Oro y joyas

Foto de Itar Tass

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Rusia acapara el 30% de las ventas en la Feria Internacional Vicenzaoro Winter, una de las muestras más importantes de joyería.

La Feria Internacional Vicenzaoro Winter, una de las más importantes ferias internacionales de joyería, inaugura el 2012 y marca las tendencias de un sector que no se salva de la crisis mundial. Los expertos estiman que en el 2011 la venta de joyas ha caído un 15-20% con respecto al año anterior, y se prevé que el 2012 será igual de difícil.

 En la Feria han participado también diecinueve empresas españolas, nueve de ellas con sede en Córdoba. Por supuesto, encontramos joyerías de Madrid y Barcelona, Bilbao, Valencia y Zaragoza, pero también negocios de otras ciudades como Valladolid, Burgos o Paterna han querido participar en esta muestra internacional.

En cualquier caso, la Feria de Vicenza sigue siendo una “isla feliz”, como ha declarado su presidente, Roberto Ditri. “Aquí está prohibido hablar de crisis”, ha dicho mientras anunciaba una inversión de 36 millones de euros para la construcción de nuevos pabellones.

De hecho, en una visita a la Feria se descubre que la lengua que más se habla, después del italiano y el inglés, es el ruso. En el evento no hay expositores rusos, pero sí compradores; de este modo, en todos los stands se encuentran dependientas procedentes del este de Europa, elegidas no sólo por su imagen, sino porque pueden comunicarse en ruso con los clientes.

Al pasar por el stand de “Cielo Venezia 1270”, donde está expuesta la corona de Miss Italia producida por Miluna, empresa de este mismo grupo, nos encontramos a un señor de San Petersburgo que se ha acercado hasta allí para hablar con Mattia Cielo, titular de la recientemente fundada sociedad del mismo nombre. El coloquio es privado, pero se entiende que los rusos están interesados en nuevas colecciones de lujo. El propio Mattia Cielo confirmó posteriormente que por sus vitrinas han pasado muchos compradores rusos interesados en ver su colección, y que él mismo está pensando en abrir en Moscú una de las primeras cinco boutiques mundiales de su firma.

Pero, ¿qué les gusta a los rusos? Los gustos son muy variados y van desde las joyas clásicas, de oro y diamantes, perlas y piedras preciosas, a los nuevos artículos de moda realizados en plata y materiales innovadores como el bronce y el cobre, unidos a piedras naturales y esmaltes.

La Feria de Vicenza dedica, desde hace algunos años, un pabellón especial para este tipo de productos, que siguen las últimas tendencias de la moda. Se trata del “Glamroom”, donde más de cuarenta empresas presentan sus colecciones en un marco totalmente fuera de lo común para una exposición de joyería: se trata de stands abiertos donde el visitante puede ver, tocar y probarse directamente las piezas expuestas, sin ningún tipo de barreras ni vitrinas, al contrario de lo que sucede en los otros pabellones. Y este es precisamente el lugar donde se concentran los visitantes rusos.

En el stand de “Koiné”, de Padua, se detienen algunos visitantes del Este, que miran con interés las joyas realizadas con tejidos metálicos de diversos colores. “Hace ya algunos años empezamos a vender en Rusia, a través de agentes nativos que se ponen en contacto telefónico con los importadores y las principales cadenas de comercios para invitarlos a las ferias o para concertar citas en sus oficinas”, nos cuenta Nicola Borina, de “Koiné”. “El cliente ruso está muy atento a la moda, y busca joyas innovadoras que puedan sobresalir entre la enorme oferta de artículos existentes en el mercado actual, que son, por lo general, muy parecidos entre ellos”, añade.

A los clientes rusos les gustan también los productos tecnológicos. “El tejido metálico se obtiene combinando varias fibras de cobre bañadas en plata, con un espesor de 8 micrones. Baste pensar que la cachemira mide solamente 12 micrones”, explica Borin. “Durante las exposiciones hemos obtenido nuevos clientes, algunos de ellos rusos, gracias principalmente a la creación de un producto innovador, constituido por una cadena tallada engarzada dentro de un tejido de cobre transparente. Estas joyas tan creativas pueden llegar incluso a los clientes más jóvenes del mercado, la franja de edad por debajo de los treinta años”

Cosmo Petrone, de “Vintage Bijoux” explica que en pocos años ha aumentado el número de clientes rusos no solo en Moscú y San Petersburgo, sino también en Novosibirsk y otras ciudades, haciendo que suba el índice de ventas a Rusia hasta alcanzar casi el 30% del total.

En un intento de comprender por qué llegan a Vicenza tantos ciudadanos rusos, un comprador explica: “El motivo que atrae a tantos clientes del Este es que aquí no sólo encuentran stands, sino también seminarios y talleres donde se pueden descubrir las últimas tendencias. Se trata de un evento útil e innovador. Además, Vicenza, además de ser una ciudad bellísima, está cerca de Venecia y de Verona. Finalmente, la cocina italiana también contribuye a atraer visitantes...”

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