear un fondo que se dedique a intercambiar tecnología clave, eliminar las trabas administrativas para su uso, y proteger la propiedad intelectual. Según Leila Memedzade, directora ejecutiva de ABAC y vicepresidenta de Summa, “esto convertiría al fondo en una herramienta civilizada para ayudar a las naciones en desarrollo a asegurar un acceso no discriminatorio a la tecnología, al mismo tiempo que estimula a los países desarrollados a ayudar a las economías más débiles y a equilibrar las desigualdades regionales”.

 

Aunque Occidente no está contento con esta idea, que podría dar a Rusia acceso a tecnología punta. En la reunión de APEC de febrero, celebrada en Hong Kong, los representantes de las economías desarrolladas criticaron esta idea, sobre todo EE UU. Sin embargo, los miembros de la delegación rusa esperan obtener la aprobación de la propuesta por parte de ABAC, aunque sea modificando su forma. En estos momentos, Rusia sugiere el lanzamiento de una plataforma de colaboración para tratar el asunto del intercambio de tecnología entre los países de la APEC, limitando el nuevo centro a un nivel nacional y con un capital de unos 10.000 millones de dólares.

 

Además, otra iniciativa sería la de impulsar un tipo de construcción respetuoso con el medio ambiente. En opinión de Memedzade, este asunto es especialmente urgente para Rusia, especialmente en su parte oriental. “A diferencia de los EE UU y muchos otros países, no tenemos ni la regulación técnica ni la normativa medioambiental necesarias. Y lo más importante, nos falta un sistema de incentivos fiscales para potenciar el uso de las nuevas tecnologías en la construcción urbana. Por ejemplo, en los EE UU, los que se compran un apartamento en un edificio ecológico pagan unos impuestos de propiedad más bajos, y, aunque esas viviendas sean más caras, esta medida supone un incentivo tanto para los constructores como para los compradores”, afirmó Mamedzade.

 

La tercera iniciativa de Rusia en el marco de la ABAC es la creación de un sistema de intercambio de información sobre los precios de los alimentos en la zona APEC, lo que mejoraría la seguridad alimentaria y la transparencia de este mercado. Según Mamedzade, estas medidas permitirían que Rusia afianzase su posición como uno de los principales exportadores de alimentos a los mercados asiáticos.

 

Finalmente, la iniciativa que probablemente reviste la mayor importancia para Rusia antes de la cumbre es un estudio sobre los mejores sistemas de los países APEC en el ámbito del transporte. Según Magomédov, Rusia se ha propuesto la creación de un grupo especial de trabajo dedicado al desarrollo de infraestructuras. El que una parte del flujo de mercancías entre Europa y Asia se transfiriese al territorio ruso no solo proporcionaría una buena oportunidad para conectar de modo más eficiente el extremo oriental y la región de Siberia con el territorio europeo de Rusia, sino que para las compañías nacionales también significaría obtener unos ingresos de 50.000 millones de dólares anuales. Sin embargo, estos grandiosos proyectos se ven obstaculizados por el irregular estado de la infraestructura de transportes rusa.

 

Según un estudio sobre la cadena de suministros en la zona APEC, llevado a cabo por la Escuela Superior de Negocios Marshall de la Universidad de California del Sur, Rusia se sitúa casi al final de la lista de los 21 países APEC a juzgar por los indicadores logísticos. Queda en el último puesto por agilidad en las operaciones de comercio exterior, y muy cerca del último en la valoración general del funcionamiento del sistema logístico, sólo por encima de Papúa Nueva Guinea. Un estudio del Centro de Estudios Logísticos de Hong Kong arroja resultados similares, y critica a Rusia por su burocracia y corrupción, el monopolio, las numerosas barreras para el comercio, los incómodos servicios de aduana y sus complejas normativas, que en su conjunto obstaculizan el comercio.

 

Por tanto, la cooperación con la APEC ayudará a Rusia a desarrollar avances en todos los campos de la industria; también la ayudará a integrarse en la región de Asia Pacífico, que debería convertirse en una de las fuerzas impulsoras del desarrollo del extremo este de Rusia. Este es el único modo de transformar esta región económicamente desfavorecida en un territorio próspero que pueda atraer población residente.

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