El “Libro Gordo de Petete” ruso

Portada del primer número (1933)

Portada del primer número (1933)

La revista Technica-Molodezhi (Техника–молодёжи, Técnica-Juventud) ha hecho soñar, mes tras mes y de forma casi ininterrumpida hasta nuestros días, a más de 6 generaciones de niños (y no tan niños) rusos desde su fundación en 1933.

Como veremos en este artículo, Technica-Molodezhi es un auténtico “Libro Gordo de Petete” que ha sabido cumplir su objetivo de estimular la imaginación de sus lectores. Eso sí, la juventud rusa ha podido disfrutar de una publicación de estas características desde mucho antes que la juventud española, ya que el “Libro Gordo de Petete” apareció en los años ’70.

 

Portada del número 65 del Libro Gordo de Petete.


Technica-Molodezhi se fundó en 1933, hecho que podría relacionarse con el inicio de las relaciones diplomáticas de la URSS con Estados Unidos. La razón es que siempre se ha visto a Technica-Molodezhi  como la alternativa soviética a la estadounidense Popular Mechanics, editada desde 1902.  No obstante, si bien ambas revistas tratan de Ciencia y Tecnología, Popular Mechanics ofrecía entonces un enfoque más práctico, publicando consejos de mantenimiento de máquinas cotidianas como automóviles. Por otro lado, Technica-Molodezhi  apostó por la predicción del futuro no tan lejano.

Ilustración de un artículo dedicado a la mecánica (1933).

Esta admirable decisión de querer alimentar la imaginación del lector con una base científica-técnica real hizo que durante la Era soviética, Technica-Molodezhi  se convirtiera en la primera opción para autores de Ciencia-Ficción extranjeros en busca de una revista donde publicar.

Portada y contraportada de dedicados al planeta Marte (1961)

La portada y contraportada del primer número de 1961 (mostrados anteriormente) son un claro ejemplo de que el objetivo de la revista es ir más allá, donde el presente se convierte en pasado. No olvidemos que fue en 1961 cuando Gagarin realizó su primer vuelo orbital y Technica-Molodezhi… ¡ya estaba pensando en la exploración de Marte!

Ilustración de un artículo dedicado al estudio del cerebro (1961).

Como puede apreciarse en la anterior ilustración, los temas tratados en un mismo número son muy variados, estimulando la multidisciplinariedad. Y es que en sus 79 años de existencia, la revista no se ha limitado a ofrecer relatos, sino que también ha mostrado los avances científicos y tecnológicos de todas las áreas. Además, el lector de Technica-Molodezhi no era un mero receptor de información, ya que la revista ofrecía recopilaciones de misterios reales, acertijos procedentes de antiguas civilizaciones y puzles lógicos, que daban muchísimo que pensar.

Portada dedicada a vehículos bioinspirados (antes de la aparición de Mazinger Z y Battletech) y contraportada dedicada a la explotación de recursos naturales en la Tierra, la Luna y Marte (1969).

 

La historia de la revista está asociada a la de Rusia. Por sus páginas han desfilado temas relacionados con la industrialización, el uso de la energía atómica, la exploración espacial… y en todo momento, elevando a la máxima categoría la insuperable labor de los científicos e ingenieros patrios.

Esquema del cohete Vostok (1969).

Hasta la fecha y gracias a Technica-Molodezhi, alrededor de 6.000 millones de personas pudieron disfrutar de los artículos realizados por científicos nacionales destacados. Éste es el caso de Iván Pavlov, Nikolái Zelinski, Anatoli Alexándrova, Serguéi Corolev, Victor Glushkova, Igor Kurchatova e Iván Artobolevski.

Pero como ya habíamos dicho antes, la revista estaba abierta a contribuciones del extranjero. De esta manera, por sus páginas desfilaron grandes de entre los grandes como Werner Heisemberg, Paul Dirak, Otto Hahn, Robert Oppenheimer, y Enrico Fermi.

Ilustración de un artículo dedicado a la obtención de energía a través de las mareas (1979).

 

 

Los ensayos publicados ofrecieron por primera vez en la URSS una invitación a la revisión crítica de ciertas áreas científicas. Entre ellas se encuentra la Genética (Nikolay Dubinin), la Cibernética (Al Berga) y la Parapsicología (Alexánder Spirkin).

Además, la revista se hizo eco de nuevos deportes “científico-técnicos”, describiéndolos con todo lujo de detalles, a medida que iban apareciendo a lo largo de estos años. Algunos ejemplos son el ala-delta, el windsurf, el parapente o el monopatín.

Portada del primer número de la revista tras la independencia de Rusia de la Unión Soviética (1991).

 

 

El universo creado por Technica-Molodezhi en la cabeza de sus lectores se expandió hacia fuera en términos de patrocinios y mecenazgos. De esta manera, la revista organizó más de 20 carreras automovilísticas en Rusia y el extranjero. Además, bajo su apoyo se encontraban más de 40 clubs de jóvenes submarinistas aficionados que realizaban búsquedas de reliquias en ríos, lagos y mares.

Y es que para muchos de sus lectores, la revista “daba alas a sus ideas” casi literalmente.

Listado de canales de radio y televisión ofrecidos por diferentes satélites artificiales (1991).

 

Ya en los años ’90, la revista ofrecía sus contenidos a través de programas de la televisión rusa.

Una muestra más de la proyección internacional de Technica-Molodezhi es su participación en el Salón Eureka de la Innovación de Bruselas. Allí cosechó 10 medallas, siendo la mitad de oro.

 

Anuncio de IBM en la revista (1991).


Otro ejemplo de impacto internacional es el hecho de que empresas extranjeras de la categoría de IBM aprovecharan la revista para llegar a sus potenciales clientes rusos, tal y como se puede apreciar en la imagen anterior.

Publicaciones como Technica-Molodezhi  nos demuestran que la Ciencia no puede limitarse a un entorno de batas blanca exclusivamente. La divulgación es una herramienta clave que no solo garantiza que la difusión de los descubrimientos, sino también la supervivencia de la propia Ciencia, ya que sirve de inspiración a las nuevas generaciones que relevarán a los científicos actuales el día de mañana.

Portada de un número reciente dedicado a Mijaíl Vasílievich Lomonósov, científico, teólogo y escritor, considerado el Leonardo da Vinci ruso del Siglo XVIII (2011).

 

 

Las cifras de Technica-Molodezhi expuestas a lo largo del artículo hablan de su gran éxito. Además, su longevidad es un signo inequívoco de cómo aquellos niños que viajaron con su imaginación a los confines del conocimiento humano han tomado el relevo y se han erigido guías de las nuevas generaciones.

En definitiva, se puede afirmar que la revista ha cumplido con su objetivo todos estos años, que no ha sido otro que ofrecer ideas, ideas que generarán otras más, como parte del proceso de innovación científica.

Más Información:

Web oficial de Technica-Molodezhi. El archivo (Архив журналов) dispone de todos los números digitalizados y a un precio muy asequible.

http://www.technicamolodezhi.ru/

Colección de portadas y contraportadas de Technica-Molodezhi  (años ’60).

http://da-zdra-per-m.livejournal.com/76322.html

Web oficial de Popular Mechanics.

http://www.popularmechanics.com/

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.