¿Quién es el ruso que besa mejor que nadie?

Сon ayuda del inmortal hit “Bésame mucho”, Consuelo Velázquez en su tiempo “besó a todo el mundo” y ya hace casi setenta años que en más de cien países iprocuran repetir su intento. Además, con idéntico celo se dedicaron a esto casi todos los monstruos del Olimpo musical. Los Beatles, Frank Sinatra, Kenny G., Andrea Bocelli, Elvis Presley… El milagro de un éxito musical se apoderó también de los estudios cinematográficos, conquistando Hollywood, lo que es aceptado como el principio de la fama mundial. El alma rusa no podía permanecer indiferente para con una de las canciones más amorosas del siglo veinte.

Rusia Hoy presenta las interpretaciones rusas más apasionadas de “Bésame mucho”. ¡Escuchen y dejen sus comentarios! ¡Y no se olviden de apretar “like” con las canciones que les gusten!

1. MARCHA MILITAR

     La sucesión de las cover-versiones rusas del legendario “Bésame mucho” ya en los lejanos años 50 fue iniciada por los cantantes soviéticos. El primero entre ellos fue el Conjunto Académico de canto y baile del Ejército Ruso “A.V.Alexándrov”, condecorado dos veces con la Bandera Roja. El conjunto artístico militar más grande de Rusia. Nació en los años 20 y por entonces era un grupito pequeño de no más de 12 personas. A los dos años esta cifra había crecido hasta trescientos.

    Consuelo Velázquez fue conquistada por la versión militar de su canción en la ejecución del Conjunto. Ocurrió esto durante la visita de la cantante a Moscú en calidad de miembro del jurado del Concurso Internacional “Chaikovski”. Según los testigos, Consuelo experimentó una auténtica conmoción cuando escuchó en el escenario la versión en tiempo de marcha de su “canción del corazón”, llamada ese día “popular de Cuba”.

    En la actualidad, el conjunto como siempre alegra no sólo el oído sino el ojo con las elegantes filas de los doscientos músicos militares en uniforme, con las tubas y las balalaikas en las manos. En el repertorio del conjunto hay más de dos mil obras. Estas son piezas de compositores nacionales, canciones y bailes populares, bailes de soldados, música de viento, obras clásicas de compositores rusos e internacionales, joyas de la música pop mundial. A propósito, lo importante, por lo que aman al coro de Alexandrov jóvenes y viejos, son las canciones del tiempo de la Gran Guerra Patria. Por eso precisamente las presentaciones del conjunto siempre se acompañan por salas colmadas y en ellas se lanzan a bailar tanto los empleados moscovitas como las abuelas de remotas aldeas, que hasta ahora conservan amorosamente los viejos discos de vinilo.

    2. GRITO-FREAK

      La actualidad musical rusa no se retrasa de sus antecesores soviéticos en su intento por crear una nueva lectura de la legendaria “Bésame mucho”. Algunos lo logran a cuenta de su propio colorido inicial. Así, por ejemplo, el cantante ruso Vitas asombró en 2008 a los fanáticos de México, Brasil y Argentina con su interpretación del propio cover. La idea surgió en vísperas de la gira del cantante por América del Sur. Tomando en cuenta lo específico de la voz y del repertorio de Vitas, nadie esperaba de él una variante precisamente de esta canción. El cantante ya para entonces tenía ganada la reputación de “creación extraterrestre” con “una voz irrealmente alta que no se somete a las esencias terrenas”.

      El proyecto musical de Vitas se conoció por el gran público en diciembre de 2000. Como enviado del milenio el cantante apareció inesperadamente en el ambiente musical ruso y despertó  el interés incluso del más exigente oyente por su manera de freak total. La abundancia de leyendas que acompañaron a Vitas en el curso de toda su carrera sería la envidia de la misma Lady GaGa. Hace diez años Vitas obligó a creer al admirado público que su voz penetrante, increíblemente alta se explica por la existencia de agallas o branquias, y que por esa causa no da reportajes y en general habla poco, sólo canta y más precisamente chilla de tal modo que, de nuevo por rumores, en las salas se rompen los vidrios, se curan las enfermedades incurables y los espectadores caen en desvanecimientos por el éxtasis. La imagen del hombre-anfibio se trocó en la imagen del extraterrestre, el “séptimo elemento”, una divinidad o simplemente un pequeño niño con la invariable mirada de un manático y los movimientos de un robot. A Vitas lo escuchan todos los melómanos, los amantes de lo original, los vampiros y los patriotas. Vitas es un intérprete que logra reunir estadios de fanáticos incluso tras las fronteras de Rusia y los países de la exUnión Soviética.

