Nuevos trenes acercan Rusia y Europa

Vladímir Jakunin presidente de los Ferrocarriles Rusos (RZD). Foto de Itar Tass.

Vladímir Jakunin presidente de los Ferrocarriles Rusos (RZD). Foto de Itar Tass.

En este año 2012, por las redes ferroviarias que unen Rusia con las capitales europeas, empezarán a circular nuevos trenes dotados de un sistema automático que detecta los diferentes anchos de vía. Esto permitirá que los trenes no tengan que realizar paradas técnicas en las fronteras de la Unión Europea para pasar del ancho de vía ruso al europeo. Así lo ha declarado el presidente de los Ferrocarriles Rusos (RZD), Vladímir Jakunin, tras la inauguración en Bruselas de una exposición, la primera en la historia del Parlamento Europeo, dedicada a la ferrovía rusa.

Los nuevos trenes convertibles “Talgo” serán entregados en junio de 2012 y se utilizarán para los trayectos Moscú-Kiev y Moscú-Berlín. Gracias a esta innovación, la duración del viaje hasta Berlín descenderá a solamente nueve horas. Los trenes internacionales que salen de Rusa son una decena en total, y sus destinos son Polonia, Rumanía, Alemania, Hungría y Francia. A día de hoy, los Ferrocarriles Rusos han encargado siete trenes, de veinte vagones cada uno, dotados del sistema automático de variación del ancho de vía, por un importe total de 135 millones de euros. El contrato con el fabricante prevé la entrega de los trenes entre el 2014 y el 2015.

Los Ferrocarriles Rusos tienen grandes proyectos también para la reconstrucción de las redes ferroviarias en el sur de Europa. Una parte del crédito ruso concedido a Serbia se destinará a tal fin. “Estamos valorando la oportunidad de participar en la modernización de las infraestructuras de algunos países del sur de Europa”, ha anunciado Jakunin, que ha añadido además la observación de que se trata de una cuestión muy actual, si se piensa en contribuir a la posible creación de un corredor logístico en aquella área.

Recordemos que ya en marzo del 2011, durante un encuentro entre el primer ministro ruso, Vladímir Putin, y el presidente serbio Boris Tadic, se había hablado de un crédito de 800 millones de dólares. Asimismo, se había planteado la posibilidad de que una parte de esta suma fuese destinada a proyectos relacionados con el sector ferroviario. No se excluía tampoco la posibilidad de que fuesen las sociedades pertenecientes a RZD las que colaborasen con Serbia, participando, mediante esta línea de crédito, en la modernización de la estación de Belgrado y de dos tramos ferroviarios locales.

También los líderes del Parlamento Europeo y de otros organismos de la Unión Europea han mostrado interés por los proyectos transcontinentales dirigidos a crear un “puente” terrestre para el transporte, vía Rusia, de mercancías desde China hasta Europa. “Es cierto que el proyecto ofrece algunas dificultades”, como ha declarado Jakunin. “En los países de la Unión Europea ya existe una base legislativa, y entre sus estándares y los nuestros hay diferencias, y no me refiero solo a los ferroviarios. El problema es cómo llegar a un entendimiento mutuo y cómo invertir en los medios para crear este puente terrestre”, ha subrayado el presidente de RZD.

Sin embargo, Jakunin no cree que haya obstáculos insalvables. La construcción de un “puente” que una Europa y los países del área asiático-pacífica pasando por Rusia encierra un gran potencial. China, a pesar de la situación de crisis, mantiene su tendencia positiva de crecimiento económico y existen posibilidades de aumento de su facturación en el comercio exterior con los países de la Unión Europea. Según las previsiones de los expertos internacionales, los principales flujos financieros y comerciales del próximo siglo estarán concentrados en el triángulo compuesto por EEUU, Europa y el área de Ásia y el Pacífico (APAC).

Según los cálculos del Fondo Monetario Internacional, el crecimiento económico anual mundial de los próximos cinco años se mantendrá en torno al 4,5%, mientras que el crecimiento del PIB en los países APAC (Asia Pacifica: Australia, China, Nueva Zelanda, Malasia) será mucho mayor y llegará a rozar el 8,5%. “Para las compañías ferroviarias, eso significa una oportunidad de incrementar los transportes desde los países del área APAC a Europa. Pero, para poder llevarlo a cabo, es preciso que aumente nuestra competitividad en el mercado de transportes, creando para ello las condiciones tecnológicas, legislativas, jurídicas y tarifarias adecuadas. RZD se ha propuesto el objetivo de reducir en por lo menos 48 horas el tiempo de recorrido de los trenes de mercancías, gracias a este corredor que atraviesa Rusia. Se pasaría así de 14 a 12 días, es posible que incluso a 10”, calcula Jakunin.

Por lo que respecta a otros proyectos internacionales, como el de electrificar, en Irán, la línea ferroviaria del tramo Tabriz-Azar Shahr, de 46 kilómetros de longitud, o el de participar en la construcción de la línea Resht (Irán)- Astara (Azerbaiyán), en colaboración con los ferrocarriles iraníes y azerís, Vladímir Jakunun cree que no estarán condicionados por las sanciones de la Unión Europea a Teherán.

El presidente de RZD ha explicado que no juzga “si es justo o no aplicar tales sanciones”, porque estas valoraciones hay que hacerlas “a nivel político”. “Al contrario”, ha expresado Jakunin, según su opinión personal, “en lo que respecta al desarrollo de la colaboración, he pensado siempre que las sanciones no pueden de ninguna manera resolver problemas políticos e interculturales que existen desde hace ya tiempo. Esto solo se puede resolver a través de la cooperación”.

 

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