La Casa Central del Artista

La Casa Central del Artista. Foto de Anna Astájova

La Casa Central del Artista. Foto de Anna Astájova

¿En qué estado se encuentra el arte en Rusia? Esta pregunta hace referencia a diversos aspectos: la presencia de artistas de talento, los lugares de exposición, los canales de comunicación entre artistas y compradores, el interés del público, las inversiones y la financiación. Es posible aclarar algo la situación si analizamos un ejemplo concreto: la Casa Central del Artista (CCA).

¿Qué es la CCA?


La Casa Central del Artista, pertenece a la Confederación Internacional de Uniones de Artistas, y es el mayor recinto para exposiciones de Rusia. La idea de su creación apareció por primera vez en 1956. Inicialmente estaba previsto construir dos edificios, uno para la Unión de los Artistas de la URSS y otro para la galería Tretiakov. Finalmente, se decidió unirlos. Las obras empezaron en 1965 y la inauguración tuvo lugar en noviembre de 1979.   

Poco después llegaron “los años dorados” de la CCA. En los años 80 y principios de los 90, se organizaron una serie de exposiciones de artistas de renombre internacional, figuras como Cartier-Bresson, Günter Uecker, Francis Bacon, Giorgio Morandi y Jannis Kounnelis, Robert Rauschenberg, James Rosenquist, Salvador Dalí, Jean Tinguely, Yves Saint-Laurent y Rufino Tamayo.   

A principios del milenio, la actividad de la CCA empezó a tomar una nueva dirección. El lugar pasó a convertirse en un recinto donde se organizan eventos internacionales. Tuvo lugar la Feria Internacional de Arte Moderno Art Moscú, la Feria Internacional del Libro de Ficción de No Ficción Non/fiction, el Festival Internacional Abierto del Libro, la bienal de diseño gráfico y el salón de antigüedades. También la Feria de Regalos de Navidad y algunos festivales de proyectos arquitectónicos. Entre las exposiciones de renombre internacional, sólo cabe destacar la del escultor Tony Cragg en 2005.   

En 2008 se intentó reformar el recinto en profundidad. Si el proyecto encargado a Norman Foster hubiera sido aprobado la CCA se habría convertido en un complejo multifuncional situado en un edificio cuyo exterior recordaba a una naranja. Pero la sociedad protestó contra el proyecto. Debido a las numerosas manifestaciones, se decidió conservar el antiguo edificio, lo que es positivo. Sin embargo no obtuvo la inyección financiera que hubiera podido conseguir con su reconstrucción, y ésta es la parte desagradable del asunto. A los que conocen bien la CCA, les sigue pareciendo tan agradable y familiar como una vieja casa de abuela, pero los visitantes que ven el edificio por primera vez, se dan cuenta inmediatamente de la necesidad de una reforma.  

La Casa Central del Artista

Visitas anuales: 1.000.000 personas, aproximadamente

Superficie de exposición: 9.000 m²

Número de salas de exposición: 27

Superficie de las salas de exposición: de 50 m² a 2.000 m²

Número de exposiciones al año: más de 300

Sala de cine y conciertos: 600 butacas

Centro de prensa: 60 plazas

Aparcamiento: más de 500 plazas


¿Quién es Cristina?  


Cristina Steinbrecher es la nueva directora artística de la CCA. Además, es directora artística de la feria Art Moscú y directora ejecutiva del premio del arte contemporáneo Innovación. Ha nacido en Kazajistán, en una familia de origen alemán, y se mudó con ellos a Colonia cuando tenía ocho años. Sin embargo, Cristina nunca perdió su relación con Rusia. En primer lugar, el ruso siguió siendo el primer idioma dentro de la familia y, además iba a visitar a sus parientes rusos todos los años.  

En un primer momento Cristina no se especializó en arte. Primero hizo un MBA en Maastricht, luego pasó un año en París buscando su vocación y más tarde se decantó por un máster en arte en la Universidad de Manchester, lo que le ayudó a establecer una relación de cooperación con un coleccionista ruso. Casi todos los meses iba a Moscú por trabajo, por eso al recibir la propuesta de trabajar en Rusia, un traslado a la capital rusa no le pilló por sorpresa.  

Cristina es directora artística de la CCA desde noviembre de 2011, y en enero de 2012 empezó el proyecto ART24, encaminado a modernizar este recinto de exposiciones.    

