Siguiendo la moda

¿Qué significa "protestar" para los rusos: seguir una moda o defender sus derechos civiles? Según la policía 80.000 personas se manifiestan en Moscú “Por unas elecciones justas”. Foto de Kirill Rudenko

¿Qué significa "protestar" para los rusos: seguir una moda o defender sus derechos civiles? Según la policía 80.000 personas se manifiestan en Moscú “Por unas elecciones justas”. Foto de Kirill Rudenko

“¡Mira cuánta gente! ¿Qué pasa, vais todos a protestar?”, tres jóvenes policías entran en el vagón de metro, demasiado alegres, “¿Queréis que os echemos ahora o después?”, dice uno de ellos. “Nosotros vamos a trabajar, igual que tú. No importa que sea sábado. Si pudiera, me iría con mis hijos. Estarán todos”, responde una mujer a su lado.

La manifestación “Por unas elecciones limpias”, convocada este sábado por la oposición en la céntrica avenida Sájarov de Moscú, culminó con la adopción de una resolución que exige liberar a los presos políticos, anular los resultados de las legislativas del 4 de diciembre y celebrar nuevas elecciones parlamentarias. Esencialmente, repite las exigencias anunciadas por la oposición en el mitin anterior, del 10 de diciembre en la plaza Bolótnaya. En la protesta entre otros participaron escritores Borís Akunin y Dmitri Bikov, políticos Borís Nemtsov, Garri Kaspárov, Vladímir Rizhkov y Grigori Yavlínski, ex-ministro de finanzas Alexéi Kudrin, bloger Alexéi Navalni, actriz Lía Ajidzhákova, analista Vladímir Pozner.

Junto a la salida del metro hay una mujer mayor tocando el violín.

- Va a la protesta? - le pregunto.

- No, no puedo, estoy trabajando. Pero aún sin trabajar, no iría. Hace un mes perdí el pasaporte, y no tengo dinero para pagar la multa y poder hacerlo de nuevo. Hay que pagar 300 rublos (7 euros), es demasiado para mí. Por eso no fui a votar, y ¿cómo puedo protestar si no voté? No, no puedo.

Foto de Kirill Rudenko

Durante la manifestación se adoptó la decisión de fundar una asociación moscovita de observadores que controlarán el proceso electoral y el recuento de votos. Otro punto de la resolución llama a los ciudadanos de Rusia a que voten en contra del candidato del partido oficialista Rusia Unida.

Mientras tanto, en la Universidad de Arquitectura están todos: alumnos y profesores, aunque no hay clase los fines de semana. Hoy estaban convocados los exámenes para todos los cursos. Faltar significa estar fuera de la Universidad.

“No sé, yo no quiero ir a la protesta. No considero que nuestra oposición sea lo suficientemente adecuada como para poder hacer frente a Putin y a Rusia Unida. Algunos solo están en política por dinero, que guardan en bancos europeos, otros… no sé, son como unos niños. Rusia Unida y Putin son nuestro futuro lógico. Eso no me gusta, pero tenemos que elegir con lo que hay”, dice el profesor de la Universidad mientras nosotros intentamos sacar nuestras chuletas.

Foto de Kirill Rudenko

Salgo a la calle para ver por lo menos los últimos minutos de la protesta. En el metro Sújarevskaya la calles están muy limpias, apenas hay nieve en el suelo. El limpiador hace su trabajo.

- Perdón, ¿va a la protesta?,-le pregunto.

- No, no iré. No estoy seguro de tener derecho. Igual que los demás. Para ir a gritar que hay mucha mierda allí arriba, hay que sacarla de tu piso y ser limpio, tenemos que empezar por nosotros mismos, y eso será la verdadera revolución. Lo que nos queda por ahora... mira cuanta basura para limpiar. Adiós.

Foto de Kirill Rudenko

El limpiador continúa su tarea. Sigo en la dirección contraria a la gente con telas blancas. Me para la policía. Muestro mi tarjeta de prensa y paso.

La segunda manifestación ha sido igual de pacífica que la de la plaza Bolótnaya, pero se ha producido un importante desarrollo en cuanto a organización y en el posicionamiento político, a consecuencia de la presencia del exministro de Finanzas Alexéi Kudrin y el blogger Alexéi Navalni. Los organizadores consiguieron recaudar más que 3 millones de rúblos (alrededor de 75.000 euros) en donaciones. Gracias a ello establecieron un escenario el doble de grande que el anterior y añadieron más pantallas en la avenida.

