La oposición rusa pide autorización para celebrar nuevos actos de protesta

Al igual que en las dos anteriores manifestaciones, que bajo el lema "Por elecciones limpias" reunieron en diciembre a decenas de miles de ciudadanos rusos, la oposición exige la anulación de los resultados de las parlamentarias, la investigación del fraude y la celebración de nuevos comicios.

 Los organizadores del acto pretenden repetir la ruta de la histórica marcha de protesta del 4 de febrero de 1990 contra la hegemonía del partido comunista.

Alrededor de un millón de disconformes con el régimen de la Unión Soviética salieron entonces a las calles capitalinas para demandar un nuevo sistema político pluripartidista.

Entre aquellos que pusieron sus firmas bajo la petición de hoy figuran Dmitri Bykov, publicista y coordinador del movimiento de los intelectuales rusos, la Liga de los Votantes; Elena Lukiánova, del Partido Comunista de Rusia, y varios activistas de diversos movimientos de la oposición no parlamentaria.

Cerca de 20.000 usuarios de Facebook ya han manifestado su disposición a participar en la marcha de protesta en el centro de la capital rusa.

Iliá Klishin, uno de los autores de la página que convoca en la red social a las protestas, denunció que sus padres fueron llamados a un interrogatorio por el departamento del Servicio Federal de Seguridad (antiguo KGB) que investiga delitos relacionados con el extremismo, según el diario ruso "Kommersant".

Según los organizadores de las protestas, alrededor de 120.000 personas participaron el pasado 24 de diciembre en la manifestación en la avenida Académico Sájarov.

Las protestas contaron con los líderes de la oposición, políticos, destacados actores, escritores y artistas, que afirman sentirse cansados de la hegemonía del oficialismo en Rusia.

Numerosos movimientos opositores de diferentes plataformas sociales y políticas se mostraron unánimes en expresar su rechazo al oficialismo alabado por la televisión estatal y acusado por muchos de una corrupción sin precedentes y persecución de la oposición.

Las recientes protestas obligaron al presidente ruso, Dmitri Medvédev, a proponer una apertura política con importantes cambios en el sistema electoral.

En particular, propuso recuperar las elecciones directas de los presidentes y gobernadores de las regiones y repúblicas de Rusia, que en tiempos del ahora jefe del Gobierno, Vladímir Putin, pasaron a ser nombrados por el Kremlin, así como permitir el registro libre de partidos políticos.

Sin embargo, el mandatario ruso, quien manifestó su desacuerdo con las consignas y declaraciones lanzadas por los manifestantes, no anunció medidas que confirmen su disposición de celebrar nuevos comicios legislativos.EFE

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