Sueños sobre un futuro brillante con el proyecto ART24  


El proyecto ART24 se basa en tres aspectos fundamentales. Según la idea de Cristina, el vestíbulo del edificio tiene que convertirse en una plataforma para el arte contemporáneo. “Todos los que vienen a la CCA entran por el vestíbulo. Es algo imposible de evitar ya que no hay más entradas. Por lo tanto, hay que presentar el arte contemporáneo en este espacio, darlo a conocer a cualquier grupo de personas, independientemente de sus gustos y edad”, explica Cristina.  

El segundo eslabón hace referencia a la organización de exposiciones de artistas jóvenes junto a artistas de generaciones anteriores. Cristina no está de acuerdo en calificarlos de conservadores. “Puede que hayan sido un poco olvidados, pero siguen creando obras magníficas”, dice. Se escogen las parejas de pintores según la siguiente estrategia: el artista joven elige a un “oponente” de la generación anterior con el que le gustaría crear un diálogo basado en el contraste o en los rasgos comunes. “No todos los artistas se llevan bien entre sí, así que es mejor preguntar con quién les gustaría emparejarse”, explica Cristina.  

El tercer componente del proyecto es el desarrollo del espacio situado bajo los soportales del edificio, accesible las 24 del día y es de donde proviene el nombre del proyecto, ART24. "El Parque de las Artes que rodea la CCA es una zona de ocio importante en Moscú, así que queremos que la gente tenga cosas que hacer y ver aquí. Por ejemplo, tenemos una bonita vista del río, así que ¿por qué no acondicionar el espacio y poner bancos en los que la gente pueda sentarse a leer?"  

Además, la CCA tiene la intención de no quedarse atrás respecto a las tendencias internacionales y pretende ser algo más que un mero centro de exposiciones y convertirse en un centro de formación y entretenimiento. Es decir, las conferencias y las sesiones de cine pasarán a convertirse en una parte indispensable de su actividad.   

En ART24 sólo participan artistas rusos, pero ello no tiene nada que ver con la idea del proyecto. Para atraer nombres internacionales hay que disponer de un presupuesto del que la CCA carece por el momento. A la pregunta de cómo se organiza la financiación, Cristina responde: "El pago de las entradas nos garantiza el mínimo imprescindible para el mantenimiento del edificio, la creación de carteles publicitarios e invitaciones para la prensa. Busco el resto dirigiéndome a todo el mundo, empezando por las empresas del sector de la automoción y terminando por las de sanidad. Hablo con ellos y les propongo destinar ciertas partidas al apoyo de los jóvenes artistas”.   

Galerías en Rusia

En Rusia hay entre 400-450 galerías de arte

En Moscú hay alrededor de 200 y en San Petersburgo unas 80

184 se dedican al arte contemporáneo

108 de ellas se encuentran en Moscú

Hay alrededor de 5.000 distribuidores especializados en arte

Inversiones en arte dentro de Rusia  


Sería interesante comprobar hasta qué punto están desarrolladas las inversiones en arte en Rusia.   

Aunque los fondos de inversión rusos pueden invertir legalmente en objetos artísticos desde enero de 2010, nadie se se ha precipitado a hacerlo todavía. El valor nominal de una acción (el valor de la propiedad para obtener una acción en la inversión a la hora de formar un fondo de inversiones) de estos fondos de inversiones no puede ser inferior a 500.000 rublos (16.700 dólares). Por lo tanto, los participantes en los fondos tienen que ser inversores de importancia. Estos fondos constituyen una novedad en Rusia. A pesar de la presencia de páginas web especializadas en inversiones en arte, no se puede decir que se haya generado un instrumento financiero de pleno derecho comprensible para los inversores. Estas inversiones son difíciles de estandarizar en el comercio bursátil para convertirlas en un producto de masas. Otro obstáculo es la ausencia de índices de rentabilidad; en Rusia uno tiene que basarse principalmente en las subastas, pero las casas de subastas son tan sólo ocho o diez en todo el país (en comparación, sólo en Colonia hay 4). Además, muchos inversores consideran que para hacer este tipo de inversiones hay que tener una formación especial en temas de arte, algo que limita automáticamente el número de los mismos. 

Otra particularidad de las inversiones en arte en Rusia es que se trata de un sector relativamente nuevo en el mercado, que sólo existe abiertamente desde hace veinte años. Es ahora cuando las personas físicas y los bancos se están acercando a este ámbito. Los rusos demuestran un interés creciente hacia el arte, considerándolo tanto un tipo de activo, como una fuente de beneficio indirecto, es decir, algo que da la posibilidad de entrar en un círculo social especial para crear las relaciones correspondientes. Todo esto da esperanzas. Todavía es pronto para decir que las inversiones en arte en Rusia no tienen futuro.

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