      Cuando estaba en el pico de su popularidad en los países asiáticos, Vitas conquistó el corazón de los fans de América Latina, que no tenían miedo de “tocar las altas notas” del clásico del género. Luego de esto el intérprete recibió la noticia de que en una galería de artes de Buenos Aires se había instaurado un busto del “famoso cantante ruso” (inscripción en el pedestal).

       3. GLAMOUR

        En los primeros años del milenio el tenor ruso Nikolai Baskov reinterpretó “Bésame Mucho” en ritmo de bolero. Nikolai ganó el concurso de jóvenes cantantes de ópera en el lejano 1998 pero, en lugar de encaminarse por el camino operístico trajo la ópera a los musicales. Desde 2000 él no dejó nunca más las pantallas y se convirtió en favorito de toda la población femenina del país, por cierto en su mayoría mayores de 40 años. Cultor de la naturalidad eslava, Nikolai relaboró conocidas obras folklóricas, lo que hasta ahora enternece a todas las abuelas, pero tampoco olvidó ser una parte sólida del escenario pop. En la actualidad, Baskov ha sido distinguido como “La voz de oro de Rusia”, aunque claramente no se empeña en conquistar la juventud.

        El oyente ruso amó su interpretación de “Bésame mucho” en dueto con Liudmila Gúrchenko, la famosa actriz del teatro, cine y la televisión. Convertida en la más popular actriz soviética de los años 50, Gúrchenko se ocupó de lleno de su carrera musical, como resultado de los cual lanzó varios discos como solista. Su dueto con Baskov en “Bésame mucho” hasta ahora se incluye en el terceto de las composiciones de Liudmila Gúrchenko favoritas por el público.

         4. BOYS BAND STYLE

          La popularidad del tema de los besos una vez más queda evidenciada por las boys-bandas rusas. Entre ellas se destaca KVATRO, una banda colocada a un costado del show-business. La historia del grupo comenzó en 2003, cuando cuatro “dulces” chicos ingresaron en la prestigiosa Academia de arte coral ”Svéshnikov”. El repertorio del equipo en lo fundamental está integrado por clásicos en una elaboración actual, romanzas o los éxitos de oro de la música soviética y extranjera. Pero la ficha principal del grupo es la cover-versión de la música pop contemporánea. Hay que reconocer que ellas se les dan muy bien y con una clara inclinación hacia América Latina.

          Los chicos del grupo KVATRO son criaturas del concurso de talentos en formato de reality-show “Cinco Estrellas”. Los admiradores, mejor dicho las admiradoras de los chicos aparecieron automáticamente y el que hayan no sólo retenido a las fans luego del show, sino también que aumentaran varias veces su número, es un reconocimiento a su talento y profesionalismo. Con  esto no es posible discutir ya que todos los participantes de este grupo tienen formación académica, lo que en los espacios musicales de Rusia ocurre extremadamente poco. Es más, luego del concurso pop ellos siguieron siendo fieles a los estándares del jazz y a los hits clásicos, intocables por el tiempo. Cuando se mira a estos hermosos y elegantes jóvenes, incluso cualquier chica de algún club de rave querrá entrar en contacto con ellos. A KVATRO lo escuchan la juventud y gente de edad media con buen gusto y también aquellos que quieren aparentar que lo tienen.

           5. ¡DALE DALE!

          Quizá la versión más alternativa, ambigua y no siempre aceptada de la canción le pertenezca al Profesor Lebedinski. Ella recuerda más a una parodia, a una discoteca rural o carcelaria, pero su función –darle popularidad al intérprete- se cumple con puntualidad.

          El profesor Lebedinski es un ocurrente personaje. Un barbudo y melenudo que puede ser tomado con una estrella de la canción, es adorado en las fiestas corporativas y especialmente lo aman en los clubes que se encuentran lejos de la capital.

          Luego de trabajar en los agitados 90 en el proyecto de baile “Dimensión rusa”, Lebedinski partió en navegación solitaria regalando a los oyentes un cantante o un remedo de cantante bajo el seudónimo de Profesor Lebedinski. Un bajo brutal, áspero, una imagen exterior abandonada, los textos al límite, todo esto provocó en su tiempo la repulsión o un furibundo positivo, pero no dejó a nadie indiferente. Pese a su imagen y a la grosera interpretación, Lebedinski logró volver a las composiciones danzantes. Ahora incluso está rodando un corto con su “Bésame mucho”.

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