El ruso, ¿lengua de la Unión Europea?

Un referéndum preguntará este sábado a los letones si quieren que el ruso sea la segunda lengua oficial del pequeño país báltico y, por tanto, uno de los idiomas de la Unión Europea.

Ignacio Ortega

Moscú, 17 feb (EFE).- Un referéndum preguntará este sábado a los letones si quieren que el ruso sea la segunda lengua oficial del pequeño país báltico y, por tanto, uno de los idiomas de la Unión Europea.

"Llevamos 20 años de discriminación a los rusoparlantes en Letonia. Se nos agotó la paciencia. Nuestra respuesta a la segregación es esta consulta popular", afirmó hoy a Efe Vladímir Linderman, dirigente de la organización "Lengua Madre".

En caso de que los letones respondieran afirmativamente, los documentos gubernamentales deberían ser traducidos a la lengua de Pushkin y lo mismo ocurriría con las directrices comunitarias y la traducción simultánea de actos oficiales en el marco de la UE.

Linderman, quien se encuentra en Bruselas y viajó también a Estrasburgo para reunirse con los parlamentarios europeos, recabó cerca de 200.000 firmas para convocar la consulta en Letonia, país que tiene dos millones de habitantes.

"La situación de los rusos en Letonia es una vergüenza para la Unión. Casi el 40 por ciento de los letones considera el ruso su lengua madre. La consulta es un desesperado llamamiento al diálogo para solucionar este problema", insistió Linderman.

Esa no es la opinión de los partidos oficialistas, Reforma y Unidad, que consideran que el referéndum es una "provocación" y que únicamente contribuirá a dividir a la sociedad.

"El referéndum plantea una pregunta imposible. El ruso nunca será lengua oficial. Los iniciadores lo sabían y su único objetivo era provocar un conflicto social", aseguró hoy a Efe Valdis Zatlers, expresidente letón y líder de Reforma.

Zatlers niega que la minoría rusoparlante esté discriminada en la república báltica desde su independencia de la Unión Soviética en 1991.

"No hay discriminación de ninguna clase. Nuestra sociedad es abierta y democrática. No hay divisiones, ni administrativas ni sociales. La minoría rusa tiene los mismos derechos a la educación y sanidad que la mayoría letona", subrayó.

El expresidente cree que "los funcionarios europeos son muy conscientes de que lo que está en juego en el referéndum es más que el estatus de la lengua rusa en Letonia, es su estatus en el seno de toda la Unión".

En su opinión, tras la iniciativa se encuentra la mano negra de la vecina Rusia, que acusa a Letonia y también a la vecina Estonia de marginar a las minorías rusas.

"El Gobierno ruso juega un papel directo en el referéndum. Moscú utiliza a las diásporas rusas como instrumento de influencia y presión para desestabilizar a las sociedades vecinas", denunció.

En la misma línea, el diputado de Unidad, Alexéi Loskutov, llamó a los letones a acudir a las urnas "para defender el letón como única lengua oficial".

"Nuestra posición es clara. Somos un pequeño Estado y el hecho de que el letón sea la única lengua oficial garantiza nuestra independencia", dijo.

Loskutov recuerda que "la influencia de los medios rusos en Letonia es muy grande y éstos informan sobre tensiones sociales que no existen, ya que letones y rusos vivimos en armonía", dijo.

El diputado discrepa con la afirmación de Linderman de que el Estado letón haya lanzado un proceso de asimilación que incluya el cierre de los colegios en los que se enseña a los niños rusos.

"Los rusos que apoyan el sí sólo piensan en su comodidad. Dicen que están discriminados, cuando en 20 años de independencia no han querido aprender letón. Por eso, no pueden trabajar ni en la administración ni en las fuerzas de seguridad y, difícilmente, en la sanidad", comentó.

Loskutov recuerda que, aunque no es obligatorio, muchas instituciones públicas traducen sus documentos al ruso.

"Es vital que vote el mayor número posible de personas para excluir toda especulación internacional y en Rusia. Sería importante que la victoria de la lengua letona fuera aplastante", aseguró.

Mientras, el partido prorruso Centro de Armonía (CA), principal formación opositora, ofrece una variante intermedia, ya que aboga por reformar la Constitución con el fin de que el ruso reciba "el estatus jurídico de idioma de la minoría".

"Nos gusta el sistema español. Proponemos una solución de compromiso. Actualmente, el ruso es considerado un idioma extranjero por la Constitución", indicó.

El propio Linderman reconoce que el referendo es "una excusa" para denunciar la segregación de los rusos en un país que es miembro de la UE desde 2004.

"Aceptamos la propuesta de CA. Si la lengua rusa recibe estatus legal, podríamos defender nuestros derechos y el ruso podría ser utilizado, cuanto menos, en la administración municipal", asevera.

Los defensores de la inclusión del ruso como lengua oficial de la UE estiman en 9 millones el número de ciudadanos comunitarios para los que el ruso es su lengua madre.

Al respecto, el portavoz de Cultura de la Comisión Europa, Dennis Abbot, asegura que la Unión nunca ha rechazado la solicitud de uno de sus miembros para incluir una nueva lengua oficial.EFE

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