La mitad del presupuesto de los hogares se gasta en los niños

Foto de Itar Tass

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Los comercios conocen perfectamente cuáles son las debilidades de los padres; por este motivo, orientan sus estrategias de venta cada vez más hacia los niños, y no hacia los adultos. Esta es la conclusión a la que ha llegado en su análisis la empresa PPI. Los niños influyen en casi el 50% de las compras de los alimentos, así como en la elección de la marca y del lugar de la compra, estadística especialmente relevante para las tiendas de alimentación.

Por detrás de la comida, la influencia de los niños se extiende a los juguetes y a la ropa. En Rusia el 55% de las madres llevan de compras a sus hijos. Más de la mitad de las encuestadas (el 64%) tiene en cuenta la opinión del pequeño de la casa a la hora de elegir alimentos en una tienda y más de un tercio de las mujeres rusas (el 36%) se declaran dispuestas a comprar cualquier producto si sus hijos las presionan.

 
Las mujeres son las que hacen la mayoría de las compras en el mercado ruso, y van de tiendas con más frecuencia acompañadas por sus hijas que por sus hijos. Los puntos de venta lo tienen en cuenta y lanzan más ofertas dirigidas conjuntamente a madres e hijas. Es de destacar que los padres son incapaces de negarse a participar en las promociones que quieren los niños: casi el 100% de las madres están dispuestas a elegir, en lugar de una tienda en la que la compra sale más rentable, otra donde tendrá lugar la promoción que les ha gustado a sus pequeños. Lo único que es capaz de frenar el deseo de complacer a los hijos es el precio. Según los padres, el precio de un cupón para participar en una promoción no puede superar los 500 rublos (unos 12 euros).


Aparte de la comida, los niños exigen que los padres gasten dinero en juguetes. Alrededor del 60% de los padres se basan en la opinión de los niños a la hora de comprar un juguete u otro. En la empresa Detski Mir, “El Mundo de los Niños”, explican que este hecho está relacionado con el aumento del poder adquisitivo de la población en las grandes ciudades rusas.

 

El volumen del mercado de artículos infantiles aumentó un 15% en 2011, hasta alcanzar los 419 mil millones de rublos. Para las fiestas de Fin de Año los padres rusos están dispuestos a gastar en sus hijos un 5–7% más que el año anterior. En 2012, si la situación económica se mantiene estable, el volumen del mercado aumentará un 16%, y llegará a alcanzar los 486 mil millones de rublos.