Los libros “más importantes”

Foto de Sergéi Savostianov / RG

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El portal Superjob decidió esclarecer qué obras incluirían los rusos en una lista de libros más importantes.

La lista está encabezada por “Guerra y paz” de Tolstói. El 32% de los encuestados considera que la lectura de esta obra épica debería ser obligatoria para cualquier alumno de enseñanzas medias. ¿Por qué? Porque este gran libro es capaz de formar “una visión del mundo unificadora para la nación”. Además, los rusos dicen a los sociólogos que “nuestros clásicos son admirables y eternos”. En segundo lugar se encuentra la novela “El Maestro y Margarita” de Mijaíl Bulgákov, con el 19% de los votos los encuestados. Si Bulgákov levantara la cabeza... Él, que  en vida se vio acosado y perseguido por los críticos.


El siguiente en la lista de preferencias es Fiódor Mijáilovich Dostoievski, y la novela “Crimen y castigo”, con el 16%. Le sigue la novela en verso “Evgueni Oneguin” de Alexánder Pushkin, obra que lleva el subtítulo de “enciclopedia de la vida rusa”. El último de los cinco libros más importantes es “El Don apacible” de Mijaíl Shólojov, el 5% de los encuestados ha considerado obligatoria la lectura de esta epopeya sobre el destino de los cosacos del Don en una encrucijada de épocas.


Los visitantes del portal también consideraron que había que incluir en la lista varios clásicos del siglo XIX: “El mal de la razón” de Alexánder Griboiédov, todas las obras de Alexánder Pushkin, “Las almas muertas” de Nikolái Gógol, “Padres e hijos” de Iván Turguénev, y “El idiota” de Fiódor Dostoievski, cada uno de estos libros obtuvo un 4% de los votos. “Todas estas obras siguen de actualidad a día de hoy”, aseguran los rusos. El mismo porcentaje de encuestados, un 4%, considera que los alumnos de hoy en día deberían leer la Biblia, “el libro que más sabiduría contiene y que, lamentablemente, no se estudia en la enseñanza secundaria”.


Entre los libros votados por un 2% de los encuestados, se encuentran la Constitución y el Código Penal de la Federación de Rusia, obras de diferentes géneros dedicadas a la historia rusa (“Archipiélago GULAG” de Alexánder Solzhenitsin, “Pedro I” de Alexéi Tolstói, “La historia del Estado Ruso” de Nikolái Karamzín y “La hija del capitán” de Alexánder Pushkin) y, por supuesto, de nuevo los clásicos: los cuentos de Antón Chéjov, “Anna Karénina” de Lev Tolstói, “Los hermanos Karamázov” de Fiódor Dostoievski, “Oblómov” de Iván Goncharov y “Un héroe de nuestro tiempo” de Mijaíl Lérmontov.


Los clásicos soviéticos y los autores extranjeros han sido los que menos votados, tan sólo un 1%, respectivamente. Ni Remarque, ni Gabriel García Márquez pudieron fortalecer las posiciones de la literatura extranjera. Incluso el Código Penal ruso consiguió más votos que “Tres camaradas” o “Cien años de soledad”. En general, la lista de obras de no ficción recomendada por los rusos es bastante amplia. Se encuentra la legislación rusa, un compendio de gramática rusa, libros de introducción al comercio y un manual de historia de la URSS. “Es que si no, Lenin se convertirá dentro de poco en un supervisor de Coca-Cola, y la Segunda Guerra Mundial, en un juego de ordenador”, ironizan. Y, claro, vuelven a recordar la necesidad de leer libros de ética y estética. Además, se incluyen libros para “tener conocimientos básicos del comercio actual, es decir, del sector al que pretenden acceder la mayoría de los jóvenes”. Se trata, sin duda de un lote muy completo.


Puede leer la versión completa del artículo en ruso en: http://rg.ru/2012/01/26/knigi-site.html

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