Un sueño hecho realidad

Un momento de la actuación de la soprano rusa Kristina Mjitarián. Foto de Bofill.

Un momento de la actuación de la soprano rusa Kristina Mjitarián. Foto de Bofill.

A los 3 años, empezó a ir a clases de música y danza, pero descubrió su auténtica vocación el día en el que vio cantar en un programa de televisión a Montserrat Caballé. En aquel momento, Kristina Mjitarián dijo a su madre: “Mamá, quiero cantar ópera”. Quién le iba a decir que, con sólo 24 años, esta joven de Novorossískaya (en el Extremo Oriente) de origen armenio cantaría ante el público del Gran Teatro del Liceo de Barcelona -el escenario que ha visto crecer a la soprano catalana- y que conseguiría ganar el tercer premio del certamen internacional de canto Francesc Viñas.

La soprano rusa recibió a Rusia Hoy justo después de su actuación final y antes de conocer el veredicto del jurado. Estaba relajada y muy contenta, no sólo por su actuación –interpretó impecablemente “Pamina”, de “La flauta mágica” de Mozart, y “La Chica de la Nieve”, de Rimski-Korsakov-, sino sobre todo por haber llegado hasta allí.

“Es la primera vez que participo en un concurso” y también “la primera vez que canto en un gran teatro. Es como un sueño”, explica Kristina, que ahora vive en Moscú y estudia cuarto curso de canto en la Academia de Música Gnesin. La emoción se le ve en los ojos. “El nivel del concurso es muy alto. Todas las participantes cantan realmente muy bien y el repertorio de la primera fase era muy difícil”, añade sin perder la sonrisa.

“Cuando me dijeron que había pasado la fase preliminar en Hamburgo, salté de alegría y cuando supe que había llegado a la fase final, no podía creerlo. Para mí esto ya es una victoria”. Y razón no le falta, ya que, de 539 participantes, sólo 17 (entre hombres y mujeres) accedieron a la final.  

“Al principio estaba nerviosa, pero cuando he salido al escenario y he visto tanta belleza, no podía pensar en otra cosa”, relata esta joven enamorada de la música antigua –ópera, barroca, de cámara-; con especial predilección por los compositores italianos –Bellini y Donizetti son sus favoritos y los que van mejor a su tipo de voz-, y que canta a todas horas: en la ducha, cuando cocina… “Menos mal que tengo unos vecinos comprensivos”, bromea.

Un concurso de gran prestigio y con acento ruso

El concurso internacional de canto Francesc Viñas, que celebra este año la 49ª edición, mantiene una larga y fluida relación con la Federación Rusa (y antes con la URSS). Ya en 1970 fueron premiados los primeros cantantes soviéticos y desde entonces la presencia de participantes rusos ha sido constante, numerosa y premiada repetidamente en este concurso, que tiene como objetivo promocionar los jóvenes valores de la música, ya que va dirigido a hombres de 20 a 35 años y mujeres, de 18 a 32.

Entre los 539 participantes de este año, 50 eran rusos. Es la segunda nacionalidad con mayor presencia, tras la coreana. Además, uno de los premios especiales, dotado con 2.000 euros, va dirigido al mejor intérprete de música rusa y uno de los certámenes comprometidos con los ganadores del concurso es el Musical Olympus International Festival de San Petersburgo.

En cuanto al palmarés, en categoría femenina, el primer premio fue para la soprano moldava Olga Busuioc y el segundo, exaequo para la soprano coreana Ju Young Hong y la soprano británica Jessica Muirhead. El tercero, como ya hemos dicho, fue para Kristina Mjitarián, de la Federación Rusa. Respecto a los intérpretes masculinos, el primer premio quedó desierto; el segundo fue para el barítono turco Orhan Yildiz y el tercero para el también barítono coreano Chae Wook Lim.

Las audiciones preliminares del 49º Concurso de Canto Internacional Francesc Viñas se celebraron en la Scala de Milán, el Covent Garden de Londres, la Opera National de París, el Metropolitan Opera House de Nueva York, el Teatro Real de Madrid, el Hamburgische Staatsoper de Hamburgo y el Gran Teatre del Liceu de Barcelona. La fase final tuvo lugar en el Liceo barcelonés.

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