Un carguero ruso prepara traspaso de combustible a pueblo de Alaska aislado

El carguero ruso lleno de combustible intentó durante el día de hoy aproximarse lo máximo posible al puerto con la ayuda del rompehielos de la Guardia Costera de Estados Unidos, mientras que los ansiosos habitantes ya pueden divisar las naves a ojo.

La compleja maniobra deberá realizarse sobre una gruesa capa de hielo a través de una manguera que transbordará cerca de cuatro millones de litros de diesel y gasolina al puerto del pueblo de Nome, en la costa occidental de Alaska y con 3.500 habitantes en esta época del año.

El plan es recortar al menos en cinco las seis millas que le separan de la costa, pese a que la zona registró hoy 36 grados bajo cero, la temperatura más baja registrada nunca en ese lugar, y a que el invierno ártico permite tan sólo cinco horas de luz solar.

Una vez allí, el carguero deberá detenerse hasta quedar estabilizado por el hielo que se forme alrededor del casco.

Tras ese paso, los ingenieros deberán allanar la superficie del mar helado para evitar un vertido tóxico durante el trasvase, algo que tendría graves consecuencias para el medio ambiente de la zona.

Las autoridades de Alaska han dicho que solo permitirán el traspaso del combustible durante el breve día ártico, a no ser que las condiciones de seguridad e iluminación permitan realizarlo por la noche.

Si  el clima y el hielo lo permiten la operación se podría realizar en unas 36 horas, aunque los ingenieros se dan un plazo de hasta cinco días.

El problema de abastecimiento surgió cuando una tormenta evitó que en noviembre el pueblo de Nome recibiera su cargamento de combustible para pasar el invierno, por lo que se quedarían sin diesel para calefacción en marzo o abril, antes de que entre mayo y junio el clima permita el abastecimiento.

Si la misión tiene éxito sería la primera vez en la historia que se abastece por mar a una comunidad del oeste de Alaska en pleno invierno. EFE

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.