Putin atribuye a su régimen las aspiraciones democratizadoras de los rusos

"La actual predisposición de la sociedad (rusa) para probarse los más altos estándares en calidad de vida y democracia es la mejor prueba de nuestro éxito", escribió el candidato presidencial del partido oficialista Rusia Unida (RU) en la página web de su campaña electoral, Putin2012.ru.

En un amplio artículo de claro tinte electoralista, el actual jefe de Gobierno, padre y cabeza visible del sistema político autoritario que él mismo ha levantado junto sus colaboradores durante los últimos once años, defendió sus éxitos y trazó las líneas maestras de su programa electoral, aún sin concluir.

Putin volvió a descalificar a la oposición, a cuyos líderes tachó de perdedores populistas, sin posibilidades de alzarse con la victoria, y lo hizo mes y medio antes de las elecciones, que se celebrarán en Rusia el próximo 4 de marzo.

"La retórica populista sonó durante la campaña de las recientes elecciones parlamentarias. Seguramente volverá a sonar durante la campaña presidencial de boca de los perdedores, que no tienen esperanzas de ganar por lo que no temen en hacer promesas que no tendrán que cumplir", subrayó el candidato oficialista.

El político que pretende hacerse de nuevo con la jefatura de Estado tras haberla cedido al actual presidente Dmitri Medvédev hace cuatro años, se erige en figura casi imprescindible para que Rusia no sea desgarrada por su elite, a la que divide en dos tendencias irreconciliables y por igual perjudiciales para el futuro del país.

"Un problema que se repite históricamente en Rusia es la aspiración de una parte de su elite al salto revolucionario en lugar del desarrollo consecuente. Mientras tanto, la experiencia mundial y rusa nos señala el daño de los saltos históricos", apuntó el actual jefe de Gobierno.

En el lado contrario de la balanza, el candidato de RU sitúa a "la otra corriente, que tiende a la parálisis, la incompetencia y la falta de competitividad y a un alto nivel de corrupción": de estos males, precisamente, se ha acusado en los últimos tiempos al sistema político y estatal levantado por el oficialismo de Putin.

El propio candidato se ve y se hace ver a sí mismo en medio de estas dos corrientes, una representada por la oposición 'revolucionaria', la otra, por los funcionarios del oficialismo, detestados y odiados por el pueblo.

A los opositores los critica por la falta de propuestas políticas: "Ahora se habla mucho sobre distintas formas de renovar el proceso político. ¿Y después qué? Me preocupa que prácticamente no se hable sobre qué hacer después de las elecciones".EFE


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