Científicos austríacos cuantifican el fraude electoral en Rusia

Los cálculos del equipo, liderado por el físico austríaco Peter Klimek, revelan que en 3.000 de los 60.000 distritos electorales, un 5 por ciento, se registró lo que los científicos califican como "fraude electoral extremo".

Eso se refiere a que allí Rusia Unida, el partido del primer ministro, Vladímir Putin, logró el cien por cien de los votos, con una participación del cien por cien de los electores.

Klimek recurre al mundo del fútbol para hace entender mejor el alcance del fraude en esos colegios manipulados: "Es tan probable como si un equipo gana el 5 por ciento de sus partidos con un marcador de 100 goles a cero", asegura en declaraciones a Efe.

Los datos analizados por los científicos austríacos indican además que el fraude electoral en Rusia parece crecer en intensidad de elección en elección.

En los comicios de 2003 y 2007, las manipulaciones afectaron en torno al 30 por ciento de los colegios electorales, mientras que el porcentaje de "fraudes extremos" fue "sólo" del 1 por ciento hace nueve años y del 4 por ciento hace cinco.

Con estas manipulaciones, que según Klimek se deben al llamado "ballot stuffing", es decir, llenar las urnas con papeletas antes del comienzo de los comicios, el partido de Putin consiguió en diciembre casi el 50 por ciento de los votos y una mayoría absoluta en el Parlamento, lo que causó una ola de protestas ciudadanas en el país.

"Si esto se hace sistemáticamente, en los distritos afectados aumenta la participación y el apoyo a un cierto partido, mientras que los demás partidos siguen en su nivel normal", explica el físico austríaco, quien realiza sus investigaciones en el centro estadístico de la Universidad de Medicina de Viena.

Según los cálculos de su equipo, en condiciones regulares, el partido de Putin habría conseguido sólo entre el 30 y 35 por ciento de los votos en las últimas elecciones.

El estudio de Klimek y sus colegas analiza el recuento oficial de elecciones celebradas en los últimos diez años en España, Finlandia, el Reino Unido, Austria, Suiza, Estados Unidos, Rusia y Uganda.

En el país africano, Yoweri Museveni, en el poder desde 1986, ganó en febrero del año pasado las elecciones presidenciales gracias a manipulaciones en el 45 por ciento de los colegios, lo que le ayudó llegar al 68,3 por ciento de los votos.

El estudio, escrito por tres investigadores austríacos y uno ruso, se titula "No es la votación lo que hace la democracia, es el recuento: detección estadística de irregularidades sistemáticas en elecciones", y será publicado en los próximos meses en una revista científica internacional.

Este título alude aparentemente a una famosa frase atribuida al dictador soviético Iosif Stalin: "No importa cómo se vota, sino quién hace el escrutinio".

"Nuestro objetivo es ofrecer a observadores internacionales en procesos electorales una herramienta para poder detectar rápidamente manipulaciones en unos comicios", asegura Klimek.

Eso sí, el investigador reconoce que el modelo elaborado no sirve como "prueba" para casos de supuesto fraude electoral, ya que sólo ofrece un cálculo estadístico. EFE


Todos los derechos reservados por Rossíiskaia Gazeta.

Más historias fascinantes en la página de Facebook de Russia Beyond.

Esta página web utiliza cookies. Haz click aquí para más información.

Aceptar cookies