Alexéi Navalni. Foto de Kirill Rudenko

- Ayer me compré una falda negra, es para la fiesta corporativa de Año Nuevo, - se ríe una de las policías en la cola - a ver si el capitán me presta más atención...

- El capitán te prestará atención cuando empieces a trabajar bien, - le dice su compañera, mirando a la gente fríamente.

- Son igual que nosotras. No les mires así, Ana. Estoy segura de que la mitad de ellas también compraron faldas negras para la fiesta corporativa.

- Entonces, estaréis vestidas de la misma manera, - la compañera encuentra la frase adecuada como para dejarla callada y se queda con una sonrisa en los labios.

Lee más en: PROTESTAS

En el transcurso del mitin, el político opositor Borís Nemtsov, anunció que la próxima manifestación “Por unas elecciones justas” se convocará en febrero de 2012, de cara a los comicios presidenciales programados para el 4 de marzo. Alexéi Navalni, recién salido de la cárcel, declaró que en la próxima protesta acudirán un millón de personas. Según organizadores, esta vez han acudido 120.000 personas. Por su parte, la policía anunció que fueron un total de 29.000. Pero según los contadores de los detectadores de metales fueron 80.000. Mientras tanto aproximadamente han salido hoy 2 mil obreros a las calles de Nizhni Tagil en apoyo al desarrollo estable de Rusia y de la política del primer ministro Vladímir Putin.

- ¿Quieres fruta? - dice un amigo periodista mientras regala una manzana al policía.

El policía congelado sonríe y la acepta. Mi amigo lleva aquí desde la mañana, corriendo con la cesta por la avenida Sájarov y regalando frutas a todos los participantes.

"Los astronautas (policías antidisturbios) también participan, son incluso organizadores. Están aquí desde la puta madrugada, igual que nosotros…" - dice él y se va corriendo a por más fruta.

Esta vez la gente fue más agresiva, los gritos de "¡Putin fuera!" se escucharon con más frecuencia. Quizá esté relacionado con el comentario del Primer Ministro acerca de los estudiantes que habían participado en la manifestación de la plaza Bolótnaya. Vladímir Putin declaró habían pagado a los estudiantes por participar en la protesta.

La escalera mecánica está llena de gente con cintas blancas y bufandas blancas. Entre ellos, un poco confundido, se cuela un fanático de "Spartak" con una bufanda roja. Sin mucho sentido, empieza a gritar "Rrrrrusia!". Algunos le responden, otros se ríen.

El único accidente ha pasado a la derecha del escenario, un grupo de nacionalistas ha intentado abrirse paso al escenario y ha derribado el escenario de periodistas, como resultado algunos periodistas se han caído sobre la gente. Los policías consiguieron tranquilizar a los exaltados, sin embargo después de la protesta se produjo un altercado entre anarquistas y nacionalistas.

-Esa Chírikova se confunde con sus propias palabras. En principio dice que la política no nos afectará, luego nos propone crear un partido. Me gustaría subir al escenario y decir que tenemos que empezar por nosotros mismos- , le comentaba un chico de pelo largo a su compañero.

Evguénia Chírikova. Foto de Kirill Rudenko

El bar en el centro se llena de gente. Los que han estado, los que no han estado, todos hablan de las protestas. Pero, ¿qué significa "protestar" en Rusia ahora? ¿Seguir la moda, jugando a "la primavera árabe" o a "Occupy Wall street", o defender los derechos civiles? Por ahora, no está claro. A pesar de lo numerosa que ha sido la acción política de hoy, en opinión del profesor Solovey en su discurso con Ria Novosti, es insignificante. “La política siempre significa acción. Algún tipo de pŕactica tiene que seguir a las palabras. En esta ocasión no se han oído ningún llamamiento a políticas prácticas”, declara el académico.

Foto de Kirill Rudenko

- ¿Por qué no fui a la protesta? Porque tengo que trabajar. Alguien tiene que hacer pan mientras los demás están protestando. La rabia es cosa de jóvenes…

El pan de Ravshan es muy bueno. Su panadería en la avenida Sájarov está abierta todos los días, sin fines de semana ni vacaciones, así ha sido durante 7 años. Nunca antes había visto a tanta gente comprando en su tienda.

Más información:

¿Vientos de cambio o una brisa?

¿Las protestas en Rusia también son líquidas?

Intenciones de volver a la calle


https://rusiahoy.com/articles/2011/12/24/siguiendo_la_moda_15017.html

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.