Operación Nochevieja

Foto de Anton Denisov/ RIA Novosti

Foto de Anton Denisov/ RIA Novosti

Rusia tiene nueve husos horarios, de modo que en un mismo año es posible celebrar Nochevieja nueve veces...en nueve lugares distintos.

Tradicionalmente la Nochevieja en Rusia se festeja en casa con un pequeño grupo de amigos. Tras las ventana hace un penetrante frío y hay profundas tinieblas; mientras que dentro hace un calor agradable y hay una comida asombrosa regada con vodka, ¿cómo no? Bromas aparte, mucha gente decide romper la tradición y salir a nuevos horizontes. Como Rusia abarca nueve husos horarios es posible festejar el Año Nuevo otras tantas veces. Vamos a presentarles los nueve destinos más atrevidos para festejar la Nochevieja.

Con los chamanes de Baikal

Este lago es el más profundo del mundo, y es de una imponente belleza no sólo en la estación cálida. Para los turistas de la época invernal es particularmente impresionante contemplar el azul hielo que posee Baikal, de una visibilidad excepcional. Cerca de la costa se puede contemplar el fondo y las oscuras profundidades. Los viajeros que van al lago Baikal en Año Nuevo suelen desplazarse hasta la isla Oljón para escuchar allí las campanadas.  Las 70 millas de la isla son un centro sagrado para el mundo chamánico del norte. Según la leyenda, en los días de Gengis Kan los chamanes de Mongolia llegaron a este lugar huyendo de la persecución de los lamas. Por cierto,  según cuentan, la tumba del mítico Gengis Kan se encuentra en esta isla. Por otro lado, si la capa de hielo es lo suficientemente gruesa se puede ir en coche sobre ella a lo largo de la costa.  Hay también un mercado de pescado y lugares para comprar recuerdos hechos con materiales naturales y piedras semi-preciosas de Siberia: jade y lapislázuli.

En los bosques de Karelia

Se trata de un lugar en el que es posible sentir y conocer todo el encanto de la imponente belleza del invierno ruso:  nieve, ski,  escarcha y toboganes de hielo, bosques de pinos primitivos y abetos. Los jóvenes suelen elegir Karelia porque los precios del alojamiento, bien en cabañas o en complejos turísticos,  son por lo general más baratos que en los suburbios de la capital. Además, esta zona ofrece una gran variedad de entretenimientos. Por ejemplo, se puede visitar un complejo zoológico donde los animales caminan libres por el bosque y no están encerrados en sus jaulas. En víspera de Año Nuevo la oferta de excursiones y  deportes es amplia. Se puede practicar ski o hacer carreras de trineos tirados por perros. Incluso hay una opción más extrema que consiste en un viaje de tres días en  quad por los caminos forestales, a lo largo del conjunto de embalses. Además, también resulta fascinante descubrir los pueblos abandonados de Karelia situados a lo largo de la orilla del hermoso lago Ládoga, el más grande de Europa y apodado “mar ruso” por los finlandeses.

Kamchatka, en el valle de los géiseres

¿Quiere celebrar el nuevo año antes que nadie? Entonces tendrá que hacerlo en Kamchatka. Las heladas y el sol, el crujido de la nieve virgen bajo las botas, los lagos de cráteres dormidos, las fumarolas calientes, las heladas en los árboles por la mañana. Los turistas generalmente celebran la Nochevieja en trineos tirados por perros a los pies de volcanes en activo, tales como el Avacha. Suelen ir en una moto de nieve admirando los glaciares y pasando por encima del cráter y las resoplantes fumarolas. Después pasan la noche en un chalet en la montaña rodeados de volcanes cubiertos de nieve:  Mutnovsky, ópalos Quemados, Jodutka, Asacha.

Sochi: ski de montaña

Sochi está ubicado entre las montañas nevadas del Cáucaso y el Mar Negro. En invierno la temperatura puede llegar a los 20 ºC, mientras que en las montañas cercanas hay una serie de importantes estaciones de ski. Una de ellas es Krásnaya Poliana. Se trata de un complejo único en el Cáucaso del Norte, situado a los pies de la cordillera del Gran Cáucaso, a una altitud de 550 metros sobre el nivel del mar. La naturaleza subalpina de Krásnaya Poliana hace que el lugar adquiera, y con razón, el apelativo de "suiza rusa". Esta combinación de montañas, glaciares, lagos y ríos que descienden hasta el Mar Negro, convierte a Krásnaya Poliana en un lugar de espectacular belleza, con un clima marítimo. Esto hace que incluso en invierno, cuando el tiempo lo permite, se pueda tomar el sol en las laderas de las montañas.

Noche polar en la península de Kola

En el círculo polar Ártico, en la tundra virgen, también hay centros turísticos. Lugares a los que  sólo es posible llegar en moto de nieve tras pasar sobre lagos helados y las montañas "Lovozero Tundra". Es necesario hacer numerosas maniobras entre la gran cantidad de islas y montículos de hielo del lugar. Durante su estancia en Kola, los turistas tienen la oportunidad de conocer de cerca la cultura y los pueblos aborígenes de Laponia, los Sami. Además, pueden visitar el lago sagrado y participar en la pesca. La celebración de Navidad y Año Nuevo se lleva a cabo en una tienda de campaña. En esta época del año esta latitud se encuentra sumida en medio de la larga noche polar. Aunque el sol sale, pero no por el horizonte, sino  justo a su lado, pintando el cielo en un amanecer de colores, de colores del atardecer. Además, en las largas noches aparece a menudo la aurora boreal: uno de los fenómenos naturales más bellos y extraños.

Veliki Ústiug, la patria rusa de Papá Noel

Veliki Ústiug es una de las ciudades más antiguas del norte de Rusia. Además, en 1999 fue declarada como la sede del Papá Noel ruso (el Abuelo del Frío o Ded Moroz). Desde aquel momento, la ciudad  empezó a transformarse en un popular centro de turismo familiar. Decenas de miles de visitantes acuden anualmente a la ciudad para visitar la residencia del Abuelo del Frío, disfrutar de los paisajes invernales y de los monumentos, las iglesias ortodoxas. La residencia del popular personaje se encuentra a once kilómetros de la ciudad en un bosque secular de pino. Se organizan muchas representaciones teatrales, en los que participan los doce meses hermanos,  personajes de un famoso cuento ruso en el que se representan los doce meses del año. A medianoche, tras el tañido de las campanas hay unos espectaculares fuegos artificiales, danzas y alegría.

Año Nuevo con los chukchis

Los chukchis celebran el Año Nuevo una semana antes que el resto del mundo, en la noche más larga del año, es decir la del 21 al 22 de diciembre. Recibe el nombre de Pegeti, la estrella por la que se celebra el ritual. Cuando esta estrella se alza, los chukchis marcan el comienzo del nuevo año. Además es el día en el que la cantidad de luz empieza a aumentar. La fiesta de Pegiti se vinculó a las creencias chukchis que consideran que los cuerpos celestes tienen un impacto directo sobre la vida en la tierra.

La Nochevieja Mari-El 

El siguiente en orden cronológico es Año Nuevo de Mari-El, llamada "Shorikiol". Se celebra en el solsticio de invierno (22 de diciembre) tras el nacimiento de la luna nueva. Como regla general, el día principal de este festival coincide con la Navidad ortodoxa (6 a 7 de enero) y sus tradiciones. En la actualidad  Shorikiol también se celebra como un homenaje a la cultura tradicional. Las celebraciones más multitudinarias tienen lugar en Yoshkar-Ola. Por lo que es posible repetir la fiesta de Año Nuevo, realizando incendiarias danzas de los mari y tomando parte en una improvisada procesión de máscaras.

Año Nuevo budista en Buriatia

La celebración del Año Nuevo en esta región dura un mes y se llama Sagaalgan, o "la fiesta de la luna blanca”. Desde 1991 tiene estatus oficial en la esta república. Los budistas rusos también tienen su propio “Papá Noel”. Su nombre es Sagaan Ubugunov (Viejo Blanco). En los días de la "luna blanca" hay un servicio solemne en todos los templos budistas que simboliza la pureza blanca y la prosperidad. En general, Sagaaalgana simboliza la pureza. Se trata de un momento para deshacerse de los malos pensamientos y sintonizar con un estado de ánimo positivo. Así pues, los astrólogos y expertos en medicina tibetana invitan a los turistas al lago Baikal. Al mismo tiempo, es obligatorio realizar un viaje a Ivolgski Datsan, el centro espiritual del budismo en Rusia y famoso por Hambo Lama Dashi-Dorzho Itigelova, que según la leyenda, lleva más de 50 años en estado de meditación, mientras tanto su cuerpo permanece incorrupto.

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